Donde no hay…

san valentin

Tuve yo un novio que cuando salíamos, en ocasiones, se ponía tan “disparadito” que decíamos que “se le saltaba la aguja”, y podía pasar cualquier cosa, desde que desapareciera durante horas en la disco (y nadie supiera dónde coño se había metido), hasta que la liara de algún modo (nada violento ni desagradable, despistes, etc). No me malinterpretéis, era (es) un buen tío, lo que pasa es que determinadas sustancias le afectaban de un modo diferente que a los demás. Tampoco es que le pasara todas las veces, pero las pocas que ocurrieron fueron sonadas.

En una de ellas, estando en un club con varios amigos, fue al baño, y al cabo de 15 minutos apareció cabreadísimo, justo por el lado contrario por donde se había ido. Al parecer había tenido un desencuentro con el jefe de seguridad del local y este “le había echado sin ningún tipo de miramientos”, según decía, porque se había equivocado y en vez de entrar en el baño de chicos lo había hecho en el de chicas, lo echaron por la salida de emergencia, dió la vuelta a la manzana, y volvió a entrar de nuevo en el local.

Como conocía a medio personal del garito, busqué al RRPP de la sala y le pedí explicaciones. Este fue a hablar con el mencionado jefe de seguridad para averiguar lo que había pasado. Lo que había ocurrido no es que le hubiera echado por equivocarse de baño, sino que cuando lo sacaron del de chicas le dijo “tú lo que eres es una azafata y te enrollas mu malamente…”, y claro, lo pusieron de patitas en la calle. Yo me morí de la vergüenza…

Esta pequeña historieta me ha venido a la memoria al leer la anécdota (es que no es ni “noticia” siquiera) de la cagada de Cristina Pedroche al preguntarle a una invitada al Hormiguero, Alyssa Carson (una quinceañera que se prepara para ser el primer ser humano que pise Marte, para lo que cuenta con el apoyo de la NASA, ha aprendido varios idiomas, está aprendiendo a pilotar aviones y proyecta estudiar astrobiología): “Pero, ¿y si te cambia la vida? Lo mismo conoces, yo qué sé… Tienes una pareja ideal que dices: ‘es que no me quiero separar nunca y no me quiero ir a Marte, porque entiendo que eso… se tarda un montón en llegar allí”.

¿En que se parecen mi historia y esta situación? En la vergüenza ajena que me producen.

No le preguntó si no le daba miedo dejar atrás a su familia, a sus amigos, a su entorno, ¡coño, a su planeta!, para emprender un viaje peligroso, no. Le preguntó qué haría si le salía un novio ideal. No le cabe en la cabeza que entre un chico y el proyecto de tooooda tu vida puedas escoger irte a Marte.

Es MÁS QUE PROBABLE que el concepto de “ideal” de la Pedroche y de esta muchacha sean divergentes. Podría apostar que el concepto de “ideal” de la Pedroche y del de muchas mujeres, entre las que me encuentro, sean completamente opuestos.

Mi concepto de “ideal” incluye el oxígeno entre las dos personas que tienen una relación, el respeto por las aficiones y proyectos vitales de cada uno (coincidan o no), el aplauso cuando algo sale bien y el apoyo incondicional cuando sale mal. Pero sobre todo, y ante todo, el espacio individual.

Me dan mucho repelús esas relaciones de pichurri-pichurri de tanto amor y todo el día juntos. De tener que renunciar a tus sueños porque te impediría estar pegadita a tu chico. No son sanas. Y distan mucho de ser “ideales”.

Con la Pedroche me pasa un poco como con mi novio: me ponen muy difícil el defenderles. Si es que donde no hay…

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PREGÚNTALE A PEPA
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Juego de lágrimas

Ayer mi amiga y compinche Deo Aguilar, publicó un artículo impagable sobre la cantidad de estereotipos absurdos que cargamos las mujeres en nuestra relación con los hombres. Desde que solo nos arreglamos para atraerles, hasta que practicamos sexo hasta “cazarles”. Una vez cumplida nuestra misión, que les folle un pez.

Perdón por el chiste fácil.

De entre toda la retahíla de estupideces que se enumeraban en el artículo, yo me quedé especialmente con una, la cuestión del llanto y esa creencia absurda de que lo utilizamos para manipularles:

-“Ah, a mi ex marido le encantaba eso (el tópico del llanto). No estoy llorando para hacerte sentir culpable, estoy llorando porque estoy cabreada”.

Es exactamente eso: estoy llorando porque estoy cabreada.

Tú es posible que te vayas a la calle, o que te sientes delante del ordenador con un gintonic a jugar (y ver porno), o que enciendas la tele y pongas el fútbol. Es probable que no me hables, que ni tan siquiera me dirijas la palabra, escudándote en el “estás histérica. Hasta que no dejes de llorar no te hablo más”.

Todos manifestamos nuestro enfado de algún modo, pero solo se nos culpa a las tías porque expresamos las emociones a través del llanto. Es infinitamente “más maduro” encerrarse y no hablar, no solucionar. No se puede discutir con una tía que está llorando ¿verdad?.

Con un tío que no te habla, que no te mira, que no te contesta cuando le hablas, y que solo está pendiente de lo que hace Sergio Ramos en el campo, sí, hostia, es súper fácil.

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El de reconciliación

Naked couple, woman resting head on man's chest, blurred effect (B&W)

Ava Gardner y Frank Sinatra eran famosos por resolver sus muchas disputas matrimoniales en la cama. Fuera de ella, su vida era una lucha constante.

Casi todos hemos tenido una relación tempestuosa, de esas en las que el ardor entre las piernas es directamente proporcional a la habilidad del otro para sacarnos de quicio. Broncas que se resuelven con el famoso polvo de reconciliación: nos peleamos, follamos, nos peleamos, follamos… en un ciclo interminable.

Pero el sexo no resuelve nada, apenas amaina un poco la tormenta.

Siempre me ha parecido una especie de enfermedad este enganche absurdo: te odio, pero ahora mismo te arrancaba la ropa. Es una droga, y como las drogas, la intensidad de la sensación se va apagando, dejando nada más que una enorme y aplastante resaca, más emocional que física.

Con la experiencia aprendes a huir de los que te vuelven loca pero en el mal sentido, por más perra que te pongan. Y es que una historia así no compensa. Es un desespero, un trabajo inútil y un mal rollo.

Pero hay mucha y mucho adicto a estos enganches. Los ves encadenar una relación de mierda tras otra. Es más, son incapaces de salir con alguien que no les atormente. Se aburren, no se enamoran… Eso no es amor, es tortura, y no estamos aquí para autolesionarnos, bastante nos jode ya la vida.

Da igual que se te erice la piel solo con mirarle. Que pienses que no sabías lo que era el SEXO (con mayúsculas) hasta que le conociste. El amor no es la lucha constante. Ni ESE dolor que sientes siempre, excepto cuando le tienes entre tus piernas. Ya te dije que coño y corazón son dos cosas distintas, y por tener contento al primero no vas a fastidiar al segundo.

Y mira, hasta Frank y Ava terminaron divorciándose.

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First Dates (o trasladar a la tele lo que tienes en la red)

abismohelm2

Es todo un fenómeno. Hay gente enganchada al formato, pero que abomina de las aplicaciones y portales para ligar, como si tanto la tele como las redes no fueran más que un reflejo de la sociedad.

Entiendo que en el formato First Dates el casting está bien elegido, para dar juego, pero hay historias que no podrían salir ni de la imaginación del guionista más retorcido

Se ha hecho viral el vídeo de la que tenía un ego como el Alcázar de Toledo y rechazaba a un chico solo porque tenía un año más que ella y aparentaba la edad que tenía (42, bastante bastante bien llevados por cierto, nena, creo que no eres consciente de lo que hay por ahí).

firstdates

¿Acaso nos hemos convertido en una sociedad de instagrameros?

Cuando nos metemos en apps para ligar, vamos descartando o eligiendo según lo que nos transmitan sus imágenes, pero me niego a creer que ya se trate solo de unos abdominales marcados o un buen par de tetas.

Esta chica, la que quiere un novio como el bolso, para que le combine, no sé si sabe la que le ha caído al prestarse a un formato así, que ya no va a poder salir a la calle, ni meterse en apps para ligar, sin que le recuerden constantemente lo de “no eres tan guapa para ser tan tonta, hija mía”.

Amante tiene un compañero de trabajo que lleva mucho tiempo metido en Badoo (sí, “El abismo de Helm”). Va y viene, por épocas. Las “novias” le duran bien poco, porque ninguna le cuadra, y la que sí que le cuadra, pasa completamente de él. Dice que se va a presentar al casting y, bueno, es un tipo muy divertido según me cuenta y va a dar juego seguro, pero no sé yo si va a ser contraproducente para su vida sexual…

Aquí una panorámica de lo que es Badoo… (bueno, es la batalla del Abismo de Helm, pero para el caso, es lo mismo)

abismohelm1

 

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Pregúntale a Pepa (IX)

Woman writing her dairy.

M (email). Pepa acabo de encontrar tu blog y me ha encantado. Soy Colombiana tengo 27 años. Busque por todos lados y no encontré o no busque bien no se, un post donde hables de hijos y tinder. Hace unas dos semanas que tengo Tinder y he visto muchos perfiles donde los tipos en cuestión ponen soltero y sin hijos y otro par de cosas. Mi pregunta es debo aclarar que tengo una hija y poner soltera 1 hija en el perfil O dejar así y cuando tenga la cita suelto eso, he tenido muchos macht pero la verdad me aterra esto de no ser sincera y que empiecen a preguntar y pierdan el interés al ver que tengo una hija, y si es preferible que vean antes mi perfil y decidan de una vez si me dan like o no.Muchas gracias, besos desde Colombia

Pd: Se que tinder es para citas y sexo casual, pero quien quita que consiga un novio o algo más serio

Hola, M.
Lo primero, gracias por leerme, por escribirme y por confiar en mí. Seguro que he hablado en varias ocasiones de lo de ser madre y estar en Tinder, aunque específicamente no recuerdo haber hablado sobre si es conveniente o no dar tantos datos.

Desde mi experiencia, te diré que esa información no se da desde un principio, del mismo modo que tampoco vas diciendo aquello de “si solo buscas sexo, pasa de largo”, porque, obviamente, todos vamos buscando sexo, ese “algo más” puede surgir o no, nunca se sabe. Y oye, mientras tanto el sexo solo tampoco está tan mal ¿no?.

Por supuesto que se puede encontrar pareja en Tinder. Yo la he encontrado. Una compañera se va a casar con un chico que conoció en Tinder también… No es infrecuente, pero si no quieres llevarte decepciones, es mejor que tengas la cabeza bien fría, porque van a salirte muchos “novios” de Tinder, y hay hombres buenos, pero también mucho cabeza loca.

Mi consejo es que no escondas la información, pero tampoco la vayas anunciando. Si te piden una cita, puedes decir que tu disponibilidad es limitada, porque tienes una hija, a la que mantienes al margen de tu vida amorosa (te aconsejo que separes ambos mundos de momento; es mejor). En la descripción del perfil descríbete a ti misma (alegre, deportista, me gusta la naturaleza, el cine, etc), antes que definir lo que vas buscando o tu estado civil.

Un abrazo, y pregúntame todo lo que quieras.
Pepa

Teresa (email). Hola, Pepa. Te sigo desde hace más de un año. Me pareces muy divertida y muy directa, y eso no es habitual, por eso me gusta leerte. Te escribo porque hay una situación en casa que me tiene preocupada. Mi hermana se ha separado de su marido después de ocho años de casados. Se ha enamorado de otro hombre y le dijo a su marido que se quería separar. Aún no están divorciados, porque hace solo unos cuatro meses, que sepamos. Tienen dos niños de cuatro y seis años, que viven con ella, porque no quiere la custodia compartida (ella, mi cuñado sí, pero de momento andan de abogados). El caso es que mi hermana ha metido al nuevo novio en casa, vamos, vive con ella y los niños, y las criaturas tienen un lío tremendo en la cabeza, hasta tal punto que en el cole la pequeña ha empezado a decir que “tiene un nuevo papá”. A mí me parece una locura, pero ella está en una nube y no atiende a razones. ¿Tú qué harías, Pepa? Gracias, un beso.

Hola, Teresa, una situación muy complicada la que me cuentas, y bastante común, no te creas. Hay mucha gente que se separa y parece que tiene una prisa tremenda por “llenar” ese hueco que creen que tiene su vida, tanto ellos como ellas (“la nueva novia de papá” también es un clásico). El problema viene, como dices, cuando hay hijos por medio que se ven arrastrados a esta nuevo estado sentimental de sus padres.

Somos egoístas por naturaleza, pero debería primar el respeto a los hijos antes que nuestra propia comodidad. Porque, no te confundas, es por egoísmo y comodidad: es mucho más fácil meter al novio en casa y no cambiar nada en nuestra rutina, que buscar la manera de que los niños no se vean salpicados por la historia.

Yo insistiría con tu hermana. Trataría de hacerle entender que su relación sentimental y sus hijos (al menos de momento) tienen que ir por separado, porque está implicando a los niños en algo que solo le concierne a ella. Ponla en la peor de las situaciones, dile qué va a pasar si rompe con este novio, cómo va a afectar eso a los niños. ¿Y si se echa otro novio? Explícale que no es sano, por muy maravilloso que sea su nuevo amor (que ya será menos, sobre todo dentro de un tiempo), que los niños confundan los roles: su padre es su padre y el novio de mamá es el novio de mamá.

No obstante, complicado lo veo. Cuando se está enamorada no se atiende a razones. Tendrás que insistir, mucho.

Besos, querida… y paciencia.

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El deber

mujer regalo

Si hay algo complicado de inculcar en la mente de un niño es la idea de que el único deber de sus padres es el de cuidarle, quererle y alimentarle, pero no el de servirle.

Si no lo haces BIEN, de manera que quede grabado de manera indeleble en su psique, probablemente se convertirá en un adulto que CREA que se le debe todo: el sexo, los ascensos, el sueldo…

Se convertirá en un adulto que CREERÁ que hasta sus ex parejas le deben algo, una disculpa, sumisión eterna… yo qué sé, pretensiones absurdas.

Hay que hacerles entender a nuestros hijos, cuando nos salgan por peteneras con el “yo no pedí nacer”, que son el resultado de un experimento de química, que tampoco se flipen mucho. Que les amamos incondicionalmente, pero que precisamente por ese motivo el NO y las prohibiciones son orden del día durante muchos años. Porque no queremos que se conviertan en ese adultescente ingrato que no quiere ni a sus padres ni a su pareja ni a sus hijos. Que no mira más que para sí mismo y su satisfacción, y que todo lo valora en base a lo que cuesta. Que se convierte en un fracasado sentimental únicamente por esa falta de empatía, por ni haber aprendido esa enseñanza tan básica, la de que TODO en esta vida hay que ganárselo: el amor, el respeto y la fortuna.

Hoy es un día complicado: por un lado tenemos el impulso incontrolable de colmar a nuestros hijos de regalos, de ponerles por delante todo lo que nos han ido contando que les gustaba, y por el otro sabemos que debemos reprimirnos, precisamente porque si les damos todo lo que piden, no le concederán valor alguno a lo que tienen.

Hace un par de días mi amigo Fepe (magnífico ilustrador, tenéis que ver su trabajo) le preguntó a mi hijo si creía en los Reyes Magos, y le contestó que no (no es culpa mía, su padre es un aguafiestas), que ya sabía que los regalos los poníamos los padres. Fepe le dijo que tenía que seguir creyendo en la magia, aunque supiera la verdad, porque los regalos iban disminuyendo a medida que la ilusión iba desapareciendo.

Amante vino ayer a merendar. Me trajo un regalo y yo le di el suyo. Los abrimos a la vez y nos partimos de risa: eran dos objetos de uso cotidiano que queríamos, pero nada típicos para regalar en estas fechas. Él dice que soy una mujer muy complicada para regalar (a pesar de trabajar en revistas de moda, huyo de las tendencias, no uso joyas, ni relojes, y para los perfumes soy más rara que un perro verde), y ha dado muchas vueltas para encontrarlo. Pero ¿sabéis qué es lo que más ilusión me hizo? que me haya escuchado. Para saber qué me podía gustar ha tenido que escucharme con atención y quedarse con el detalle. Será que no estoy acostumbrada a que de verdad, pero de verdad, lo hagan, pero oye, que estoy encantada con mi regalo (y con ÉL todavía más).

 

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Conjuro

Full Frame Shot Of Multi Colored Balloons

Por fin se fue un año muy perro, 2016. Se ha ido llevándose por delante una buena colección de mitos culturales. Te voy a decir una cosa, 2016: me caes mal y me cago en tu manto. Menos mal que te acabaste.

En cambio tú, 2017, te presentas lleno de incertidumbre, sí, pero limpio y fresco, como un cuaderno recién comprado. Y en esta primera página que escribo en tu interior, quiero lanzar un conjuro, un deseo, una intención: voy a empezarlo con una lista de canciones que no solo hablan de la diversidad sexual, sino que animan a explorar y vivir con alegría la propia.

Le pido al 2017 que todas las que estabais atrapadas en una relación sin sentido, seáis capaces de liberaros. Que las que nunca os habéis atrevido a tener una relación con alguien más joven, por pudor, lo hagáis sin miedo. Que las que arrastran un pesado de esos que años más tarde sigue dando la turra, lo borréis por fin de vuestra vida. Que las que tienen prejuicios sobre las apps y portales para ligar, se atrevan a explorar. Que las que andan entre dos amores sean valientes para decidir qué es lo que ellas desean, y no lo que la moral les impone…

(Pepa, STOP. ALERTA NOÑERÍA)

Te pido, en fin, 2017, que nos dejes ser libres, fuertes, dueñas de nuestra sexualidad y dueñas de nuestra propia vida. Se te ve cara de buen tipo, 2017, seguro que nos lo concederás… (y más si te pongo semejante musicón).

Desire (Years&Years ft Tove Lo)

What if I Go? (Mura Masa)

In Common (Alicia Keys)

Erotica (Madonna)

I want your sex (George Michael)

Sexual Revolution (Macy Gray)

 

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No hay dos sin tres

Old friends keep their traditions

Para afirmar que los libros de Paulo Coelho son filosofía de perogrullo, tienes que haberte leído al menos uno de ellos. Sí, yo lo hice. No recuerdo exactamente la trama y la “enseñanza”… ejem… final, pero un refrán que repetía uno de los personajes fue lo único que me quedó en la memoria: lo que pasa una vez, es probable que solo pase esa vez, pero si pasa dos, pasa tres.

Estaba yo tan tranquila pasando la Nochebuena con mi santa y anciana madre, cuando entre todos los mensajes de guasap que iba recibiendo apareció uno de un número desconocido: “Feliz noche….amore”. Pensé que sería de una amiga a la que tenía pendiente ver esos días y no le hice más caso. Pero al día siguiente, al mirar ya fresquita y con un café en la mano el móvil y ver la foto, supe de quién era.

Os di una pista al principio: no hay dos sin tres. ¿Quién podía ser? Efectivamente, amigas, El Pajillero.

A ver, muchacho ¿a qué viene este recordatorio de tu existencia cada cierto tiempo? Yo te borré de mi vida (y de mi móvil), pero al parecer eres de esos a los que hay que bloquear. Sospecho que luego serás también de los que comentan con los amigorros en el bar lo locas que estamos las tías, que os bloqueamos en las redes y en el móvil, que somos unas rencorosas, bla bla bla.

No hijo no, no lo hacemos por lo que pensáis, lo hacemos porque sois unos putos cansinos, que no entendéis que NO es NO, y que con dos copas encima apretáis en modo loop el botón de mandar mensajes a la chorboagenda al completo. Oh, sí, soy consciente de que no seré la única AMORE que recibió un mensaje tuyo esa noche, y que no habrás discriminado al darle a enviar. Eres más de pescar con red, al mogollón, que con caña, que da más trabajo y requiere un mínimo de inteligencia para hacerlo.

Bueno, ya has conseguido que te bloquee en el Whatsapp. No lo he hecho antes porque entre otras cosas HACE DOS AÑOS Y MEDIO BORRÉ TU TELÉFONO (a la vez que te pedí educadamente que “perdieras” el mío). Así que tenemos block en Skype, y en Whatsapp. En Facebook hace tiempo que no me apareces en sugerencias, porque no tengo enlazado el número de móvil con esa red (un descanso; os lo recomiendo). Pero como eres un pesao, te las apañarás para aparecer otra vez. Vamos, fijo.

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Investigación y desarrollo

Couple in hotel bedroom talking

Vaya título para un post de Pepa, pensaréis, pero no os asustéis, que no voy a hablar del bosón de Higgs. Más que nada porque andaréis aún haciendo la digestión de la empachera de estos días, y no hay ninguna necesidad.

No, el título viene a colación de un apelativo cariñoso con el que me llama Amante, “I + D (Investigación y desarrollo)”, al referirnos en una conversación delante de terceras personas a mis habilidades en el noble arte de la felación, ya que me preocupo en investigar qué le gusta más o inventar nuevas formas de darle placer.

“¡Qué descarada!”, habrá quien exclame, pero no veo el descaro por ninguna parte. Se me da especialmente bien, no me da ninguna vergüenza reconocerlo, pero es una técnica depurada con los años y la experiencia, no una habilidad innata.

(Nota: cuando las mujeres podamos decir con total libertad -y sin que nadie se eche las manos a la cabeza- que nos gusta follar, chupar, etc, habremos conseguido la igualdad en materia sexual. Mientras tanto, debemos seguir hablando de ello sin cortarnos ni un pelo de hacerlo)

Como expliqué en “El arte de dar placer”, para hacerlo bien no hay que hacerlo de manera forzada: se nota mucho cuando alguien está practicando sexo oral obligadamente. Además, no hay dos hombres iguales ni dos mujeres iguales. A cada persona le gusta de una manera diferente, es más, no todos los días te excita o te hace disfrutar lo mismo.

Por ello hay que tomarse tiempo, observar e investigar qué puntos, qué movimiento y qué ritmo van excitando al otro. No puede ser jamás una cosa mecánica. No puede serlo si REALMENTE quieres dar placer a la otra persona. Pero eso sí, chicos, ya lo he dicho en alguna otra ocasión, olvidáos de las pelis porno y ese ansia de que nos llegue hasta el esternón. Las manos quietas y dejadnos hacer, sin prisa. Las indicaciones, de viva voz, y si vienen a través de suspiros y gemidos, mejor que mejor.

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La teoría sueca del amor

Mother with her son

Cuando Leticia Dolera escribía un blog en este mismo espacio, me daba un poco de palo hablar de películas aquí, sentía que estaba invadiendo su terreno.

Así y todo, en alguna ocasión he citado filmes como “Take this waltz”, “El ansia” o “Cuatro bodas y un funeral”, porque contextualizaban una idea o una situación.

Aunque Leticia siguiera publicando aquí, hoy sería uno de esos días en los que no tendría más remedio que saltarme la auto-censura, porque voy a hablar de un documental que trata del sexo y las relaciones, La teoría sueca del amor.

En los años 70, un grupo de intelectuales y dirigentes suecos pensaron que había que construir un nuevo modelo de sociedad, en el que primara la independencia de cada individuo (económicamente), para que las relaciones se basaran verdaderamente en el afecto, y no en el dinero. Pensaron que había que sentar las bases para que ningún individuo dependiera de sus padres, de sus hijos o de su pareja. Para ello, publicaron en 1972 un manifiesto político, La familia del futuro: una política socialista para la familia.

Décadas más tarde, la sociedad sueca actual tiene el índice más elevado del mundo de individuos que viven solos, el 50% de la población. Uno de cada dos suecos vive solo.

Ha calado de tal modo la idea de individualidad en la sociedad, que hay mujeres que deciden tener hijos solas, y tan solo tienen que comprar un kit de autoinseminación, y hacerlo en la comodidad de su casa. Resulta llamativo también que el mayor banco de esperma del mundo se encuentre en Suecia.

Pero lo que más descorazonador me ha parecido de este documental, es que uno de cada cuatro suecos mueren completamente solos, y nadie reclama sus restos.

No sé si este modelo de sociedad, que al final lo que ha hecho es eliminar el contacto y, por tanto, el afecto en las relaciones, prosperaría en sociedades más sociales, como España, Italia, etc. Como dice la gran Sol Eton, esto les pasa a los suecos porque allí hace un frío del copón, y lo único que apetece es quedarse en el sótano de casa a fabricar muebles con nombres raros. Yo lo creo también.

Fíjate que aun siendo en mi familia bastante descastados (a lo mejor es porque somos muchos y es una ardua tarea andar llamando a todos todo el rato), tenemos un concepto de lo que es la familia muy arraigado. Personalmente, no entiendo la vida sin lazos familiares, y como hace 20 años que vivo lejos de mi familia de sangre, he construido otra familia aquí, la que componen mis amigos.

Entre ellos hay dos amigas que decidieron tener hijos en solitario. Una de ellas hace muchos años (sus gemelas tienen la edad de mi hijo), y a otra le faltan un par de meses para serlo. En ambos casos lo decidieron no por no desear una relación de pareja, sino porque veían que al final iban a quedarse embarazadas con la persona equivocada (vamos, con el típico subnormal). Aunque tu relación de pareja se rompa, siempre será el padre de tu hijo, y tendrás que seguir relacionándote con él de algún modo. Yo las entiendo PERFECTAMENTE a las dos.

Pero ni una ni otra estan solas en esto: no tienen pareja, pero nos tienen a amigos-titos, padres, hermanos… todos formando una pequeña tribu para que, aunque hayan tenido la valentía de atreverse solas, sepan que no lo van a estar en absoluto.

No somos como los suecos.

PD (aunque yo sea atea por convicción, aprovecho para desearos a todas y todos unas felices fiestas)

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