Quien prueba quinqui no vuelve

Man using telephone in bed

Cuando está una con un macarra, se convence de que siempre le han gustado los canallas.

Cuando está con un pijo, le ponen palote los señores con traje de chaqueta y arregladitos en el metro.

Si te lías con una fauna variopinta en el Tinder, llega un momento que tu dieta es tan variada que a todos les encuentras el punto. Bueno, no, que me estoy flipando, que estoy enamorada y todo me parece genial y estupendo. Todos todos, no, pero sí que se abre la mente.

Sabéis que siempre he roto una lanza a favor de la heterogeneidad de Tinder. ¿Que es un poco Cash-Converters? Correcto. Pero a ver si tú te crees que eres Adriana Lima con el cerebro de Stephen Hawking, reinamora. Todos tenemos defectos y taras. De lo que se trata es de encontrar a alguien cuyas taras sean compatibles con las tuyas.

Que es que tenemos muchos prejuicios de clase. Mira que a mí no me gusta especialmente el tecno, pues una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida fue acudir a un festival de tecno en Granada, que fue entrar y pensar “hoy aquí me matan”, y al final me lo pasé teta. Tenían un gusto espantoso a la hora de vestir, pero en general el público era muy majo.

Sorpresas te da la vida y sorpresas te da el Tinder. Chica, no sé, atrévete a quedar con alguien que no se parezca a lo que has catado habitualmente. Está claro que esa “dieta estricta” no te ha llevado a nada, así que prueba otras cosas.

Una amiga (tranqui, nena, que no voy a decir tu nombre) se animó a probar Tinder después de leerme, y se ligó a un par de tíos. Uno era un intenso e intelectual, el otro un macarrilla. Con quien mejor se lo pasó fue con el quinqui, con quien más se rió, porque era diferente a lo que estaba acostumbrada. Vale que ambos eran para un rato, pero precisamente por eso. En la variedad está el gusto.

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8 comentarios en “Quien prueba quinqui no vuelve

  1. Pepa, como me he reído con tu comentario de Cash-Converters!!!! Jajajajaja… Yo lo del quinqui lo probé hace muchos ayeres (como dice mi amiga mexicana) y me flipó. Me ponía muy burra ese hombre, madre mía! Era muy deshinibido y yo una pija muy tímida y muy inexperta! Me has hecho recordar muy buenos momentos. Gracias.
    Señoras todas a por el quinqui!!!!!!!
    Besos

    1. Ay, Marta, es que no encontré nada que lo pudiera describir mejor. Es que va más allá del second hand, ya me entiendes…
      Los quinquis, los obreretes y todo lo que le de color a nuestra vida es bienvenido.
      Un beso.

  2. Me encanta tu blog!! Acabo de descubrirlo y me descojono!! me he leido TODO! Maravillosas tus descripciones y tus historias! Enhorabuena 🙂

  3. Hola Pepa!
    He probado recientemente Quinqui, y vamos, te doy toda la razon, no vuelvo! (estoy encantadisima con su rollito), ea! a disfrutar!!!

    1. Hay que probar de todo, precisamente para eso, para poder comparar. Yo estoy encantada de la vida con mi obrerete, la verdad. Y que dure…
      Besos, a disfrutar, preciosa.

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