Malos hábitos

Man sitting on couch alone watching TVEl porno ha hecho mucho daño a los hábitos sexuales. Sí, lo he dicho en varias ocasiones anteriormente. También he confesado que he visto porno, como todos (o casi), y es una mala idea, y un mal hábito para unos cuantos.

Las estadísticas dicen que por cada tres hombres que ven porno, solo una mujer lo hace (en torno al 26%), y el tipo de porno que ven es diferente al de consumo habitual de los hombres, con más interacción entre mujeres, masajes, etc. Bastante alejado del hardcore que impera en páginas como PornHub o Youporn o similares.

En estos sitios, rara es la grabación (llamarlas película es elevarlas a un status que no tienen) donde no se escupa, se someta, y se eyacule en la cara de la mujer. El asco suele ir parejo a la excitación al ver una. El sexo NO es lo que aparece en estas grabaciones, pero está tan asumido que el porno es una manifestación de la libertad sexual, que nos lo hemos tragado hasta el fondo (como las pobres actrices de estas pelis).

A mí, que aparentemente soy una adulta formada y con una vida sexual satisfactoria, no me cuesta diferenciar lo que es sexo de lo que es porno, pero hay mucha gente que no sabe cuales son los límites. Y me preocupan los chavales, sí, con la facilidad que tienen ahora de acceder a ello, pero también muchos adultos que están cambiando su comportamiento en la cama por su culpa.

Lo sé porque me he topado con individuos que creían que escupirte era excitante (para ellos, puede; para mí motivo de destrempe y asco infinito). Con otros que enseguida te la querían meter por el culo (no, chico, no, la posibilidad de que eso ocurra es igual a cero). Para otros, su idea de crear un ambiente adecuado era poner una peli porno de fondo mientras follábais en el sofá. En todos los casos, si no accedía era irremediablemente una reprimida y una estrecha. En su imaginario, una mujer libre que disfruta de su sexualidad es como la prota de una peli porno, ergo puedes hacerle todo lo que has visto en esas pelis, y en esas pelis, y con lo que les hacen a las mujeres, dudo mucho que ninguna esté realmente disfrutando.

Escondidos bajo la excusa de la supuesta libertad sexual, está toda una industria oscura, fea, degradante, profundamente machista y en ocasiones extremadamente violenta. Allí habitan infraseres como Torbe o Max Hardcore, firmes candidatos a ser encerrados en una celda y que se perdiera la llave.

El problema del porno es que “lo normal” cansa, y el consumidor habitual pide cada vez cosas más bestias, más extremas: sexo en grupo, dobles penetraciones, bukkakes, asfixia, insultos, violencia…

Es habitual entre hombres jóvenes que van de putas, que exijan sexo duro cuando recurren a ellas. “Si yo pago a una puta es para metérsela por el culo”, he llegado a oír. Es como si ese papel de dominador, de reafirmación de su supuesta virilidad, tuviera que ir acompañado de un acto de sometimiento de la mujer. Llamadme loca, pero creo que en realidad es la manifestación de su frustración por no conseguir una pareja sexual por sus propios medios, que tiene que pagarla, y al tener que pagar por algo que otros tienen de forma natural, tiene que humillarla de algún modo. Ella tiene que obedecer sin rechistar, porque le paga. El porno es la sublimación de esa idea, solo que en este caso, el “ejecutor” es el actor, y el consumidor se proyecta en él.

¿Hay porno no agresivo? Lo hay, pero no es el de consumo masivo. La directora Erika Lust es una pionera en el movimiento de la pornografía feminista. Desgraciadamente, es un movimiento muy minoritario aún, y el porno, el que puedes encontrar por todas partes, está en una espiral hardcore y de violencia muy peligrosa, y profundamente dañina.

¿Cuál es la solución? Ojalá lo supiera. Creo que el principal problema, antes que el porno, es la ausencia de educación sexual.

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2 comentarios en “Malos hábitos

  1. Muy muy de acuerdo con tu comentario Pepa.
    Hemos pasado de excitarnos viendo folleteo a auténticas burradas y vejaciones a la mujer.
    Mi marido está también de acuerdo en lo que dices. Cree que el afán dominador es lo que lleva a estos seres a practicar estas atrocidades.
    Quien se puede poner cachonda escupiéndote en la cara, apretando con fuerza el cuello, proporcionando verdadero dolor físico?.
    Yo no desde luego. Cualquier dolor me corta el rollo totalmente.
    Esos seres que nombras, no deberían salir de la cárcel. Me siento muy sensibilizada con las prostitutas. Por el trabajo de mi marido, sé de tantas historias tan penosas, que no puedes más que comprenderlas y respetarlas profundamente. Yo he visto porno, y confieso que estoy dispuesta a volver a verlo, pero quiero películas que me exciten, no que me estremezcan y me produzcan pavor.
    Estoy de acuerdo contigo, el problema viene de la ausencia de educación en general, sexual y normal. Una persona normal no pide las cosas que se ven.
    Creo que deberían ponerse en manos de un profesional. Para eso están y que poco los usamos.
    Todos mis respetos a las profesionales del sexo, a los que trabajan en el porno sano.
    Aparte de esto, podrías recomendar libros eróticos?. Creo que me vendrían muy bien, y a muchos también.
    Saludos grandes Pepa.

  2. Totalmente de acuerdo Pepa, yo sigo sin entender como la gente puede excitarse con esas escenas. Por suerte cada vez hay mayor producción de sexo erótico.

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