El Tinder de los guapos

La semana pasada leí en varias publicaciones la noticia de que existía un Tinder secreto, exclusivo, al que solo se accedía por invitación de algún miembro. Se destacaba que era un filtro que se autoimponían los usuarios del exclusivo club, para que, en resumidas cuentas, no entraran ni feos ni pobretones.

Desde que comenzaran a funcionar las dating apps, es más, desde mucho antes, con las agencias matrimoniales (devenidas hoy en día en coaches sentimentales, ejem), han surgido muchas maneras de capar de un modo u otro el acceso a según quién.

Las agencias de comunicación saben (pobres) que cada vez que me han contactado para probar una app que implicara algún tipo de veto al usuario (ejemplo, las apps donde los chicos “solicitan” entrar y tienen que esperar a que una chica “les deje”), me he negado en rotundo, porque me parece que desvirtúa totalmente el concepto, que es acceder a gente que no conoces. Es más, me parece humillante (y la sublimación del “contigo no, bicho”) dejar en manos de un o una completa desconocida tu idoneidad para pertenecer al club.

Ricachones que solo quieren salir con modelos o gente que se cree demasiado guapa para ver en pantalla la foto de alguien que no responda a sus cánones estéticos. Que a saber cuáles son, por otra parte, porque ser bello y estar forrao y tener que acudir a una app para ligar… llámame mal pensada, pero me veo que ese garito está lleno de feos con pasta y escorts.

¿Sabéis por qué creo que mucha gente está desengañada con las aplicaciones para ligar? Aparte de las expectativas, que no son muy realistas que digamos, es porque todo el mundo miente. Las que dicen que son deportistas y ponen fotos vestidas con su súper equipación de colores fosforitos… que se han puesto para ir a comprar el pan. Los que afirman que les encanta la ópera y no saben nombrarte ni una sola aria de Rigoletto (por ponerlo facilito, que conste). Los que te dicen que se van a pasar la noche follándote y, cuando por fin te pillan, en menos de 10 minutos (preliminares incluidos) ya están con el pantalón del pijama y preguntándote si pedís una pizza y veis la tele. Mentir como un bellaco y pretender conquistar por lo que eres… si no lo sabes ni tú, criatura.

No mintáis, en serio, que es mucho peor, y luego os desencantáis, y soñáis con ese club exclusivo, lleno de buenorros y buenorras, y CEOs forraos de pasta, que se van a encaprichar de vosotros y os van a llevar a recorrer el mundo en primera clase, como si fueseis el toy boy de Madonna.

Me pregunto cuántos y cuántas habrán picado el anzuelo y se habrán hecho Premium con la esperanza de que les dejen pasar.

Lo dicho: criaturicas…

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4 comentarios en “El Tinder de los guapos

  1. Querida me encanta tu blog:
    Solo venía a decirte una frase que define perfectamente lo que acabas de escribir 🙂
    “De lo que te digan no te creas nada y de lo que veas créete solo la mitad”

    Pues eso Pepa, que de “flipados” el mundo está lleno. A los 27 añitos ya me queda más que aprendido.
    Un besazo. Me encanta y me llena leerte.

    1. Venga todos los desesperados a hacerse de Tinder Premium para ver si les escogen. Mintiendo, aún más, en su perfil… Mira, qué pereza, nena, qué pereza…
      Besos.
      Pepa.

    1. “Tinder envío unas pocas invitaciones a un núcleo de personas que se asemejan por ser ricas, “guapas” y famosas. Ponemos el concepto de belleza entrecomillado porque es muy subjetivo.”
      ¿No te suena a estrategia de marketing? Porque “huele” mal. ¿Cuál es el criterio? ¿Tienes que ser premium?
      Creo que tendría mucho más éxito un Tinder que juntara obreros con modelos, querida. No salir del propio círculo es endogámico y frustrante.
      Besos.

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