Batallas propias y batallas ajenas

brunette woman with hair sweeping over her face

A menudo Amante me “recrimina” que exprese mis sentimientos, que me abra tanto. Dice que habiendo vivido tanto como lo he hecho, debería haber aprendido a protegerme más. No creo que estés más o menos expuesta por decir lo que sientes, del mismo modo que no verbalizarlo no va a librarte de sentirlo. No obstante, cada uno es como es, y lo manifiesta como le parece.

Yo digo lo que siento cuando lo siento, sí, pero mis sentimientos no son lineales. Hay días que me siento henchida de amor (bueno, es un poco exagerado lo de henchida, dejémoslo en inspirada), y otros que no tanto. No creo que esto suponga ninguna traición. Traición es prometer amor eterno cuando tú misma no crees que exista.

A menudo, cuando tienes una relación, te echas al hombro la mochila de las relaciones anteriores de tu pareja, si fulanita le hizo daño y cómo le ha afectado, y justificas sus reacciones. Yo lo he hecho, tú lo has hecho. Pero, oye, ya no lo hago más. Para algo debe de servirme haber vivido tanto. Cada uno tiene que cargar con sus propias historias y librar tan solo sus batallas.

Algunos elegimos asumir las historias como eso, historias. Otros las arrastran durante años, a veces toda la vida, como si en realidad no lo hubieran superado del todo. Como una bala alojada en el cuerpo, que se enquista, y termina ocasionándote otros problemas de salud. Yo prefiero abrir y sacar la bala, aunque duela, aunque sufra. Las heridas se curan. Pero si dejas la bala dentro… será para siempre.

Si el amor no es para siempre, mucho menos debería serlo el dolor, ¿no os parece?

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PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

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4 comentarios en “Batallas propias y batallas ajenas

  1. Hola Pepa,
    Qué sabias palabras: si el amor no es para siempre, mucho menos debería serlo el dolor. Me la aplico, pues una de esas historias vividas no acaba de marcharse de mi cabeza ni de mi corazón, como esa mancha en la ropa que te deja una sombra, que no acaba de irse.
    Voy a repetirme la frase como un mantra… gracias por tus post, me arrebatas!
    Besos
    Marta

  2. Tú sí que has pegado un balazo a unas cuantas verdades y qué bien te has quedado aunque haya que guardar… repartir y regalar es mucho mejor…

  3. Yo llevo 20 años con una bala alojada en alguna parte de mi cuerpo, no tengo herramientas, o no las sé usar, para sacarme la maldita bala.

    1. Hola, Raquel. Quizá deberías buscar ayuda profesional (un psicólogo/a) para sacar la maldita bala.
      Ánimo, un beso muy grande, querida.

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