No te vistas, que no vas

En esto de ser más o menos generoso con tu pareja, hay dos tipos de personas: los que quieren hacer su santa voluntad, por encima de todo, y los que son felices viendo la felicidad que producen en los demás.

Es similar a aquello de dar o recibir regalos. Muchas veces disfrutas más preparando y dando una sorpresa, que recibiéndola tú.

¿A cuántas parejas conocemos que él o ella ejerzan un férreo control sobre las salidas y entradas del otro? Aquellas en las que uno de los dos controla cuándo y con quien sale al cine, si es o no de su agrado, a la hora que va y a la que vuelve…

Si vives con tu pareja y, sobre todo, si tienes hijos, es normal que el tiempo de asueto se reparta. No puede ser que solo uno tenga derecho a salir o a quedarse de cañas después del trabajo. Entiendo que hay que repartir tareas y responsabilidades. Eso es lo normal.

Lo que no es normal es la inquisición que a veces veo en algunas parejas: uno no deja al otro moverse, ni salirse del plan, ni siquiera ir al cine (con sus propios hermanos) si no es con él o con ella.

Qué espanto.

Personalmente, prefiero mil veces que mi pareja disfrute de estar viendo el fútbol con los amigotes (yo detesto el fútbol), o yendo a un concierto de un grupo que yo no vería ni si de ello dependiera mi vida, que tenerlo pegado a mí, chantajeando emocionalmente con “para lo poco que nos vemos, encima me dejas por el fútbol/el concierto/tus amigos/tu familia”.

Vamos-a-ver-una-cosa: ¿se va a acabar el mundo porque falte un día a vuestra cita? ¿Prefieres tenerle sentado/a a tu lado en el sofá, comiendo pistachos, viendo cualquier peli absurda en la tele, antes de que disfrute de ese partido o de ese concierto?

Es que lo he visto TAAAANTOOO… ese “no te vistas, que no vas”.

Yo es que soy de dejar decidir al otro qué quiere hacer y dónde quiere estar en cada momento. Porque mira, en eso sí que soy egoísta: prefiero que estén conmigo porque quieren estarlo, no porque les presione.

Es que las correas no me gustan ni para pasear al perro, oye… llámame rara.

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Un comentario en “No te vistas, que no vas

  1. Totalmente de acuerdo Pepa. Aquí cada uno tiene que hacer las cosas que le gustan y con la gente que quiera. Hay que disfrutar de cada momento, y me parece absurdo estar pegado a una persona y hacerlo todo juntos.
    Eso ni es bonito ni es saludable.
    Me encantas!
    Un beso!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


− seis = 2