El deseo

Rear View Of Passionate Couple On Bed At Home

Sin ser psicóloga ni nada por el estilo, tengo mis propias teorías sobre el sexo y las relaciones amorosas, fruto todas ellas de la (mucha) experiencia y sobre todo de la observación (la antropóloga frustrada que vive dentro de mí).

Cuando te gusta mucho alguien (sexualmente, me refiero) estás pensando todo el rato en esa persona, en tenerle a mano (a solas), en darle placer. Subrayo “dar”, porque esa es la diferencia entre que te guste de verdad o solo para un rato. Si es cosa solo de un momento, lo que buscas es que te de placer a ti, en plan egoísta, y te aburres enseguida.

Las parejas que mantienen vivo el deseo sexual lo hacen porque mantienen las ganas de darle placer al otro, ambos. Si uno está por la labor y el otro pasa, empieza a pinchar la historia.

Por eso creo (como siempre, es solo mi opinión) que cuando tu pareja ya no te provoca ganas de hacerle de todo, mal va la cosa.

A estas alturas del año, por ejemplo, yo solo tengo un objetivo a la vista, un plan: las vacaciones. Es la primera vez en casi tres años que Amante y yo nos vamos completamente solos de vacaciones. Sin niño y sin horarios. A nuestro caé.

Y se me ponen los dientes largos solo de pensar que lo voy a tener para mi solita… Mejor no cuento lo que se me pasa por la cabeza, que me cierran el blog por pornográfico…

 

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