A tu nivel

ladygrantham

No soporto a los snobs, ni a los nuevos ricos obsesionados por mostrar todas las marcas que llevan, ni a los que de repente se ven con una cuenta abultada en el banco y solo por eso se creen mejores. Ni a los consejeros, concejales, asesores, etc, que siempre han vestido -como mucho- de ropa de cadena fast fashion, y te sueltan en una comida que “todo el mundo debería vestir de Loro Piana”. Ay, los billetes, cómo ciegan…

Me da también mucho asco la gente que según donde trabaje te saluda normal o estúpidamente te ignora si coincide contigo en un evento, como si no supiéramos todos de dónde ha salido… es tan absurdo.

Es que a mí esto de los “niveles” o “estar o no a mi altura” me la ha refanfinflado toda la vida, pero en todos los aspectos.

Por ejemplo, nunca he entendido lo del “tipo”: “Es que Menganito no es mi tipo”. Podría entenderlo si todos tus novios son clavaditos a Thor, que ya es difícil, pero bueno, eso sí es un “tipo”. Pero resulta que es que Menganito es carretillero o reponedor o dependiente del Corte Inglés, y no te parece suficiente, te da como pobre… Y esto lo he escuchado yo en un baño de garito.

Tengo dos amigos, Carlos y Antonio, que fueron novios varios años. A Antonio lo conocí un poco antes. Carlos es más joven que nosotros. De hecho, le llamábamos “El Niño”. Antonio tiene un puestazo en una empresa estatal. Ambos son MARAVILLOSOS, adorables, divertidísimos. Durante todos los años que estuvieron juntos, no había vez, ni una, que estando juntos por ahí de fiesta no hubiera alguien que me susurrara, así, como quien no quería la cosa, que Antonio valía mucho más que Carlos, y que no entendía cómo podían estar juntos… Si algo habéis aprendido de cómo soy, adivinaréis que a esa persona se le caía accidentalmente encima una copa o la dejaba con la palabra en la boca.

Me da que voy a ser una rara, una outsider toda mi vida, pero de veras creo que lo único que tiene que importarte para estar con alguien es: que sea feliz estando contigo, que os compenetréis, que podáis hablar de cualquier cosa, que gocéis tocándoos, en el sexo, que os alegréis en los éxitos del otro, que dejéis que sea libre y viceversa, que da igual si palomitas y litrona en el sofá o restaurante caro y vinazo… que DA IGUAL. Que no hay niveles. Que solo hay “niveles” para las personas que no tienen calidad de personas.

Lo otro… lo otro no son más que trepas… y qué asco me dan los trepas… lo he dicho ya ¿no?

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

3 comentarios en “A tu nivel

  1. Ainsss Pepa, me lo lo llevo al terreno laboral porque lo estoy sufriendo en esta nueva andadura empresarial en la que ando inmersa. .diosss lo que me encuentro, y más en la sociedad Sevillana por excelencia de las más rancias, madre mía con una casa de sombreros muy conocida e importante.. .que pena, eso sí, endiosan a las “influencer” e “instagramers” hijas de…en fin. Me quedo con lo que dices : “solo hay niveles para las personas que no tienen calidad de personas “.Tremendo

  2. Yo me lo llevo al personal, he sufrido en mis carnes que para mi familia mis parejas nunca fueran “suficiente” para mi. He tenido que escuchar toda clase de adjetivos y la mayoría despectivos. Coño! No sabía que yo era la hija de la Reina de Inglaterra!!!!!
    A tomar por culo los mandé a todos y me quede con la mejor persona que pude encontrar. No te cuento los divorcios entre amigas que se casaron con “el hijo de pepita” o “el dueño de la empresa menganita”. A veces los padres parecen proxenetas de sus hijas intentando venderlas al mejor postor.
    Yo lo dije claro, no necesito a “Pepito, hijo de Manolito” ya me mantengo yo solita.

  3. Ummmmm, no se vosotr@s pero si algo me queda más claro caaaada día es que nos da igual que sean uno/as HP, lo importante es que tengan un Ferrari.
    A lo mejor queda muy mal lo que voy a decir pero tengo la sensación de que ellos se pavonean y chulean de lo “guapos guapiiiisimos que son” y del nivel de vida que tienen y ellas en función de lo que ven y perciben pues van seleccionando….. mal por ellos y muy mal por ellas!!!
    Como dicen en mi pueblo: “el que de toalla llega a mantel líbrate de él”, en fin, a ver si va a ser cierto que la riqueza no da la felicidad pero “Qué bonito es llorar en un Ferrari”, agggggggggg y más agggggggg de gente así.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


9 + = trece