Amante, el mito

Woman near by window

Sé de uno que se va a partir de risa nada más leer el título de este post. Sí, justo ese, el protagonista.

El lunes pasado me dijo “tienes a Amante abandonaíto”… A Amante como personaje que aparece de vez en cuando por aquí, no a él como persona (a él no tengo LA MÁS MÍNIMA INTENCIÓN de dejar que se aleje de mi vera), pero todo tiene su explicación: no me gustan las parejas empalagosas-instagrameras que tienen que estar demostrando a cada segundo lo felices que son y lo enamorados que están. Postear situaciones divertidas y curiosas, bien. Postear cuánto quiero a mi cuqui tol’rato, mal, error.

No obstante, y para dorarle un poco la píldora (comprendedme, queridas, maromos así no se encuentran habitualmente), voy a contar una anécdota.

Al principio de nuestra relación, ambos íbamos explorando qué movimientos, posturas, frecuencias, etc, en el sexo oral le gustaban más al otro. Yo le tenía más o menos pillado el punto, pero él, a pesar de ponerle MUCHO interés, y en su afán de encontrar lo que me gustaba, digamos que se “dispersaba” un poco. Hasta que me preguntó cómo podía hacerlo mejor (chicos, esto tiene que ir directamente a los apuntes para hacerlo bien), y le dije que todo era mucho más sencillo de lo que se imaginaba. La clave es la CONSTANCIA. Palabra mágica. Alumno aplicado. No tuve que decírselo más. Bingo. Jackpot. El Gordo de la Lotería.

Tanta soltura y maestría ha desarrollado en el tema que me ha lesionado. ¡¿Cómo?! Os preguntaréis. Pues una que es una exagerada con esto de los orgasmos y por un movimiento estúpido me he provocado una contractura cervical. Y a ver cómo le cuentas tú al traumatólogo de Urgencias cómo te has jodido así el cuello… Pues mintiendo… a medias. Que te lo has hecho porque ya tienes una edad, y trabajas mucho, y has cogido a tu hijo en brazos…. Excusas todas perfectamente razonables, claro.

Pero ahora estamos los dos con la coña, porque la verdad es que lo estoy pasando mal con el tema. Tanto que llevo varias visitas al médico. Uno me dice que son las cervicales. Otro que si es del oído… Me estoy planteando seriamente contarles la verdad, puede que sea más habitual de lo que pensamos (si es así, me alegraría por las afortunadas, mucho). O lo mismo Amante ha desarrollado un súper poder… vete a saber.

Yo es que no me veo siendo un caso de estudio por culpa de un orgasmo, ¡cuánta responsabilidad!

(Y no, no os pienso dar su teléfono, que os veo venir…)

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2 comentarios en “Amante, el mito

  1. ¿Tiene Amante un hermano, clon o ser vivo que se le asemeje? No hace falta que viva en Barcelona como yo, ya me desplazaré… bien valdrá la pena.
    Virgen Santa reina! Estoy muerta de envidia! Jajajajajajaja
    Si me aceptas un consejillo, prueba con un quiroprático o fisioterapeuta para el tema del cuello… el resto ya veo que lo tienes divinamente, no toques lo que funciona de lujo!
    Y ponle un piso a Amante, por Dios!

  2. Me encanta! Jajajaja es como el programa “El sexo me llevó a Urgencias”.

    A mí me sucedió algo parecido, sólo que en vez del cuello, me di un golpe en la frente con el pico de una mesilla de madera. Vamos, que a los 20 minutos tenía un señor chichón con forma de V y moradito. Eso sí, mereció muuuuuuuuuuucho la pena ir hecha un cuadro durante varios días 🙂

    Gracias por hacerme reír tanto un viernes en la ofi!!! :***

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