Todas las entradas de: Pepa Marcos

Acerca de Pepa Marcos

Tras divorciarme, no tenía ni tiempo ni ganas de comenzar ninguna relación estable, pero tampoco tenía ganas de empezar a salir de nuevo para encontrar algo tan necesario como el sexo sin complicaciones. Al parecer, las mujeres no buscamos solo sexo… o eso parece creer la sociedad en general. Un poco desubicada, me sumergí de lleno en el ambiente del ligoteo online y las apps de contactos, y descubrí un mundo fascinante (también decepcionante en muchos casos), pero completamente insólito para mí. Nada realista se ha escrito sobre este tema. Toda la información que encontré previamente era o aséptica e impersonal o directamente pornográfica. Así que me he propuesto contar en primera persona y sin tapujos, mis aventuras, porque me parece inaudito, retrógrado y nada feminista tanto tabú a la hora de hablar de sexo. Chicas, va por vosotras…

Pregúntale a Pepa (XXI)

Woman writing her dairy.

[J, email] Buenos días Pepa. Te hice caso, hará una semana me abrí una cuenta en Tinder y la verdad, super divertido..pensé, ésto es un catálogo de hombres! El tema es que coincidí con un chico al que yo ya había bicheado por la calle, ya que es, se puede decir, de mi mismo “entorno”.
El caso es que quedamos a los días de empezar a hablar, fuimos a cenar y la verdad es que genial, a él se le veía que le gusté, no paramos de hablar en toda la noche, de reir, etc… a la hora de la despedida, tú sabes, besos apasionados, vamos que veía su calentura, yo tenía claro que no me iba a acostar esa noche con él. Contínamos hablando por wasap los días posteriores, y me invitó a montar en bicicleta. Yo accedí encantada. 

Despues del paseo, a la hora de guardar las bicicletas, se me abalanzó (en el buen sentido) y empezó a meterme mano, besos, culo, pechos, me dijo que lo tenía muy caliente.. 

A mí me apetecía, pero para mí no era el momento, y le dije que yo necesitaba algo más de tiempo. El caso es me ha dejado prácticamente de escribir… Después de 4 días sin dar señales, me escribe como si fuese yo la que no me acuerdo de él y pregúntandome si le he olvidado, le contesto que no, le hago yo la misma pregunta, me contesta que él tampoco se ha olvidado de mi y ya, fin de la conversación. O la cosa es rara o yo realmente voy por un camino distinto a de él.

Mis amigas me dicen que no le intereso y que vi cosas donde no las hay…. pero yo necesito ver las cosas de forma racional, o no…. No sé Pepa, me cuesta entender ese cambio de actitud tan radical.

En fin, guapa, espero que me ayudes tener pasar o no página. Gracias de corazón.
Un beso muy fuerte.

J.

Hola otra vez, J.
Veamos. Este chico ha pensado “la primera vez es normal que no nos acostemos, pero la segunda, sí”. Y oye, que es completamente normal, lo que ocurre es que tú vas a otro ritmo, y también es normal necesitar más tiempo. Aunque siendo realistas, Tinder es para ligar y tener sexo, no para echarse novio. A veces surgen parejas y a veces no, pero lo de la “bonita amistad” es para otras apps. Ya somos mayorcitos para no saber de qué va la historia.
¿Por qué ahora actúa de una manera rara? Porque aunque le gustas mucho, no está para perder el tiempo hasta que te decidas, así que tira la caña de vez en cuando a ver por dónde sopla, y si sigue habiendo una posibilidad.
Tienes que ser consciente de que en Tinder no haces un único match, así que no pienses que solo ha tenido citas contigo.
Pero de lo que se trata aquí no es de lo que él quiera o piense, sino de lo que quieras y pienses tú, si quieres seguir hablando con él o apartarlo porque va demasiado deprisa para tu gusto. Pero haz las cosas porque sea lo que TÚ quieres, no porque te veas forzada a ello o porque pienses que es lo que espera de ti. Las reglas de este juego las pones tú, que no se te olvide.
Un beso, reina, ya me contarás.
Pepa.

[E, email] Hola Pepa. Decirte que pocas cosas en internet he visto más constructivas que tu blog. Jamás pensé que te escribiría, y aunque intuyo lo que me vas a decir, necesito tu ayuda.
Desde hace tres años estoy con un chico que me encanta. Vivimos juntos, nos gustamos y nos queremos. El problema está en que el primer año él se pasaba el día revisando mi móvil, mis correos, mis redes sociales, mis discos duros y todo lo que yo llamo “intimidad”. Es algo que jamás me ha pasado con otras parejas y que nunca pense que me pudiera ocurrir. Después de muchas broncas, él entendió que no podía ser, y supuestamente ya no lo hace. La cosa es que no me fío y tengo ansiedad constante porque en casa está mi ordenador a la vista, y aunque he borrado todo su contenido y no tengo redes sociales, me da miedo que pueda acceder a alguna de mis cuentas. También me ha encantado siempre escribir diarios, pero con el miedo a que los encuentre apenas lo hago. Hace un año me mudé a su ciudad, y por el miedo a sus comentarios y enfados cuando me leía el móvil (yo no sabía explicar mejor que solo eran amigos o por que había dicho esto o aquello a alguna amiga) he dejado de relacionarme y no he hecho ni una sola amistad. No se por qué sigo pensando que lee mis cosas cuando dice que no lo hace, pero me da tanto miedo tener que dejar una relación estupenda en todo lo demás, que soy incapaz de actuar con normalidad asumiendo el riesgo de que me lo vuelva a hacer y tenga que acabar cortando.
¡Ojalá sepas ayudarme! Mil gracias, Pepa

Hola, E.
Sabes lo que te voy a decir ¿verdad?, huye.
No te das cuenta, querida, pero el control que está ejerciendo sobre ti es maltrato.
Tú misma dices que por miedo a que se enfade o sospeche no has hecho amigos en la ciudad. ¿Qué vida te espera con este hombre? ¿No te das cuenta de que no le hace falta espiarte, porque te tiene tan acojonada que no eres capaz ni de escribir un puto diario? ¿Una relación estupenda dónde? ¿Hasta cuándo? ¿Hasta que descubra tus claves y se meta en tus redes?
¿Has hablado esto con alguien más aparte de mí? ¿Lo sabe tu familia o tus amigos, los de tu ciudad?
¿Qué crees que va a pasar si se entera de que me has escrito? Si temes su reacción, tú sola te estás contestando.
Esta situación que me estás contando es solo la punta del iceberg, querida. No me estás contando todo, y ese “nos gustamos y nos queremos” no me parece del todo sincero, es como para salir del paso.
Si no quieres cortar la relación (porque estás todavía en esa fase de creer que ha cambiado, y nadie cambia su forma de ser, aún menos los celosos), te sugiero que vayáis los dos juntos a ver a un psicólogo, que abras tus redes sociales con o sin él delante, y que hagas amigos, y le hagas saber que todo eso lo vas a hacer porque eres libre, que estás con él libremente, y si no lo acepta y te deja de controlar, se acaba la historia. Así no puedes vivir, niña. Eso no es amor.
Besos grandes.
Pepa.

[N, email] Hola Pepa,
Bien, darte las gracias por todo lo que escribes. Eres de gran ayuda para mi y supongo que para otras muchas chicas que no encuentran su lugar. Leyendo una de tus últimas publicaciones he leído la frase de: “Siendo clara y diciendo lo que quieres: si quieres volverle a ver, házselo saber, que no es adivino; toma la iniciativa”. Vale, hasta aquí todo guay, admiro a la gente que tiene iniciativa, pero ¿y si no la tienes? ¿y si la has tenido en algún momento de tu vida pero la has dejado de tener?. La pequeña historia que te voy a contar va más o menos de eso.
Bueno, te pongo un poco en situación. Soy una chica, joven, que en estos momentos estudia y trabaja. El caso es que me gusta/me hace gracia/me chifla uno de los chicos que trabaja conmigo. Hasta entonces no me había percatado de que él estaba ahí, era un compañero más de trabajo al que le podía pedir ayuda sin más, un buen compañero, vaya, pero en la cena de empresa, que transcurrió genial, terminamos 3 compañeras y yo en su casa charlando y riéndonos, así sin más, a la mañana siguiente nos despertamos y cada unos a su casa. El caso es que esa noche empecé a observar su forma de expresarse, su lenguaje corporal, su risa… no sé, algunos aspectos de él que me llamaron realmente la atención. La cosa es que desde ese día, como te he dicho al principio, me gusta y no sé como afrontarlo. Es como que le miro y se me cruzan los cables, todo me sale mal, no doy pie con bola y solo pasa cuando está él. Es acojonante, hablando mal y pronto. Soy una chica con un problema de nervios y claro, se me encoge todo cuando este chico anda cerca y lo paso fatal.
El consejo de mis amigas es: “díselo, que eres muy mona”, “el “no” ya lo tienes”, “si no quiere tomar nada contigo no merece la pena”… cosas muy básicas, pero yo creo que esto vas más allá y no es un físico lo que me gusta, si no otras cualidades que otro con un cuerpo 10 no me podría dar y creo que si me diese largas, me hundiría bastante. Se que es un pensamiento MUY NEGATIVO, pero no puedo evitar pensarlo. Bueno, creo que ya he liado bastante el asunto.
¿Cómo se puede afrontar una situación así?
Eso de: “¿te tomarías algo conmigo?” ¿Crees que es una buena opción?
Así en conclusión, creo que lo que necesito para canalizar la pesadez que llevo encima es decirle algo, pero no sé ni cómo, ni cuándo, ni nada… ah, a todo eso sin querer pasar vergüenza, claro, porque imagina que se entera todo cristo de esta situación. Me coge algo.
Gracias por leerme 🙂

Hola, N.
Mira se me ocurre que quizá le debas “un favor laboral” a este chico, que te haya ayudado a solucionar una duda o te haya arreglado algún desastre. En ese caso, puedes darle las gracias invitándole a un café o una caña o una copa, lo que quieras. Es una manera fácil para quedar los dos solos.
Y oye, si la magnitud del problema solucionado es grande, puede ser un almuerzo o una cena.
Aunque yo soy de la opinión que con la vergüenza no se come, y hay que dejar esa actitud en el cajón si una quiere sobrevivir en esta selva.
Un beso grande.
Pepa.

[E, email] Hola pepa, soy E, tengo 20 años y resulta que he estado conociendo a un chico de mi entorno, que somos amigos desde hace años, pero el se echo novia y nos distanciados un poco, porque Ella no me soporta, desde julio hemos estado viéndonos y hablando, pero hace una semana, estuvimos juntos y después me mandó un mensaje comentandome que no está siento lo que debería después de 2 meses y medio juntos, yo Le comento teste diciendo que vale que yo igual, que sin problemas, pero me he dado cuenta que lo nuestro no ha funciona porque yo no me he entregado, el si, todas las mañanas iba a verme, me regalo una piruleta delante de todas mis amigas en la fiesta del pueblo, cuando llegaba al trabajo me hablado para saber si había llegado bien en fin muy atento todo, pero yo muchos días no quedaba con el porque tenía miedo de que nos pillaran juntos y la liasemos, el siempre me dijo desde un principio que sí estaba bien conmigo lo dejaría todo y estábamos juntos y ahora que me he dado cuenta que he tenido yo más culpa, quiero hablarle pero no se si es adecuada, por cierto un matiz importante todo esto ha sido estando con la novia.Ayudame pepa, eres la leche.
Besos 😘😘😘😘

Hola, E.
A ver, no creo que hayas actuado mal, solamente te has estado protegiendo. Este chico te gustará mucho, él habrá hecho muchas cosas para demostrarte que está por ti… todas menos una: terminar la relación con su novia. No es muy honrado por su parte perseguirte a ti mientras sigue con ella, menos aún decirte que si os iba bien la dejaba y se iba contigo.
Solo tienes 20 años, tienes todo por hacer, pero empieza por establecer unas normas básicas y te irá mucho mejor: no hacerle a nadie lo que no quieres que te hagan, respetarte a ti misma y a los demás, no consentir engaños ni abusos, protegerte física y anímicamente. Puede resumirse en una palabra: respeto.
Espero haberte ayudado.
Un beso grande

[M, email] Hola, Pepa! Siempre te leido aunque nunca te he escrito… hasta hoy…
La cuestiòn es que hace unos años conocí un chico con el que me llevaba genial. Teniamos citas, cenas y momentos de intimidad. Todo iba genial; pero al mes desapareció.
Hoy hace dos semanas que me escribio en el facebook disculpandose por ser tan cabrón (si lo publicas, te dejo cambiar el adjetivo) y pidiendome otra oportunidad. Esa oportunidad se la di. Y ahora vuelve a pasar de mi, no me habla y no se preocupa.
¿Qué harías en mi situación? Necesito opiniones imparciales. Mil gracias por el apoyo, y si no me llegas a contestar, quiero decirte que has ayudado a muchisimas personas. Un besazo

Querida M:
Cabrón me parece un adjetivo muy adecuado al personaje, no lo pienso cambiar.
Te voy a decir una cosa que no te va a gustar: te la ha colao dos veces y te la va a colar tres si no le mandas a la mierda de una vez por todas. Chica, que ve que contigo lo tiene fácil, lo sabe él, lo sé yo y lo sabe toda España. La única que no lo sabe eres tú, por lo que se ve.
No pasa nada, de errores se aprende. Olvídate de él.
Te aseguro que va a volver a aparecer, porque no hay dos sin tres, querida, pero como vuelvas a darle otra oportunidad él será el rey de los cabrones y tú la reina de las tontas del culo, porque puedes pecar de buena, ahora bien, de tonta ya no más ¿eh?.
Hay muchos tíos estupendos por ahí como para preocuparse por uno que pasa de nosotras.
Venga, un beso.

[M, email] Querida Pepa
Primero de todo decirte que me encanta tu blog, sobre todo la parte de consejos y que eres una fuente de inspiración. Intentaré ser breve, soy una mujer de 39 años. Durante 13 años tuve una relación que empecé relativamente joven, los primeros años fueron bien pero después de un tiempo por el trabajo de los dos que era muy intenso yo me distancie bastante de mi pareja y acabe teniendo una aventura que duró demasiado tiempo. A pesar de que mi ex pareja es muy buen hombre yo solo le veía defectos y deje de tener interés sexual por él. Me arrepiento muchísimo de esta aventura puesto que solo sirvió para alejarme más de mi pareja, que además es un hombre estupendo, y para nada mas, ya que evidentemente la aventura no acabo bien. Hace dos años me reencontré con un antiguo amor de la universidad y acabe dejando esa larga relación por él, sin embargo el proceso de ruptura fue muy duro puesto que yo no tenía las cosas nada claras y además empecé a tener problemas de discusiones con mi nueva pareja.
El caso es que para complicar más las cosas de forma no planificada me acabo de quedar embarazada. Total que estoy embarazada, con mi nueva pareja y no dejo de pensar en mi larga relación anterior y en lo que podía haber hecho para que las cosas no salieran como salieron (vamos que la jodí liándome con otro en lugar de o luchar por mi relación o dejar a mi pareja). Estoy hecha un lio. Que me aconsejas que haga? Necesito ayuda. Sé que me vas a echar bronca por haber hecho mal las cosas pero no me importa… seguramente es lo que hubiera necesitado de alguna amiga hace mucho tiempo. Un beso Pepa.

Querida M: aunque te mereces la bronca en este momento creo que es lo que menos necesitas ¿verdad?
Vayamos por partes: estás embarazada y en una relación inestable. Llámame cínica si quieres, pero ¿seguro que quieres tenerlo? Porque créeme que todos estos vaivenes de tu vida van a ser un paseo por el parque comparado con lo que te espera, más aún si no estás muy segura de tu nueva relación.
Es posible que sea porque soy madre y he visto a muchas sobrepasadas por el tema, en conflicto con su pareja, y encima una criatura que no tiene culpa de nada por en medio, pero en estos casos pienso siempre en el futuro que le espera al niño o niña, y en que lo que necesita es una madre fuerte, que sepa tirar p’alante. Tener un hijo no soluciona los problemas, los aumenta de manera exponencial. Así que piénsalo, porque no viene con ticket para descambiarlo…
No obstante, si quieres seguir adelante con tu embarazo (porque sé que me vas a decir que tienes 39 y es ahora o nunca), vas a tener que dejar atrás lo que hiciste, los errores que cometiste, si no deberías haber dejado a tu primera pareja, etc. Esa relación terminó. La aventura también está muerta y olvidada. Tienes que centrarte en lo que tienes ahora, que es tu barriga y tu pareja. Y te prometo que la pareja puede que se acabe, pero el hijo ya es para siempre, y se te van a olvidar todas las gilipolleces por las que te preocupas ahora.
Olvídate del pasado, porque eso ya no tiene remedio, y mira hacia adelante: con o sin hijo, con o sin pareja, lo que importa es lo que hagas desde AHORA. Vamos, p’alante. P’atrás ni pa coger impulso.
Un beso mu grande.

[E, email] Hola Pepa:
He empezado a leer tu blog y me ha gustado mucho, quizá porque me encuentro en un momento de mi vida en que lo necesito.
Te comento mi caso: tengo 47 años y me divorcié hace 2 del que fue mi pareja durante 24 años. Creo que está casi superado y a principios de año me suscribí a una web de citas para salir con hombres y encontrar pareja, pero lo cierto es que se me está haciendo muy difícil. Si para mí ya es difícil ligar en persona, esto me parece mucho más complicado. He tenido varias citas y me he encontrado de todo: desde el que solo quiere sexting y ni siquiera quiere quedar en persona, hasta los que quieren una relación sin mucha implicación sentimental. Ahora estoy charlando con un hombre con el que he hablado un par de veces. Me gusta mucho, muchísimo, pero hasta ahora en cada conversación ha intentado dirigirla hacia el sexo (sin conocernos) y cuando hablo de otras cosas intenta acabar la conversación con la excusa de que esas cosas prefiere hablarlas en persona. Él nunca toma la iniciativa para hablar, siempre empiezo yo. Y cuando hablamos de quedar habla sin concretar nada. Pero siempre contesta y creo que le gusto. No sé si debo insistir o dejar que lo poco que hay se muera. Por un lado, como ya te he dicho, me gusta mucho (me llamó la atención desde que lo vi por primera vez) y además creo que es muy pronto para sacar conclusiones. Pero por otro, no veo mucho interés por su parte (aunque puede ser desconfianza, o que tenga los pies en el suelo, o que sea cauto).
El caso es que acabo de terminar con un hombre con el que he estado saliendo 3 meses y al que he dejado porque vi cómo perdió interés por mi y por la relación apenas un mes y medio después de empezar. No sé qué les pasa a los hombres, estoy muy desconcertada porque parece que no tienen esperanza, que están muy cansados y huyen de todo lo que les pueda provocar algún sentimiento.
Bueno, me gustaría que me dieras tu opinión sobre el último chico y si crees que debo seguir insistiendo.
Muchas gracias y un saludo.

Hola, E.
¡Tenemos la misma edad! ¿Puedo preguntarte qué web de citas es? Porque por mi experiencia y las de algunas amigas, Meetic está llena de feos desesperados y Adopta un tío reúne a los personajes más estrafalarios del mundo.
Déjame que te diga una de las grandes verdades de las relaciones a nuestra edad (y más si vienen a través de apps y portales para ligar): las relaciones no se buscan, se encuentran, y muchas veces sin pretenderlo.
¿Has estado 24 años con pareja y quieres volver a tener otra? No te entiendo. Deberías estar disfrutando de estar sola y bien. Te encontrarás hombres con los que solo tendrás (y solo querrás) tener sexo y otros con los que quieras algo más.
Te quejas de que ese tipo que te gusta quiere llevar siempre la conversación hacia el sexo. ¿Qué esperabas, que te hablara de Proust? Otra cosa será la forma en que lo haga (ordinaria o elegante), pero ni en estos sitios ni a nuestras edades estamos para poemas de Neruda, me parece.
Que no es que te conformes con el primero que te haga caso, pero chica, hay que ser un poco abierta de mente para jugar en estos sitios, y no asustarse porque claramente quieran tener sexo contigo.
No seas enamoradiza, ten la cabeza fría, diviértete. No tenemos edad para pensar que el príncipe azul está ahí esperándonos.
El príncipe azul es un coñazo de tío, tan perfecto. Yo prefiero un hombre real, con sus cosas, que le guste como soy y que, por supuesto, me quiera follar. ¿Que después resulta que nos enamoramos? Pues fenomenal, pero el que busca amor en estos sitios normalmente no lo encuentra. El amor llega después, si llega. Y si no llega, pues a disfrutar mientras tanto, querida.
Si estos sitios te abruman (he dicho mil veces que no son para todos), siempre puedes apuntarte a jugar al pádel, que se conoce mucha gente y te lo pasas genial (eso dicen).
Venga, guapa, no te agobies, y tómate estas cosas como lo que son, un juego.
Besos

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A toro pasado

Lo de Harvey Weinstein era un secreto a voces. Toda la industria lo sabía y miraba para otro lado o, simplemente, evitaba las situaciones en las que sabía que podía haber peligro.

Se sabe que tenía toda una corte de conseguidores -mamporreros- que tendían trampas a actrices, secretarias, ayudantes, o cualquier mujer mínimamente vulnerable.

Esto es violencia sexual, de esa que vemos a diario y no solo en el cine o en los periódicos.

¿Quién no ha tenido una experiencia de este tipo o muy parecida? Ese jefe que se toma dos copas y te echa el brazo por encima como si fuera tu primo, del que sabes que tienes que evitar cualquier situación de mínima confianza porque se le escapan las manos. O el que se ofrece a llevarte en coche a casa tras un evento y te pide un beso de buenas noches como agradecimiento. El que se roza siempre que puede contigo en los cruces o pasillos. O el que tiene las manos largas y os rifáis cuál es la infeliz que tiene que sentarse a su lado en una cena…

Estos depredadores sexuales (tío asqueroso les llamamos en mi tierra) son escoria, y a veces reciben la recompensa que merecen por sus actos en forma de patada en los huevos, denuncia y pena por agresión, u otras formas de castigo bastante más agresivas, pero por lo general se van de rositas porque todos, principalmente las agredidas, miramos para otro lado por miedo, a perder el trabajo o a que nos arruine la existencia, como al parecer hacía este sapo de Weinstein.

Ashley Judd arrastra aún la fama de desequilibrada desde que tuvo la desgracia de toparse con él. Rose McGowan lleva muchos años denunciando la situación. Varias mujeres han recibido indemnizaciones para evitar las denuncias.

Y ahora que por fin ha saltado la liebre, resulta que hablan las que callaron en su día, y medio Hollywood se rasga las vestiduras con el escándalo. A toro pasado…

Está muy bien que esto se haga público y que -aunque tarde- todos se sientan asqueados por este comportamiento, porque seguir ignorándolo solo propicia que se sigan cometiendo estos abusos, pero me gustaría que alguno de los actores y directores que lo sabían y callaban (Matt Damon, Ben Affleck, Quentin Tarantino, Robert Rodríguez, según afirma McGowan), hicieran un VERDADERO acto de contrición y reconocieran que, pese a saberlo, callaron y miraron para otro lado, por miedo a perder sus preciosas carreras, y contribuyeron a que este tío asqueroso siguiera campando a sus anchas.

Ellas ya han hablado. A ver si conseguimos ver o leer de ellos un “este tío me da puto asco, pero más asco doy yo que lo sabía y me he callado”.

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De usar y tirar

Woman in a corset

A veces me paso de lista, lo sé, y pido perdón por ello. Se me olvida la diferencia de edad y de vivencias con algunas de las que me escribís para pedirme consejo o, simplemente, desahogaros.

Debería ponerme más veces en vuestro lugar en vez de echaros la bronca o soltaros un discurso de empoderamiento que a lo mejor no os va a llegar, pero no por nada, sino porque aún tenéis un gran trabajo de autoestima que hacer.

Anoche intercambiaba emails con una de vosotras, muy joven, que echaba en falta la ausencia de compromiso que veía en los hombres de su edad. Le contesté (aquí “La Lista” ¿sabes?) que a esa edad lo normal era no tener ganas de compromiso, y que no se dejara arrastrar por la presión de conseguir una pareja, que ya tendría tiempo… Pero no me di cuenta hasta que me respondió al email, de que lo que de verdad le preocupaba era la sensación que tenía de ser “desechable” o intercambiable por cualquier otra. No me había enterado para nada de por dónde iba su consulta, y me había salido por peteneras. Sorry.

Y en vez de ponerlo en el consultorio, creo que esto merece una reflexión más profunda. A ver si entre todos y todas las que me leéis conseguimos ayudar a E y a sus amigas (a las que al parecer les ocurre lo mismo).

Vivimos en una sociedad en la que aún las relaciones están definidas por un modelo que funcionó -aparentemente- bien para generaciones anteriores, pero que resulta pelín anacrónico para los millennials. Esta generación está influenciada por el ideal de amor romántico y parejas para toda la vida de sus padres y abuelos, pero a la vez las formas de comunicación, las redes sociales, las aplicaciones para ligar, y los ideales estéticos de hoy en día les someten a una presión a veces insoportable. Están entre dos mundos que se dan de bofetadas.

Lo bueno del ideal romántico es que apuesta por el compromiso y la estabilidad. Lo malo es que no es capaz de desligar sexo y amor, y si después del sexo no sigue una relación amorosa, genera frustración y esa sensación de ser de usar y tirar.

Lo bueno de la época actual es la facilidad para conocer gente fuera de nuestro círculo. Lo malo es justo eso, que hay quien quiere probar todos los pasteles de la vitrina, y es incapaz de quedarse con ninguno. Corres el riesgo de empacharte y aborrecer el dulce.

¿Cómo sobrevivir en estos tiempos sin frustrarte? Aprendiendo a desligar sexo y amor. Interiorizando que cuando te acuestas con alguien lo haces porque quieres, porque estáis a gusto, porque sentís una conexión física, pero no porque esperes que haya una contraprestación después en forma de noviete estable o semiestable. Siendo clara y diciendo lo que quieres: si quieres volverle a ver, házselo saber, que no es adivino; toma la iniciativa. Trabajando la tolerancia a la frustración: tú puedes querer pero él no, y no tiene nada que ver con que tengas algo malo o alguna tara; no sale, pues no sale. Entendiendo que no son tiempos en los que las relaciones se den así como así (menos aún si os habéis conocido formando parte de esa “vitrina de pastelería”), y si no surge el amor después del polvo, pues no surge, pero qué bien me lo he pasado.

El mensaje que intento daros es que estar sola no es tan terrible y que vuestro cuerpo es vuestro y disfrutáis con él porque os da la gana, que no sois kleenex y que el amor si viene, bien, y si no, pues también.

Y REPITO: NO SOIS DE USAR Y TIRAR.

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PREGÚNTALE A PEPA
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Las décadas

woman chair beach

En la redacción tenemos veinteañeras (y veinteañero, que tenemos becario también), treintañeras y algunas cuarentonas.

Siempre me ha molestado la absurdez de “cuarentañera”. Toda la vida deseando ser cuarentona y me quieren cambiar el sufijo. Me niego, me encanta lo de cuarentona.

Pero algunas de las que me rodean lo llevan fatal. No ya lo del sufijo, sino el hecho en sí de entrar en la década de los cuarenta, y me preguntan que qué tal lo llevo yo, como si lo de cumplir años fuera una enfermedad o una condena.

Bueno, a ver, que se te empiecen a joder algunas partes del cuerpo inexplicablemente, o tengas menos resistencia a los excesos no es que sea una maravilla, pero yo creo que este culto absurdo a ser/parecer/mantenerse siempre en una edad indeterminada –ageless generation o perennials nos llaman, adjetivos para vender más productos-, es causa de mucho sufrimiento inútil.

Me preguntan si volvería a los veinte. No mira, ni loca. No me importaría tener el culo prieto de entonces, pero el peaje a pagar sería demasiado alto.

“¿Y a los treinta? A los treinta sí volverías, ¿no?”. Los treinta fueron buenos, cojonudos, maravillosos, me lo pasé muy bien, y al final de la década fui madre. Pero bien está lo que bien acaba. Los despedí con agradecimiento, pero sin ganas de repetir.

Ahora que veo asomar el cinco por la esquinita, me dicen que estoy estupenda, que es increíble que vaya a cumplir 48, que parezco más joven. Pues mira, no lo sé, ¿más joven comparada con quién? No creo que sea mérito mío, sino de mi genética.

¿Y sabéis en lo que me doy cuenta, de verdad, de que he madurado? Pues que una vez que descubres que lo de llevarse la silla plegable a la playa no es de señora mayor, es de señora inteligente, ya no hay vuelta atrás. Cómo es posible que haya hecho el gilipollas durante tantos años…

Pd (y fue Amante, otra vez, quien me abrió los ojos. Si es que este hombre es sabio…)

 

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PREGÚNTALE A PEPA
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El poder curativo del sexo

sex book madonna

Estoy jodida. Tengo fastidiado un hombro -para que luego digan que el deporte es sano- y la mandíbula bloqueada por el estrés. Achaques de señora de 48 (me queda una semana de 47, pero así me voy acostumbrando) con demasiado trabajo, demasiado estrés y demasiada actividad cerebral.

Que dice Amante que no dejo de darle nunca a la lavadora, y que eso no es bueno.
Claro que no es bueno, cómo va a serlo, pero cada uno tiene su naturaleza, y la mía es de pensar todo el rato.

Así que el hombre tiene el truco para desconectarme, el botón mágico. Me dice “ven pacá, que estás hablando ya más de la cuenta”, y follamos. Y en esos momentos no pienso en nada más que lo que estamos haciendo, en él y en mí y en sentir. Que digo yo que esto será lo del mindfulness, estar concentrado solo en una cosa, sin pensar en nada más.

No le hacemos caso al poder curativo del sexo. Del hombro ni me acuerdo, la mandíbula se me desencaja, y se me olvida la tremenda movida política en la que nos han metido. Hasta duermo sin infusiones ni pastillitas mágicas.

Hace 25 años Madonna editó SEX y lanzó su álbum Erótica, que a la pobre la lanzaron a los leones y le dijeron de to menos bonita. Hoy en día SEX es una pieza de coleccionista y Madonna un referente feminista de empoderamiento de la mujer. Pobre Madonna, siempre ha dicho que le gustaba el sexo, y a una mujer que dice que le gusta el sexo, 25 años después, todavía se la mira mal.

Yo esta mañana creo firmemente en el poder curativo del sexo, porque me encuentro mucho mejor, más relajada, más feliz, con mejor piel. Cuando llegue al trabajo y me empiecen a caer marrones, volverán los dolores y los bloqueos, pero mira, que me quiten lo bailao.

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PREGÚNTALE A PEPA
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Corre, Forrest, corre

forrest gump

A veces me gustaría que con esta sola frase vierais la luz, os encontrarais de frente con la persona que me escribe (tan triste, tan asustada, tan sin saber a quién contarle lo que le pasa sin miedo), y espabilarais, cojona.

Corre, Forrest, corre, sálvate.

Anoche intentaba explicarle a Amante por qué creo que en ocasiones nos dejamos arrastrar por relaciones tóxicas. Por qué las justificamos incluso, poniendo en un lado de la balanza todo lo que nos aporta y en el otro lo que nos roba, como si el hecho de que nos humille en privado pudiera ser compensado con los regalos que nos hace (como pago, como justificación, como bula para conseguir el perdón), o con lo bien que se comporta -en público- con nosotros. Vaya mierda de pago, qué barato vendemos la dignidad a veces…

Tu pareja puede joderte la existencia de muchas formas. Ni siquiera hace falta que te pongan una mano encima, o que te llamen puta o inútil o borracha, o tantos preciosos apelativos que surgen en esos momentos de ira. Basta que te vigilen, que te espíen, que te pregunten quién es esa persona con la que llevas tanto rato hablando, o por qué te has hecho amigo de tal en Facebook, o por qué guardas esas fotos de tu ex en el álbum, que por qué no las tiraste a la basura si ahora tienes al amor de tu vida contigo, a tu lado, vigilando, protegiéndote, a ver con quién hablas y lo que dices.

Que yo he estado así, y lo único que me salía era la rebelión, el tira pallá que me asfixias, el si no quieres salir pos mu bien pero yo me piro a la calle… Si a Paco no le gusta que me ponga ese vestido, ay, mira, Paco, qué pena contigo mi amor, pero yo me pongo lo que me da la gana. La rebeldía, eso sí, surgió después de la sumisión: “niña, si tu novio te controla es porque te quiere”, me decían cuando yo era una chiquilla. Y lo que es peor, hasta me lo creí.

Que sí, que yo también me he metido en relaciones que eran UN GRAN ERROR. Que si hubiera sido entonces la mujer que soy ahora, no hubiera consentido ni medio minuto de control… Pero por eso, porque ahora soy perra vieja, y bastante chenoa post-bisbal (cuando tú vas, yo vuelvo de allí), cuando me contáis vuestras cosas veo dónde os estáis metiendo, casi casi como si fuera una zíngara adivina de las de bola de cristal…

¡Corre, Forrest, corre!

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Dos maneras de asumir

Passionate Embrace

Todos tenemos un pasado, pero este no debería ser nuestro dueño. Cada uno asume lo que le acontece de diferente manera. Nuestra actitud depende de muchos factores, pero yo diría que podríamos dividirla en dos grandes grupos: los que tienen temor de todo y los que lo afrontan. Cobarde o valiente me parece demasiado radical e inexacto.

Hay dos maneras de asumir los eventos de la vida que nos causan dolor: rechazando todo lo que pueda hacernos sentir débiles, o asumiendo que no podemos controlar lo que ocurre y por tanto no dejándonos dominar por el miedo a sufrir. Ser consciente de las propias debilidades no nos hace más vulnerables, al contrario, sabemos por dónde nos pueden hacer daño, y actuamos en consecuencia.

Hace años yo era mucho más bondadosa. No he dejado de ser buena persona (o eso creo), pero ya no soy tan generosa y tan abierta como era antes, que de buena me pasaba a tonta. Aun así, creo que lo que me ha pasado en la vida me debe enseñar, no condicionar, y no me da la gana rechazar sentimientos porque puede que en el futuro me hagan daño. El dolor, aún siendo una posibilidad, para mí no es impedimento para querer.

Amante y yo tenemos asumido que lo nuestro es día a día. Que manifestar el amor con palabras (a lo que, confieso, yo soy mucho más dada que él) se circunscribe únicamente al momento presente. Que lo nuestro se ve con hechos, no con declaraciones. Y que el compromiso que tenemos es entre él y yo, y a nadie más damos explicaciones. Ah, y cuando alguien pregunta si somos novios contestamos que no, que somos amantes.

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Puedes conseguirlo si lo deseas con fuerza

¿Os suena de algo el título? Esta basura de libro de autoayuda es lo que utilizan habitualmente los coach para venderte la moto. El “si quieres, puedes” que te decía tu madre pero en versión “te voy a enseñar cuatro frases motivacionales chorras para hacerte creer que te vas a comer el mundo”.

No puedo con los coach. Es que los tienes para todo lo que se te puede pasar por la cabeza: superación personal, deporte, pierde 20 kilos, ten más amigos…  que lo mismo te venden un plan para adelgazar que un curso de inglés.

No os creáis nada de nadie que os quiera vender algo para cambiar vuestra vida en nosecuántos pasos (a un módico precio). Sobre todo no os creáis nada de nadie que antes vendía pick-ups en Mitsubishi y al año te está vendiendo que es un coach de superación personal.

Empecemos por el concepto, “superación personal”. Antes qué eras ¿una mierda, o cómo va esto? Como idea no me parece muy comercial… ¡¿cómo se te ocurre decirle al cliente que era una piltrafilla humana hasta que tuvo la suerte de toparse contigo?!

A ver, pensemos… lo suyo es utilizar conceptos como “adquiere nuevas habilidades” o “derrota tu timidez”, o -a lo loco- “conviértete en el alma de la fiesta”. Pero no te creas nunca nada de nadie que te dice que necesitas activar mecanismos ocultos dentro de tu cerebro o tu ADN para ser quien estás llamado a ser.

Para empezar, hacerle creer a una persona que tiene un resorte mágico en su interior, que se activa según pulses A o B, genera mucha frustración. No somos binarios, no respondemos de la misma manera, no prevenimos de las mismas experiencias y, por tanto, las terapias nunca pueden ser las mismas.

Me da mucho miedo cuando la gente con problemas de conducta o autoestima se apunta a las clases de un coach que se ha leído cuatro putos libros (*), y no acude donde debe, a un psicólogo o a un psiquiatra, auténticos profesionales y no curanderos. Los coach de todo a cien no saben cuánto daño están haciendo. La gente le tiene pavor a ir al psiquiatra (si vas al psiquiatra es que estás tarado… o eres argentino), y opta por la vía del coach, que da menos yuyu.

(* mención aparte merecen los jefezuelos que se leen libros como Fish o Quién se ha llevado mi queso y llenan la empresa con carteles motivacionales tipo “sonríe y verás cómo funciona todo mejor”. Te voy a decir una cosa, cari, págales un sueldo digno, no los explotes, trátales con respeto y educación, y la sonrisa saldrá sola. De nada)

El otro día me dijeron que yo era una especie de coach de las relaciones, y casi me da un parraque. Es cierto que doy consejos, pero creo que hay diferencias sustanciales entre lo que yo hago aquí y lo que hacen ellos, porque:
1) Solo doy mi punto de vista si me preguntan
2) No cobro por hacerlo
3) Confieso que es MUY probable que me equivoque
4) Si creo que la estás cagando, lo digo sin miramientos. Si lo que necesitas es ayuda médica, también te lo digo
5) Si ese tío pasa de tu culo olímpicamente, te recomiendo que te olvides de él, porque por mucho que desees que esté por ti, el universo no va a conspirar para que lo consigas (todo lo más va a conspirar para ponerte una orden de alejamiento, por pesada).

En resumen, como coach no podría ganarme la vida. Pero a lo mejor como amiga no estoy tan mal…

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Cuatro esquinitas tiene mi cama…

Couple Having Sex

… cuatro angelitos que me la guardan.
No os lo creeréis, pero estoy escribiendo esto a la una de la mañana, después de haber estado todo el día buscando una inspiración que no llegaba. Y se ha presentado casi como siempre, con Amante, que es mi musa, y me ha hecho recorrer las cuatro esquinas de mi cama… a vuestra imaginación dejo cómo.

Lo importante que es una buena cama a la hora de tener sexo. ¿Os acordáis de la moda del futón? Virgensanta, la de contracturas cervicales que habrá provocado. Que el colchón sea excesivamente blando, o duro. O el somier que chirría. O el cabecero que golpea implacable la pared que linda con la casa del vecino gruñón… Detalles que te cortan el rollo, te desconcentran.

Tengo la misma cama desde hace por lo menos 19 años. Evidentemente, han pasado varios colchones por ella, pero la estructura es la misma. Es más grande de lo habitual y un handicap cuando he tenido que cambiar de casa, porque no entraba en algunos dormitorios.

A pesar de que casi siempre duermo sola, no me acostumbro a dormir en el centro, y siempre termino en mi lado, que es el derecho. La primera vez que Amante se quedó a dormir, me “usurpó” mi lado de la cama, y dice que aún se la tengo guardada por eso. Mañana leerá esto mientras desayunamos y se reirá: “no me lo vas a perdonar nunca jodía”.

Me gusta mi cama. Diría que es mi sitio favorito de mi casa. Y más, como hoy, con un extra, que duerme acurrucado a mi lado.

Pd (si encontráis a quien os haga explorar las cuatro esquinas de la cama, no lo soltéis demasiado pronto, que no es muy habitual)

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PREGÚNTALE A PEPA
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Pregúntale a Pepa (XX)

Woman writing her dairy.

[L, email]
Hola Pepa, te escribo a ver si me puedes ayudar a poner un poco en orden mis ideas.
Hace tres meses, mi chico después de 5 años decide poner fin a nuestra historia y se va de casa sin explicación alguna. Llevábamos tiempo mal, con muchas discusiones, peleas y lo peor cero sexo. Siempre con excusas varias y cuando le buscaba nunca le apetecía 🙁
El caso es que hace tres semanas, descubrí que estaba con otra chica. Lo descubro porque voy a su casa, y con la excusa de guardarme las fotos que tenia en su portátil, abro el facebook y tachan. Veo que se escriben desde que estamos juntos, videos y fotos. Esta chica es la misma que te comento ahora.
Hace un año ya le había pillado con fotitas y sms con esta misma chica ( con la que se liaba hasta hace nada). ÉL en ese momento me cuenta una milongada que quise creer. Sigo con él pero siempre con la mosca detrás de la oreja, en plan que le pasa,…
Mientras yo lloraba destrozada sin saber que ha pasado, él en ese tiempo viviendo a tope la vida.
Ahora cuando parece que yo estoy fuerte, decidida a dejar todo atrás y tener una nueva vida, aparece. Tengo un lió brutal, ha vuelto hace unas semanas arrepentido de todo. Que no me quiere perder, …
Nos hemos visto par de veces pero no puedo dejar de pensar que estuvo con otra, y sobretodo que nunca volverá a ser como antes. Mi familia, amigas, y las personas que me quieren no quieren que le vea. Y yo le sigo viendo. Hay muchos sentimientos.
🙁 Cómo puedo hacer para aclararme?????
Millones de gracias, lo cierto es que tus post son la caña y ayudan mucho.

Querida L:
Huye. Le has pillado una vez, pero apostaría a que hay más.
Plantéate algunas cosas: ¿Quieres estar con alguien que te engaña y con quien ni siquiera tienes sexo? ¿Por qué estás con él, porque llevas 5 años?
¿Ha vuelto a casa? ¿Ya le ha dado boleto la otra? Te leo, niña, y no doy crédito ¿Cómo puedes ser tan boba? Y perdona si te ofendo o soy demasiado dura, pero te daba de bofetadas, a ver si te das cuenta de que ha vuelto por tener “casa”, porque sabe que es fácil que le perdones… y te la volverá a hacer.
Hazme el favor de mandar a la mierda a este individuo, anda. No sé por qué os empeñáis en historias que no tienen ningún sentido. Es como si quisiérais sufrir. Que el amor no es esto niña, no lo es.
Un beso.

[M, email] Hola Pepa!!
Gracias por haber creado el amor en tiempos de Tinder, es lo mejor …
Te cuento:
Hace siete años conocí a un chico en la discoteca en la que yo curraba de camarera para poder pagarme la carrera.
Conectamos desde el minuto uno, cuando estaba de descanso se venia a mi barra y pasabamos la noche juntos. Así durante casi dos temporadas. Además de vernos en la disco quedabamos entre semana para cenar, hacer un cine, practicar deporte y besarnos…
En ese periodo de tiempo conocí al que actualmente es mi marido, al principio no me llamó la atención, solo lo veia como un amigo.
A la semana de conocer a mi actual marido (lo conocí porque es era amigo de mi jefa) hicimos una salida en grupo y él también vino. Fuimos a una fiesta en la que pinchaba mi compañero.
En esa fiesta había un conocido de los tres, pues bien, este chico se dedicó a decirnos a cada uno una cosa distinta y al finál la cosa se lió bastante entre los tres.
Mi compañero cambió su actitud completamente conmigo (le habian dicho que yo estaba saliendo con el qe ahora es mi marido) y a mí me dijeron que él había vuelto con su ex que vivía en Londres.
Cortamos la relación, cuando venia a trabajar, terminaba y se iba, ya no me llevaba a casa, ni a comer Mc Donals y por supuesto no volvimos a liarnos y bueno … pues yo acabé la carrera y dejé de trabajar en la disco.
Hace dos meses me lo encontré en Mc Donals (parece cosa del destino), al vernos nos supimos que hacer .. al final nos dimos un abrazo y me preguntó si tenia tiempo para tomar algo. Así que cenamos juntos.
Nos pusimos a recordar viejos tiempos y al final nos dimos cuenta de que a los dos nos habían engañado, ni él habia vuelto con su ex de londres ni yo estaba saliendo en ese momento con el qe ahora es mi marido. Nos cabreamos muchisimo con el chico que nos engañó y con nosotros mismos por no haberlo hablado. Nos confesamos que nos queríamos, que nos gustabamos …
El tema está en que yo estoy casada y él se casa este més. Nos alegramos muchisimo el uno por el otro… pero al final de esa cena nos besamos.
Nos escribimos casi a diario y ambos hemos reconocido que la chispa que tuvimos hace 7 años ha vuelto a surgir y pues nos estamos pillando.
Hemos quedado un par de veces mas, y lo mismo, nos contamos nuestras cosas y al final nos besamos (no ha pasado nada más).
Me siento fatal por su chica (ella no tiene ninguna culpa) y por mi marido en parte, ya que me he enterado de que habló despues de esa fiesta con mi compañero y le dijo que era mi pareja y que por favor se alejara de mí (cosa que no era cierta ya que yo lo conocía de haberlo visto dos veces) la verdad que enterarme de esto me ha dolido muchisimo. Ya sé que realmente fué culpa de mi compañero y mia por no hablar pero con 24 años las cosas no se ven igual.
El tema está que no sé que hacer, está claro que ha pasado mucho tiempo y que ya no somos los mismos que hace 7 años pero esque a día de hoy tenemos las mismas aficiones, podemos hablar de todo y bueno … ambos hemos llegado a la conclusión de que él es mi persona y yo soy su persona. Y que si no hubiera sido por la red de mentiras que se formó en esa puñetera fiesta .. a día de hoy él y yo estaríamos juntos.
¿Qué hago Pepa?? ¿Qué hago???

Hola, M.
Menudo quilombo tenéis montado, nena.
Vayamos por partes: ¿tú estás enamorada de tu marido? Porque te veo ahí diciendo que estás casada pero en ningún momento que estés enamorada de él.
Me da la sensación que tanto ese compañero como tú os estáis dejando arrastrar por algo que fue, y aunque siga habiendo atracción, pues eso “que fue”. Ahora es ahora. A ti te veo un poco aburrida de tu marido y al otro cagado porque está a punto de casarse. Y yo veo a su novia y a tu marido enterándose de la historia y mandándoos a la mierda a los dos, y con toda la razón.
¿Os atrevéis a seguir adelante con la historia? Genial, pero sed honrados PRIMERO con vuestras actuales parejas. Y luego vuestra relación prosperará o no, porque todo es posible, pero al menos ni tú ni él engañaréis a vuestras parejas, que aunque no os hayáis acostado es lo que estáis haciendo, y siento mucho ser yo quien os lo diga, pero os estáis embarrando hasta el cuello.
Esto suena a bronca, lo sé, pero alguien os tiene que decir que hacer las cosas así de mal está muy feo. Y las historias que comienzan engañando o haciendo daño, no tienen un futuro muy limpio.
Venga, un beso

[A, email]Hola Pepa! antes de nada decirte que me gusta mucho tu blog y tu forma de escribir,es la segunda vez que te escribo,mi principal problema es que tengo a mi alrededor mucha gente que opina de todo y claro al final es un lío.Te comento,tengo una relación a distancia desde hace 9 meses,los dos solteros pasamos los 40,la relación va bien pese a la distancia,de hecho este verano he ido por primera vez a su país y me ha presentado a sus padres,mi dilema es que no sé muy bien si mi chico me quiere o se deja querer,cuando yo le comento que espero que la distancia no sea para siempre,él nunca dice nada,te comento que es un hombre cariñoso y atento,en la distancia y cuando estamos juntos también,pero no tengo muy claro lo que quiere de mi,yo le he comentado muchas veces que me encanta su país y no me importaría dejar Madrid,pero nunca obtengo nada en claro,parece muy interesado en mi,ha aprendido español,intenta venir a verme con frecuencia… pero no sé cuales son sus planes,tampoco quiero caer en la típica pregunta “Qué somos?” no sé que hacer Pepa,tampoco me gustaría estar perdiendo mi tiempo,porque modestia a parte nunca me han faltado liges e historias,tú que opinas? lo dejo fluir a ver que pasa,lo hablo con él… gracias de antemano Pepa, saluditos

Hola, A.
Creo que todos nos empeñamos en ponerle una etiqueta a las relaciones en las que estamos. Ya sea por saber qué contestar cuando alguien ajeno nos pregunta, o por inseguridad. Esto último es lo más común.
Me parece que ya eres mayorcita para andar con indirectas. Si quieres saber qué nombre le pone él a vuestra relación, pregúntaselo, que lo mismo es que no lo pilla. Pero para eso tienes que estar dispuesta a oir que no quiere ponerle nombre ni dar ningún paso más allá, porque así está a gusto.
La cosa es: si quieres irte a vivir con él a su país, díselo. Si no quiere más y tu sí, ya sabes qué hacer.
Soy enemiga de definir el tipo de relación que se tiene, porque estas van cambiando, y por mucho que ahora te diga que te quiere, mañana puede cambiar la historia.
Tampoco me parece sensato quedarte callada si tienes el runrun ese de saber si tienes un futuro con él o no. No te lo guardes.
Habla con él.
Besos.

[L, email]Hola Pepa,
No sé si te acordarás de mí. Te escribí hace unos meses contándote mi historia con cierto tipo al que estuve enganchada durante mucho tiempo, que me alegra decir ya es pasado. Esta vez te escribo porque tengo otro dilema sentimental (siento ser tan pesada). Cada día entiendo menos a los hombres, aunque si no me entiendo ni a mí misma, no sé cómo los voy a entender a ellos.
Te comento, hace dos fines de semana conocí de fiesta a un chico que parecía ideal. Estuvimos prácticamente toda la noche hablando, bailando y besándonos. Me acompañó a casa y me dio su número, y a partir del día siguiente empezamos a hablar un montón y nos empezamos también a seguir en Instagram.
Él me dijo de vernos esa semana, la verdad que parecía tener mucho interés en quedar, pues nos vimos ese mismo miércoles y genial. Me volvió a acompañar a casa, nos besamos y a dormir (cada uno a su casa).
El problema empezó, te pongo en antecedentes, en que el chico lleva 6 meses en Madrid y no le gusta nada la ciudad. Es un culo inquieto y quiere irse al extranjero.
Pues el viernes, me dijo de volvernos juntos a casa, ya que su trabajo queda cerca del mío, y se dedicó durante todo el camino a decirme lo que odia Madrid y las ganas que tiene de irse. Yo que soy muy expresiva, imagino que mi cara era un poema y llegué a decirle que me estaba dando mucha pereza. No sé si soy yo, pero no me parece normal que a una persona a la que estás empezando a “conocer” no pares de repetirle las ganas que tienes de irte lejos y lo mal que estás aquí.
Después de eso me dijo que si quería nos veíamos luego (ese viernes) pero a mí me se me habían quitado las ganas. Pues el resto del fin de semana seguimos hablando, yo lo tenía ocupado para quedar, y tan normal, aunque la cosa se había enfriado. El domingo que fue mi cumpleaños me felicitó super bien, me preguntó qué tal el día por la noche, etc. Pues desde el lunes apenas me habla, y no me ha vuelto a decir de quedar. Las conversaciones han seguido girando en torno a lo amargado que está en Madrid.

Aquí vienen mis dudas:
No sé si lo que me molesta es que ahora pase de mí porque de verdad me gustaba o por el simple hecho de que pase de mí.
No entiendo ese cambio de actitud tan repentino de hablarme y querer verme todos los días a prácticamente nada. No sé si es porque el viernes yo fui bastante seca con él, y está esperando a que salga de mí el quedar; si ya no le intereso; o su odio a la ciudad le hace estar así.
Espero haberme explicado bien. Me gustaría saber cuál es tu visión de la historia y qué crees que debería hacer. Si pasar directamente y esperar a que salga de él o a otra cosa mariposa porque aunque yo le interesase, él se va a ir antes o después.
PD. Lo peor de todo es que no ha habido ni sexo jaja
Un abrazo!

Hola, L.
Creo que sí, que sé quién eres (aunque esto va a quedar entre nosotras; luego te cuento por email, a ver si me confundo o no).
Pues mira, tengo que decirte que a mí también me da una pereza horrorosa este hombre, la verdad. No soporto a los quejicas, ni a los que creen que el mundo está en contra de ellos y por eso todo les sale mal.
No sé si es la edad o que ya no tengo el coño pa farolillos, pero la gente con ese mal rollo me produce rechazo.
Y la cosa está en que este chico te gustaría mucho, pero me da a mí que ya no te gusta tanto, y lo que te da rabia es que no haya habido sexo ni nada antes de que te cayera como el culo.
Lo que creo es que deberías dejarlo estar, porque hace 10 minutos que le conoces como para comerte tanto la cabeza por él, que además no muestra interés por volver a verte. Así que qué necesidad, querida… qué necesidad.
Búscate uno que no se queje tanto… y que se quiera quedar.
Besos.
Pepa.

[Coco, comentario en el blog]
Hola pepa. Es la primera vez que entro a tu blog y la verdad muy copado..
Soy una chica de 28 años. Que lleva soltera 4 años. Con uno que otro polvillo por ahi. Alguna vez lei algo sobre los asexuales. Aunque no me etiqueto de nada siento que tengo algo de eso. Vivo sin sexo no es algo que sea una necesidad pero tampoco es algo que no me guste.. vivo si hay con quien y vivo si no lo hay. El problema es que a mi edad parece que nadie quiere algo mas que sexo.. hace poco arme un perfil en tinder y pues obviamente curiosa en entrar a ese nuevo mundillo de conocer gente rapido.. a mi parecer hay diferentes clases de tipos. Los que te dejan claro que quieren solo ponerla. Los que estan solos quieren hablar y ponerla y los que no saben si quieren algo mas y ponerla.. bueno, pude salir con los dos ultimos porque aunque soy una chica bastante open minde me quiero bastante y pues no podria salir con el primer tipo es algo que me da asco. Y mas mi mente me lleva a imaginar hasta enfermedades que puedan portar esa clase de tipillos.. el caso.. al salir con el que esta solo, quiere hablar y ponerla. Salimos las dos primeras citas. Todo fluyo muy bien compatibles. Me invito a su casa y me presento a su prima la segunda cita cocino la cena muy bien todo… sin sexo aun.. quedamos en vernos.. hablamos durante unos dias por wsp … luego me invito a su casa de nuevo a ver “peli” porque la prima no iba a estar .. te lo juro que ubiera aceptado la invitacion pero esa noche tenia que cumplir con trabajos de la facu.. le dije que no podia bla bla.. el lo tomo bien aparentemente .. luego le escribi en la.noche para saber como estaba.. y ni mas no me respondio ni al dia siguiente.. a mi parecer otra chica tinder si le acepto la invitacion para ponerla..
Con el otro tipo que no sabe si tener alvo mas serio y ponerla.. salimos tambien super agradable mucha quimica muy cariñosos y respetuoso hablamos de todo nos burlamos de tnder. Y bueno hasta que hablamos de religion y todo cambio el tipo era judi y yo no creo que eso fue motivo para que no me volviera hablar lo loco es que ni intento ponerla…. jajaja.. raro
El caso es que soy una gueva en estos tiemños de tinder donde todo es tan rapido. Nose si me estoy quedando atras.. no es que tenga una ley en ponerla en tantos dias, sino que prefiero que las cosas fluyan.. veo que los chicos hoy en dia no quieren esperar nada a nadie ni para ponerla. Y siento que en cualquier momento soy reemplazable eso me cansa me desmotiva me fatiga y me dan ganas de botar todo a la mie*#$_

Hola, Coco. Bienvenida al blog.
Me ha encantado tu clasificación de hombres que están en Tinder (en tu opinión): los que solo la quieren meter, los que están solos quieren hablar y meterla, y los que no saben si quieren algo más y meterla… Muy grande. Pero te digo que en las mujeres está la cosa a la par: los tres tipos se repiten.
Cada uno es como es y tiene sus reparos, pero que sepas que el tema enfermedades no es exclusivo de los que solo quieren sexo: te sorprendería la cantidad de contagios que hay de gente que no es promiscua, pero no tiene cuidado. Una sola vez ya puede producir un contagio, así que no tengas prejuicios con eso. El sexo es sano y si se hace con cabeza y precauciones está fenomenal, tanto si eres promiscuo como si no.
También te digo que en Tinder hay de todo, y es un método ensayo-error constante. Aprendes las normas y el “protocolo” con la experiencia. Igual no te gusta y lo dejas, pero yo te diría que es maravilloso para aprender antropología, cuando menos. También aprendes a no tener tantos prejuicios sobre los demás, porque hay tanta variedad de gente que es imposible mantener cualquier tipo de prejuicio.
Están los impacientes, pero también te vas a encontrar con tipos más afines a ti, es cuestión de paciencia. Y no es que seas “reemplazable”, es que solamente no encajáis.
Ah, un consejo: no se habla de religión, de política ni de dinero, ni en la mesa ni en las citas.
Un beso.

 

 

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PREGÚNTALE A PEPA
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