Archivos de la categoría pluma invitada

Realidades paralelas

una rubia ligando en la red

No soy una bloguera famosa tipo Paula Echevarría, pero reconozco que a veces me mandan cosas… libros, invitaciones, alguna taza para el café con el logo de una marca… nada que suponga un soborno o haga que Hacienda me persiga por lucrarme de manera ilícita. Pobre de mí, que vivo de mi trabajo y de mi capacidad para poner en palabras lo que me pasa por la cabeza… rica no me haré, no.

Como por culpa de cuatro canaperos está tan denostado el término “bloguero”, hay quien piensa que por escribir un blog estás ahí para hacer publicidad y vender lo que te pongan por delante, y seguro que hay quien lo hace. No es mi caso. Seguro que hay más de una agencia que me tienen en la lista negra de “no insistas, que no hay nada que hacer”, pero como ya dije en su día, “El amor en tiempos de Tinder” no es una teletienda. Aquí hablo de sexo y de relaciones, de feminismo y de empoderamiento de la mujer. A veces con humor y a veces con mucha seriedad. Pues como la vida misma, hija.

Es por eso que a veces puedo parecer un poco diva de la nariz levantada cuando me presentan algo, un producto, una web, una app o hasta un libro, porque de entrada voy a defender la honestidad de este espacio (sí, soy gilipollas, pero soy honrada), y hasta que no veo, pruebo, o investigo eso que me están presentando, no decido si hablo aquí de ello o no.

Esto me pasó hace unos días con un libro que me enviaron: “Julieta, experiencias de una rubia ligando en la red”. Sí, lo confieso, pensé “virgensanta, otra vez”, pero le di una oportunidad, lo leí… Me reí tanto, me sentí tan identificada, y me vi tan reconocida en la situación (y hasta la manera de escribir) que hasta me pasé de parada de metro regresando a casa. Pensé que en cierto modo la protagonista y yo habíamos vivido realidades paralelas en el mundo del ligoteo virtual.

Ángela ha llevado mucho más allá de lo que yo hice la experiencia de ligar por la red. Durante un año (y en un “coto de caza” muy específico), ha experimentado, ha documentado con rigor científico, y ha desarrollado no sé si una guía para ligar, pero un tratado de zoología al estilo Gerald Durrell seguro. Me encantó el libro. Es divertido, aleccionador y muy recomendable tanto para la que anda comenzando en este inhóspito lugar que son las relaciones 2.0, como para la que simplemente quiere saber.

De hecho, se lo he regalado a una amiga que sé que necesita reírse más que nada en estos momentos. Porque sí, es para tomárselo con mucho humor este tema. Ángela, como yo, decidió tomárselo por el lado divertido, porque es el único modo. En serio.

Podéis encontrarlo aquí
Julieta. Experiencias de una rubia ligando en la red

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

¿Lo mejor es el camino?

Qué bonito es el camino y la meta.
Y hablo desde la total ignorancia ya que soy el primero en ponerme metas, sueños a los que me gusta llamar retos, y un prometedor guión digno de las mejores películas de superación personal. Y todo esto está por cumplir .

Hablaba el otro día con mi confesora personal -qué lujo compartir ideas desde el anonimato- y me puso en situación: lo bonito no es ver los Pirineos sino la dura subida al Aneto.

Realmente tiene razón, y no. Y me centro en el símil: como montañero que me siento, reconozco que las primeras veces que subes a una gran cima, y más si en el camino hay hielo, y frío y viento, y más hielo, y soledad, sí que el mérito es el camino. Cuando la montaña es un lugar único que me gusta visitar, lo bonito reside en quedarse arriba, disfrutar de lo que te ofrece, su paz. Llegas al amor, al éxtasis puro de sentimientos.

Llámale montaña, llámale “Ella” .

La de veces que me he equivocado, y siempre que hablo de error no puedo olvidar el que tuve con la dulce rubia de la canción Stand By de Extremoduro.

Volver a tirarse sobre las zarpas del león cuando éste casi te come no es sensato. Y aprendes. Y me lo ha explicado bien mi querida confesora: en la vida y en el amor lo bonito parece ser el camino. Pero si algún día encuentro a “Ella” (sonrisa eterna y con sabor a una gillardeau con Sloane’s) espero que sea como esa montaña a la que me gusta acudir, donde el estar arriba en lo alto, se convierte en un orgasmo continuo.

Llámale “Ella”, llámale vida .

Texto de @SkoOrp

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Problemas de pareja: cómo evitar una crisis sexual

Nude young couple embracing in bed, close-up (toned B&W)

No lo es todo en la pareja, si bien el sexo es lo más divertido, sano y –probablemente– el motivo por el que aparecen los problemas en una relación. Nos conocemos y nos enamoramos. Nos amamos y alquilamos un piso de la mano. Nos casamos, lo damos todo en la Luna de miel y, un año más tarde, se nos ha olvidado lo que es el sexo. O aún peor, entramos en el “historial de búsquedas” de su portátil y… voilà! Todo un popurrí de sutiles búsquedas: follar gratis, sexo salvaje, maduritas, etc. Bueno, esperamos que no hayas llegado a este punto y tan sólo te encuentres en uno de los lugares más comunes de la humanidad: la apatía previa a una crisis sexual.

De acuerdo que no parecen las mejores noticias, pero te vamos a dar una buena nueva: ¡la crisis sexual se cura con sexo! Aunque, lo primero es lo primero: identificar la raíz del problema.

¿De dónde vienen estos lodos? Normalmente, estas crisis no se originan por exceso, sino por carencia o insatisfacción. La falta de relaciones amorosas se asocia a la disminución de la libido que, a su vez, puede ser la consecuencia de problemas físicos y/o psicológicos. De otro lado, la insatisfacción puede deberse a los mismos, pero también a variaciones puramente sentimentales. Entonces, ¿cómo puedo evitar una crisis sexual total?

La mayoría, dentro de la pléyade de circunstancias físicas que pueden arruinar nuestra vida sexual, se relaciona con la eyaculación precoz o la disminución de la sensibilidad en la vagina (normalmente, tras el alumbramiento). Pues bien, como siempre lo primero que tenemos que hacer es saber en qué consiste cada cosa. ¿Sabías que la media del coito se establece entre los 3 y los 7 minutos? Con este panorama, podríamos decir que por encima de los 180 segundos no hay eyaculadores precoces… Aunque, lo cierto es que la eyaculación precoz no tiene un tiempo definido, sino formas de evitarla a solas y en pareja. Así que, ¡manos a la obra!

Consejo #1: Haced ejercicios de Kegel
¿Sabías que el control de los músculos pubococcígeos no sólo puede mejorar el rendimiento sexual de los varones, sino aumentar e intensificar los orgasmos femeninos? Uno de los mejores métodos, individual y gratuito, es fortalecer el suelo pélvico. En el caso de las mujeres, además, existen distintas opciones que van desde la gimnasia ligera hasta el ejercicio guiado por vibraciones, pasando por el uso de bolas chinas. Por supuesto, en los dos últimos casos contamos con un extra de placer…

Consejo #2: Santificad las fiestas (¡y los días de diario!)
Cualquier día festivo es una buena excusa para disfrazarnos y hacer (¡o que nos hagan!) un buen striptease. Y aún más, ¿por qué tenemos que esperar al 31 de octubre para convertirnos en las brujas más sexys? Atrévete con escotazos y corsés para tu alcoba y goza de la sensualidad de tu cuerpo.

Consejo #3: Disfrutad el sexo al máximo
Para deleitarse con el sexo, debemos conocer cómo funcionan nuestros cuerpos. ¿Sabías que nunca antes se habían vendido tantos juguetes eróticos para parejas como en los últimos 5 años? El 70% de las ventas de marcas como LELO han sido de juguetes sexuales y, el 78% de las personas que respondieron a su encuesta global sobre sexo, afirmaron que los habían adquirido para entender la intensidad que necesitaban sus parejas en el calor del momento.

Puede ser que tu relación haya aminorado su marcha sexual o se haya estancado por pura apatía o distracción. Si eso ocurre, el mejor remedio es practicarlo. Si la falta de sexo se cura con sexo, la apatía se vence con novedades y diversión.

Pluma invitada
Ana Ruíz
es escritora y forma parte del equipo del blog Volonté by LELO, ejerce como terapeuta de forma autónoma y es madre de tres hijos. Reside en Barcelona la mayor parte del año, disfruta viajando y conociendo otras culturas y lugares, así como asistiendo a congresos internacionales sobre su especialidad.

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest