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Fast food

Ahora que tantos programas y realitys sobre la cocina y sus artífices hay, parece que todo el mundo quiere ser chef.

El sexo y la cocina tienen mucho en común, pero no creo que estemos (aún) preparados para un programa donde se nos enseñe a follar en condiciones.

¿Os imagináis? Un artículo en un lugar como El Comidista, hablando de los pros y los contras del producto local, de cercanía, frente al importado. La Escudero hablando sobre las bondades de hacerlo con calma y tiempo, y no pim pam y fuera. O expertos rollo Gordom Ramsay (perdonad que cite a un foráneo en vez de a Chicote, pero es que me da como cosica este hombre) metiéndose en el dormitorio de la gente para decir “no, fuera, negao… esto no se hace así… no vales para esto” (====> TRAUMA ASEGURADO).

No lo veo, no.

Bromas aparte, cocinar y follar tienen mucho en común, muchísimo. No ya solo por lo obvio, la estimulación de los sentidos, sino por la parte que a mí más me gusta de ambas actividades: es un acto de entrega y de generosidad.

A Amante no le gusta cocinar, lo hace por obligación, pero lo detesta, sin embargo folla como dios. La paciencia que no tiene para elaborar un menú, la despliega de sobras en la cama. Pero le gusta comer, le gusta comer bien. Su madre es una gran cocinera y ha educado su paladar.

Para mí el sexo y la cocina son dos actos a los que o le pones interés o salen mal.

Por eso suelo decir que “a quien no le gusta comer, no le gusta follar”. Y puedes averiguar mucho de una persona observando cómo come: si se lo toma con calma o engulle; si lo empapa todo con mayonesa o cualquier salsa; si piensa que lo más caro es lo mejor…

Me encanta cocinar y me tomo mi tiempo (lo mismo que en el sexo). Me relaja y me produce placer coger tres o cuatro cosas que por separado podrían parecer insulsas, y convertirlas en algo sabroso. Es una ofrenda para quien lo haces.

El fast food se inventó para cubrir una necesidad momentánea. Te comes una hamburguesa un día que no te ha dado tiempo de comer otra cosa, pero no lo haces a diario. Es malo para la salud.

Con el sexo pasa (o debería pasar) lo mismo: todos podemos echar un polvo rápido, pero si lo haces de continuo ya no tiene emoción ni interés. Y es malo, muy malo, para el espíritu.

Así que alejémonos un poco del fast food y pongámosle interés al guiso, por favor.

 

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Por obligación

“¿Lo opuesto a amar es necesitar?”. Disertaciones nocturnas, justo antes de dormir, después de hablar con una amiga sobre un impresentable que la ha hecho sufrir (espero que ya no) un tiempo.

Lo mejor que te puede pasar es que alguien no te necesite para nada, pero que QUIERA estar contigo. Si te ves obligado a verla, porque te dice que te necesita, que no puede vivir sin ti, que no sabría que hacer si le dejas, que – esto es muy fuerte y tiene menos validez que una promesa de Rajoy – “se muere si le abandonas”, huye: esa persona puede sentir muchas cosas por ti, pero amor no. Probablemente dependencia. O el temor de quedarse sola. Maldito temor, cuántas relaciones basadas en la mentira es capaz de sostener.

El impresentable en cuestión, después de no dejarla en paz, hasta el punto de tener que bloquearle en todas partes, ahora va por ahí diciendo que mi amiga solo piensa en el trabajo, que él se aburría con ella pero que como follaba bien…

A estas alturas de la película una mujer debe disculparse por ser una gran profesional y pensar en su carrera. Supongo que es el tipo de tío (no le conozco, pero podría hacer su retrato robot sin mucha dificultad) que necesita mujeres tipo Melania Trump, mujeres que queden bien en una foto, pero que no hablen, no protesten y, sobre todo, no destaquen profesionalmente por encima de él.

Digo “necesita” porque es una cuestión de ego, de ego más bien débil.

Por cuestiones de trabajo, he conocido a bastantes tipos así: altivos, soberbios, siempre a la caza, y también siempre a la defensiva frente a una mujer inteligente, con recursos, y que no se deja impresionar ni por dinero ni por palabrería.

“Que se aburría con ella”… es que me descojono. Pensará que las mujeres estamos en el mundo para “entretener al señor”. Hay que ser payaso…

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Pregúntale a Pepa (XVI)

Woman writing her dairy.

[M, email] Hola Pepa!
Te voy a contar. Llevo un par de meses ligando con uno de mis amigos del trabajo. Hemos hecho un grupo súper guay, y a pesar de que a ninguno nos encanta lo que hacemos, ir a trabajar es un poco menos horrible porque nos reímos a carcajada limpia. ¿Y por qué no hacer peligrar algo de eso?
La verdad es que me la he jugado porque este chico tiene todo el pack, listo, guay, apasionado de cosas, culto, divertido, tenemos mil cosas en común, y oye, guapo de caerte de culo pues también. En el pack también viene una relación tóxica de ir y venir con su ex. Ahí entre todos los atributos. Como los garbanzos en el cocktail de frutos secos. Escondidos al acecho.
Y entonces aparecí yo, y durante un mes, estuvo “convencido” de que no quería más eso, y parecía que iba genial. Nos reíamos muchísimo, teníamos muchísimos planes guays e íbamos a un ritmo normal teniendo en cuenta que nos veíamos todos los días. No era nada serio, pero nos estábamos conociendo. Yo sabía que había salido hacia nada de esta movida y tampoco quería correr porque tampoco estaba segura. Y hombre, sabiendo que nos vamos a ver todos los días, si no ves nada y no te interesa pues casi mejor que te pillas a otra supongo.
Hasta que se enteró ella de que yo existía y volvió con la caballería, con la ganadería y con un par de jirafas que pillo del zoo. Pilló a la vuelta de nuestro primer finde juntos.
Y él decidió que lo nuestro se estaba volviendo demasiado serio, y que yo era demasiado fantástica para marearme, porque se debió dar cuenta de que mi pose de que me la suda todo era más bien fake, porque está hecho un lío. Y no puede estar enamorado de nadie ahora. Vamos, lo que viene siendo agobio de manual. Porque es verdad que yo quería tomármelo con calma, pero me gusta este chico en serio. Y soy una pringada, y se me nota. De mi patatita salen muchos sentimientos y se suelen agobiar. Pero realmente no concibo que alguien se meta en el berenjenal de pillar con una amiga del trabajo a la que ves 24-7, si no ve algo un poco fuera de serie y futurible. Así que lo del agobio supongo que encaja.
Y ella le marea y el se deja marear, o se marean mutuamente. Y realmente está bastante hecho polvo, parece una relación bastante tóxica. Van y vienen a todas horas. Un martes se gritan de todo, tú eres tonta y no sabes escribir. Pues tú eres un hijo de puta que no me merece y me voy a ir con otro. Pues vete. Ay no no no, mejor no te vayas. Te quiero. Te odio. Chimpun. Te bloqueo. Te desbloqueo. Que tal estas? Miércoles deciden que no van a discutir más. Viernes ella se agobia. Domingo ya no siente lo mismo. Martes bronca. El ciclo sin fin que lo envuelve toooodo.
Y como soy un poco gilipollas, pues no he salido corriendo. En parte porque durante este mes parecía que ella era persistente como la sequía y que no entendía un no por respuesta, hasta que vi lo del finde en la playa, que dime tú que clase de falta de dignidad cuando te enteras tu ex novio con otra tia en la playa, y decides que lo mejor es llamarle por teléfono y montarle un pollo y decirle que tu también con otro, que no, que es mentira, que realmente le quieres (y ojo que él también le cogió el teléfono).
Porque tengo una predilección poco sana por los perritos abandonados, pero combinada con una tolerancia a la frustración entre nula e inexistente. O sea, un poquito complejos siempre me gustan, pero claro, esto combinado con que nos vemos todos los días a todas horas y hemos estado quedando dos o tres veces extra por semana. Yo flying on the wings of love. Y el agobiándose. Y la otra yendo y viniendo. Un buen percal. A todo esto, mis amigos se han ido enterando, y todos pensaban que estábamos guay hasta que yo me he ido desmontando con un par.
Y yo ahora, más perdida que un hijueputa el día del padre. ¿Como hago para tomarme las cosas con más calma? ¿Hay una receta para verlo todos los días y que no se me caiga la baba? ¿Qué coño crees que va a pasar? ¿Le vendo los derechos de mi vida a alguna cadena para que hagan una sitcom?
Muchas gracias de antemano,
M

Ay, niña de mi vida y de mi corazón, menudo trajín.
Yo de ti saldría corriendo. Que sí, que te gusta que te vuelve loca, pero loca de “ingreso en la López Ibor” te van a volver estos dos Pimpinela de la vida. No hay hombre tan guapo ni tan maravilloso que se merezca que pierdas la dignidad por él.
Está claro que el ni contigo ni sin ti se va a prolongar hasta que a la loca  le salga de toto, eso es así, y a este muchacho le veo con síndrome de Estocolmo a tope, y esos son los peores, porque te dejan hecha polvo, con el corazón roto, y encima se van con la que les trata como el culo.
Corta esta historia. A él le dices CLARITO que cuando deje de tener novia (y empiece a tener cojones) que te busque, pero que mientras tanto compañeros y fenomenal todo, os lo habéis pasado genial, pero que a marear a tu casa, guapete.
Hazme caso, y no te dejes arrastrar.
Besos mil.

[M, email] Hola Pepa!
Te escribo con la cabeza hecha un lío. Hace un año que estoy saliendo con un hombre. La verdad es que pensaba que todo iba viento en popa. A mi me ha costado confiar, porque soy madre soltera de un peque de 3 años. El padre de mi hijo se largó cuando yo estaba embarazada y hemos tirado los dos solos para delante. Me he sentido muy cerrada y desconfiada ante el amor, hasta que llegó mi pareja actual. Que además aceptó a mi pequeño y todo fluía genial.

Pero en un año de relación me ha dejado 3 veces. Siempre ha sido en el mismo contexto. Por alguna crisis o discusión, ante un malestar coge y me dice que lo deja y huye. Yo me quedó fatal y a la semana o dos él me pide volver.

Te cuento lo que ha pasado este fin de semana y el motivo por el que me ha vuelto a dejar de nuevo.

Este fin de semana yo tenía planes por mi lado y él por el suyo. Él se iba a otro pueblo con unos amigos a una fiesta. Hasta ahí todo perfecto.

Se marcha el sábado por la mañana y hasta el domingo por la tarde no tengo noticias de él. Cuando me escribe le digo que estoy molesta porque estaba preocupada por él, pq no sabía si había cogido el coche o si se quedaba allí a dormir. Me dice que no es para tanto y que no tiene la importancia que yo le doy. Le digo que para mi sí la tiene, q sólo pedía que se comunicara en algún momento conmigo para saber que todo estaba bien.

El lunes habla conmigo y me dice que lo deja, que se ha sentido muy mal pq yo me haya enfadado. Le digo que estas cosas hay que hablarlas, que en las relaciones hay q sentarse a hablar, negociar, llegar a puntos en común y no salir corriendo en cuanto hay un problema. Pero me dice que no, que lo que le sale es dejarlo.

Pues mi orgullo tb está herido y me parece que no se tira por la borda una relación por algo así. Por lo que por mi parte tengo claro que si vuelve como en las otras ocasiones esta vez no le daré más oportunidades.
Tú q crees?

Hola, querida. Gracias por contarme tu historia y confiar en mí.
Siento ser yo quien te lo diga, pero tú no tienes una relación, tienes un chulo que va y viene según le conviene, y que al primer problema, vamos, en cuanto le echas en cara su inmadurez, lo quiere dejar.
Me parece que siendo madre, y tras la experiencia de la espantada del padre de tu hijo, deberías preferir a un hombre como es debido, a una persona que esté por ti.
Mira, yo quería mucho al padre de mi hijo, pero justo cuando tuvimos al niño descubrí que nunca iba a madurar ni a dejar de ser un egoísta.
No te conviene este hombre, nena, déjalo. La gente no cambia, y este tipo va a ir a peor, te lo prometo.
Deja sitio para que aparezca una persona decente, no te agarres a algo que no tiene futuro.
Un beso, reina.

[A, email] Hola Pepa!  antes de nada decirte que me encanta tu blog y los consejitos que das a las personas que te escriben,bueno no me enrollo te expongo mi “cacao” actual y espero que me aconsejes.
Resulta que hace 5 meses conocí a un chico por un una red social,vivimos en países distintos,pero aún asi él me vino a conocer,todo fenomenal hubo chispa desde el principio y  mucha química,desde ese dia ha estado viniendo un fin de semana largo todos los meses,siempre que regresaba a su casa reservaba en seguida para el próximo viaje,pero resulta que esta última vez los días pasan y el no dice nada de regresar,su comportamiento es el mismo conmigo,pero de repente no sé si va a volver,he intentado sutilmente preguntar(para no presionarle) pero sin resultados,la verdad que no sé que pensar,yo por ahora no puedo ir a verle tampoco,asi que no sé que hacer ni que actitud tomar,si después de preguntar sutilmente no sé nada,que hago? si no fuese a volver supongo su actitud hubiese cambiado,pero él sigue cariñoso y atento conmigo,aconsejame Pepa no sé que pensar ni que hacer.  Un saludo y un fuerte abrazo

Hola, A.
Gracias por leerme, y por contarme tus cuitas.
Hummm… no sé qué decirte, sinceramente. Puede ser que esté esperando que alguna vez tú vayas a verle, o que, sencillamente, no pueda viajar tan a menudo.
En todo caso, lo de preguntar “sutilmente” cuando lleváis cinco meses de historia, no lo entiendo. ¿Por qué no se lo dices? “Te echo de menos. ¿Cuándo vas a venir? Iría yo, pero no puedo”, saldrás de dudas, de imaginarte cosas, que estoy SEGURA de que ya andas dándole a la lavadora ¿a que sí?
No seas cobardica, mujer, que no va a ninguna parte.
Un beso grande.

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La vuelta a la tortilla

Man smoking

Amante tiene un compañero de trabajo que es el típico que engancha una churri con otra, y las solapa a menudo. Ninguna le cuadra del todo, a todas les encuentra un “pero”.

Cuarenta y seis años, dice Amante que un tipo resultón, y muy simpático, pero con ese defecto de no terminar de gustarle ninguna mujer.

Tiene un estándar muy definido: menos de 35 años, cuerpo trabajado en el gimnasio y sin celulitis, que fume, que sea cariñosa pero que no le agobie, y que le guste follar. Tiene tendencia a tratar a las mujeres como objetos, pero le molesta mucho cuando lo hacen con él.

Es animal de Badoo, tanto que deberían hacerle un homenaje o algo los de la página, por cansino constante.

El caso es que de un tiempo a esta parte se lamenta de estar siendo rechazado por mujeres que le dicen que “prefieren tíos más jóvenes para follar, que los de cuarenta y seis ya están muy cascados”, y claro, está dolido el hombre. Él, que donde ponía el ojo ponía la bala. Que se ha trabajado toda la zona Sur de Madrid, hasta el punto que raro es que al ligar con una chica no le comente que ya se ha acostado con su amiga tal.

Es como ese personaje que existe en todas las pandillas de chavales: el guapo, golferas, que se va ligando una por una a todas las niñas de la pandi… hasta que quema todos los cartuchos y ninguna quiere nada con él.

A veces la tortilla se da la vuelta, y donde eras el rey te conviertes en un paria. A lo mejor va a tener que cambiar su radio de acción. Aunque yo le diría que quizá, quizá, lo que debe de cambiar es su forma de tratar a las mujeres. Si además empieza a aceptar que se está haciendo viejo y que para las de 30 él es un señor mayor, pues algo habremos avanzado…

Aunque, sinceramente, no lo veo ¿eh?

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Pregúntale a Pepa (XV)

Woman writing her dairy.

[N, email] Hola Pepa: Buenas!
Antes de nada, queria darte la enhorabuena por el blog, ME ENCANTA! Desde que lo descubrí no he dejado de leerlo.
Bueno, más que consultar que hacer, quiero contar lo que me está pasando.
Llevo 6 años con mi novio, mas de 4 hemos estado separados fisicamente, trabajando cada uno en un pais diferente y viendonos una semana cada 3 meses… si cuadraba. Todo iba más o menos bien, hasta que decidimos casarnos… se acrecentaron los problemas, sobre todo por parte de su familia.
A finales de año, la cosa empezó a empeorar bastante. No puedo soportar que lo pisoteen lo tratan como un niño y él esté tan tranquilo y ni alce la voz. Le dije que necesitaba que se portara con un hombre y pusiera a los suyos en su sitio, me lo prometió por que se dió cuenta que lo tenian atado, y que cuando volviera de vacaciones a España trataria de solucionar los problemas.
A la vez que ocurria todo esto, estando mal la relacción, en una cena de empresa…apareció un compañero de trabajo, que lo habia dejado con su novia, pasamos unos dias geniales hasta que me mandaron a trabajar a otro país, en el mismo en el que estaba mi “novio”. Una vez en el nuevo destino,mi novio y yo veiamos más asiduamente, mejoró un poco la situación…hasta que le tocó irse de vacaciones a España y de todo lo prometido nada.
Al mes de llegar al país… también mandaron para el mismo centro de trabajo al compañero de la cena…que a su vez habia vuelto con su novia y se vinieron los 2.
Pues después de 2 meses de tonteos, mensajitos miraditas…ayer, en la oficina, en la sobremesa en la oficina ( estabamos solos) manteniendo una conversacion normal, me acabó besando.
Esta situación me está empezando a desbordar: Mi novio va a anteponer a su familia siempre, y no estoy dispuesta a tener ese lastre durante toda mi vida ( ver como lo bejan, lo desprecian, por descontado a mi también… y el no hace absolutamente nada), lo quiero mucho pero no me veo capaz de aguantar a mi familia política estoicamente, sin abrir la boca el resto de mi vida y por otro lado el compañero me encanta, pero también tiene lo suyo. Intento seguir el consejo de mis amigas y mi familia, HAZ LO QUE TE HAGA FELIZ.
Muchas gracias por “escucharme”.
Querida N.
Menudo partido a cuatro bandas tienes…
Relee el correo que me acabas de mandar y date cuenta tú sola del desastre que hay montado. Para resolver un desastre hay pasos que seguir: limpia, recoge, arregla.
Para limpiar tendrás que sentarte a ver si quieres seguir con ese novio de a ratos y poco implicado que tienes. ¿Lo quieres de veras? Sigue. ¿No lo quieres? Déjalo libre y a también.
Recoge. Estás a dos bandas (o más, si añades el trabajo y los traslados). Chica, repliégate. Tómate un tiempo de introspección y pensar qué es lo que quieres.
Arregla. Todo cambio necesita después de pequeños ajustes. Yo creo (así lo pienso) que a tu novio ya le diste boleto, aunque no oficialmente. Arregla tu vida primero antes de lanzarte a por tu compañero. Pero piensa que aunque tú te tires a la piscina, puede que él no lo haga. Así que sé una mujer madura y acepta los riesgos. Pero el que no arriesga no gana.
En esto estoy con tus amigos: haz lo que te haga feliz (aquí también vale “lo que no te haga infeliz”.
Besos mil, mi niña..

[M, email] Buenos días Pepa.
En primer lugar, darte la enhorabuena por el blog. Para mí tus post son como mandamientos, y se lo recomiendo a mis amigas.

Te escribo porque tengo un importante lío en la cabeza, y ya tengo aburridos a todos mis amigos…

Me presento, me llamo M y tengo 31 años. Tengo novio formal desde hace 9 años y cuatro meses. Llevamos viviendo juntos un año y medio. Nuestra relación ha tenido, como todas, un montón de altibajos, pero la convivencia nos va muy bien.

Empezamos bastante jóvenes, él con 21 y yo con 22. Como hace tres años llegó el dilema sobre si irnos a vivir juntos. Yo quería irme de casa de mis padres pero él compartía piso con su mejor amigo, y estaba cómodo. Me hice la dura y decidí irme a vivir sola con 28 años, a un pisito de una habitación, en mi ciudad. Esto provocó una crisis oculta entre nosotros que, aunque aparentemente estábamos bien, yo no estaba muy a gusto. En el fondo lo que yo quería era vivir con él. Nunca se lo dije abiertamente, puesto que no veía gran interés por su parte en venirse conmigo, y porque además me dijo que creía que me vendría bien vivir sola y que aún no estábamos preparados.

A la par de esto, conocí a otro chico, amigo de una amiga, y que vive en otra ciudad. El chico me encantaba desde el minuto cero, y traté por todos los medios de liarlo con mi mejor amiga, sin éxito (porque a él le gustaba yo). El resultado fue que, a raíz de varios viajes de trabajo a la ciudad donde él vive, acabé yo liándome con él. Estuvimos liándonos en varias ocasiones consecuencia de mis viajes de trabajo o sus viajes de placer a mi ciudad. Esto duró 8 meses en los que hubo 4 encuentros, aunque sí que mantuvimos el contacto mediante mensajes y llamadas. Mientras tanto, yo seguí con mi novio. Quería convencerme de que lo que había con el otro era pasajero, un capricho, de que no pasaba nada y que tenía que acabar con ello, porque al que quería de verdad era a mi novio. Aunque sé que me comporté como una absoluta zorra, lo pasé muy, muy mal. Le conté a varias de mis amigas lo que había pasado y me apoyaron muchísimo, a pesar que adoran a mi novio. Hablé un montón de veces con el otro chico diciéndole que no podíamos volver a vernos, que no llevaba a ninguna parte, blablablá… Él no me decía nada, así que yo pensé que tampoco le importaba mucho.Total que se terminó, aunque de vez en cuando nos mandábamos mensajes. Mi novio andaba con la mosca detrás de la oreja durante varios meses, y me pilló varios mensajes con él. Terminé confesándole que había tenido un lío con el otro, aunque no le conté toda la verdad. Tuvimos, como es de suponer el gran drama, en el que me dijo que me fuera de casa. Cuando estaba con la maleta en la puerta y el hotel reservado, se echó atrás y me dijo que no podía verme marchar. Me perdonó, y le prometí que cortaba con el otro. Le borré del móvil, de las redes sociales, y estuve un año sin hablar con él.

Los primeros meses de reconciliación con mi novio fueron durillos, pero lo fuimos superando. Él empezó a ser mucho más como yo quería que fuera en un principio: más atento, cariñoso… es el novio perfecto y estoy segura que sería un fantástico padre. Se porta muy bien con mi familia y con mis amigos, y me demuestra que me quiere muchísimo.

El caso es que justo un año después de la reconciliación, volví a retomar contacto con el otro chico por mensajes. Éste, durante todo este año, había venido de visita un montón de veces a mi ciudad, no sé muy bien si por mí, si por fastidiar, o porque realmente le gusta mucho venir. Yo no le vi en ninguna de esas ocasiones, aunque él quedaba con algunas de mis amigas de mi ciudad (se conocen y se caen bien). En esas ocasiones, yo desaparecía o no salía para no encontrarme con él.

El caso es que a raíz de su última visita a mi ciudad, volvimos a mandarnos algún mensaje, y llevamos así dos semanas. Me confesó que me quería y que me echaba mucho de menos. Total que cuando yo ya estaba tranquila y pensaba que tenía todo claro, parece que tengo una puta recaída y me estoy volviendo a plantear si estoy enamorada o no de mi novio. Me estoy planteando si realmente me gusta de verdad el otro, porque si no es así, ¿por qué coño hablo con él? Luego me siento fatal, porque aunque NI SE ME PASA POR LA CABEZA volver a liarme con él, joder, por qué le hablo? Sí que es verdad que le echo de menos y me acuerdo muchas veces de él (ahora no tanto como antes, pero al principio tras estallar todo, sí). No puedo seguir así, tengo que tomar una decisión. Ya ni siquiera le cuento este último capítulo a nadie porque mis amigos tienen que estar aburridos de esta historia, y yo también de oírme a mí misma.

¿Tú cómo lo ves? ¿Debo olvidarme de una vez de la otra historia y centrarme en mi vida y madurar? ¿Estaré enamorada del otro y tengo que irme de casa? Por favor, no omitas insultos, sé que soy una auténtica cabrona, infantil y egoísta. Si lo que necesito es terapia de choque, no te cortes.

Muchas gracias, y nunca cambies.

P.D.: disculpa los tacos…

Querida M.
Gracias por leerme y por confiar en mí.
Menudo jardín en el que te has metido, y te has metido tú solita, sin que nadie te haya empujado.

Desde el borde de la piscina se nada muy bien, pero te voy a contar cómo lo veo yo. Tú a tu novio le quieres, eso no lo pongo en duda, pero querer es una cosa y enamorarse es otra. El que te hace saltar las alarmas es “el otro”.

Que tu comportamiento es infantil e inmaduro es obvio, y toda la historia gira en torno de, digámoslo claro, tu necesidad de que todo se desarrolle como tú tienes previsto en tus planes. Me parece que eres alguien que necesita y demanda mucha atención (ojo, que lo mismo me equivoco. Si es así, te pido disculpas).

¿Cómo volviste a contactar con el otro? ¿Le escribiste tú o lo hizo él? Apuesto a que tu novio no tiene ni idea de que volvéis a hablar. Si fuese una relación de amistad honesta, si estuvieras totalmente segura de que no hay nada más, se lo habrías dicho, pero de la que menos segura estás es de ti misma. No sé si porque crees estar colgada del otro o porque crees que te vas a quedar sin novio.

En todo caso, es injusto e inmaduro que estés jugando así. Por dios, que tienes 31 años, no 20, sé valiente y decídete de una puta vez por uno o por otro. Si te quedas, corta con el otro para siempre. Pero si estás enamorada del otro, sé honesta con tu novio y no le engañes más. No creo que se lo merezca, porque nadie se lo merece.

Un beso, nena. Sé una mujer adulta.
Pepa

Pd (los insultos son el recurso de la gente sin argumentos. Y sospecho que ya te autofustigas bastante tú solita).

[A, email] Hola!! Me acabo de topar con tu blog y me ha encantado! Me has alegrado el día de oficina!

Aquí va mi “dilema” sentimental; Me mudé hace 1 año y medio a Inglaterra, al par de semanas conocí a un chico y desde entonces no nos hemos separado, somos como Pili y Mili, nos lo dicen nuestros amigos y familiares, que somos como la pareja perfecta. Y yo estoy SÚPER feliz con él y le quiero más que a nada. Hace unos meses compró una casa y se mudó a ella hará unos 3 meses. Desde que él se interesó por comprar una casa, la idea de que yo me mudara con él siempre ha estado en el aire. No quise mudarme con él inmediatamente porque quería darle su espacio (aún que prácticamente ya vivíamos juntos), pero al final en un mes me mudaré. Yo estoy muy emocionada, porque me encantaría vivir con él y la casa es una pasada y mi vida cambiará al 100%. Él siempre me ha dicho que sí que quiere vivir conmigo pero a veces (y esto es porque él es SÚPER sincero, a veces, demasiado…) me dice que a lo mejor la estamos cagando y que le da miedo que la relación se tuerza por la convivencia. Y yo le digo que no, que ya prácticamente vivimos juntos y que no debería preocuparse porque somos muy acordes, somos dos personas que nunca discuten (lo sé, es raro pero nos gusta hablar las cosas y los dos somos extremadamente tranquilos). Pero mi dilema/problema/preocupación es, que no quiero que se sienta obligado a vivir conmigo porque ese era el plan desde un principio, siento que yo le estuviera forzando y me gustaría verle más emocionado con que yo me mude a allí. No se qué hacer, cómo actuar. Nunca antes he vivido con una pareja y también me da miedo y supongo que este momento que para algunos será una gilipollez, para mi es algo importante y no me lo imaginaba así.. siempre le cuento todo, nosotros lo hablamos todo pero me da miedo preguntarle y que me diga que NO, que no quiere vivir conmigo, que se ha arrepentido, que me quiere pero que no quiere que vivamos juntos. Porque si es así yo me voy a España, no tengo nada que hacer aquí, me encanta mi trabajo y la ciudad y estoy contenta pero echo de menos la familia y amigos y si estoy aquí es por él. No se, estoy acojonada. En todas las relaciones que he tenido anteriores yo era la que cortaba el bacalao, y ahora es él el que tiene la sartén por el mango y yo soy la insegura. Y no es que él me quiera hacer sentir así, todo lo contrario, él siempre me dice lo enamorado que está de mi y lo muchísimo que me quiere y lo preciosa que soy y que no se imagina su vida sin mí pero luego me suelta cosas como “NO SE SI ESTAMOS HACIENDO BIEN EN IRNOS A VIVIR JUNTOS” y me deja K.O. !!!!

Tú que piensas!??? Porque me va a salir una úlcera de tanto comerme el coco!!

Gosh, la que te acabo de soltar. Pero lo llevaba dentro y aún que no contestes yo me he quedado a gusto y no se lo he contado a nadie de mi entorno por no estropear la imagen que tienen de él, de chico mega perfecto. Y a veces también me planteo si me merezco estar con él (lo sé, no debería pensar así..), pero le veo tan perfecto.. que pienso que es una broma y un día va a desaparecer! Desde que le conocí siempre he pensado: pero este chico que ha visto en mi? No es que yo sea un cardo borriquero (la verdad es que estoy bastante bien) pero él es simpático (le cae bien a TODO EL PUTO MUNDO), es asquerosamente guapo, súper divertido, muy inteligente, tiene ese toque British a lo Jude Law que quita el hipo y un trabajo maravilloso. Vamos, que el jodio es perfecto. Y q mi me hace sentir insegura!! Y con ese atisbo que le veo a veces de que no está seguro de este paso que vamos a tomar.. pues me deja hecha mierda hija..

En fin, enhorabuena por el blog, de verdad que me has alegrado el día,

Mil gracias!!! Besitos desde Inglaterra ❤
Hola, A. Qué bien que te guste el blog. Lo cierto es que escribo bastante sin filtros, y aunque al principio me he ganado más de una bronca por deslenguada, con el tiempo parece que es parte del éxito, que escribo como hablo, como hablamos las mujeres, y eso se nota.

Después de este autobombo absurdo, vamos a por tu dilema.

Tu Don Perfecto no puede ser más perfecto, hijamía, si no tuviera dudas no sería una persona normal, lo que dice MUCHO a su favor. Es lógico que piense que la convivencia puede crear roces, porque los va a crear, pero tampoco es el fin del mundo. Al vivir en pareja hay que ajustar muchas cosas, y no siempre es fácil. Por mucho que paséis varios días a la semana en su casa, sigue siendo SU casa, y tú eres su invitada. Cuando te mudes eso cambiará.Por eso es importante tener algunas cosas muy claras de antemano: si es su casa, la paga él, pero compartís el resto de gastos. Parece de perogrullo, pero te sorprenderías la de conflictos que generan los temas económicos. Como él paga la vivienda, ten detalles de vez en cuando (tipo una vez al mes) con él… una cena, un regalo, una escapada de fin de semana. Deja claro que compartís un hogar, que no eres “una visita”, aunque la propiedad sea suya.

Para evitar los roces, también es importante dejar claro los temas más prosaicos, la limpieza y demás. Repartidlos, y si no os da tiempo por trabajo, contratad una asistenta. Tener asistenta ha salvado a muchas parejas de constantes peleas, créeme.Y chica, no te pongas tan tremendista, si sale bien maravilloso, y si sale mal, pues te vuelves y ya está. Pero acojonarse por a ver si la estás cagando… eso no, nena, eso es un error. Hay que echarle valor a la vida. Y a las relaciones aún más.

Un beso para ti y otro para Don Perfecto.

[Anónima, email] Hola Pepa! Antes de nada, enhorabuena por tu blog y por tu forma de escribir tan directa y amena, soy fan de poster! 

Bueno, ahí va mi dilema.
Llevo saliendo con el mismo chico durante 7 años, y tengo 22 (si, uff, lo sé). La gran mayoría del tiempo estamos fenomenal, pásamos mucho tiempo juntos, nos queremos y hay respeto por ambas partes (algo que considero fundamental), y además vivimos en una ciudad pequeña y la relación con la familia es muy cercana por ambos lados. 
El “problema” llega ahora: yo termino la carrera este próximo mes de julio (a él aún le quedan dos años) y mi idea para el año que viene es hacer un máster, y todo lo que me llama la atención se imparte bastente lejos de mi ciudad… supongo que ya sabrás por donde van los tiros, ¿no? Tengo un mess bastante serio entre hacer algo que puede que me guste menos pero me mantenga cerca de él, o lanzárme a la piscina, hacer lo que realmente quiero y no pensar en nadie más que en mí. Si te digo la verdad, la balanza está un 40% quedarme frente a un 60% irme, porque realmente pienso que no debo dejar de hacer nada que yo quiera por nadie en el mundo, pero la relación a distancia no creo que sea una posibilidad (no creo que lo soportaramos ninguno de los dos). Así que bueno, se qué ni tu ni nadie puede darme la solución perfecta, pero al menos tener otra opinión desde un punto de vista más objetivo… ¿Tú qué opinas/harias/aconsejarias?
Muchísimas gracias de ante mano, eres una crack!!
Atte. Anónima :)))).

Hola, Anónima.Cuando mi sobrina mayor se echó novio a los 15 años, como tú, su madre (mi hermana) me pidió que hablara con ella, porque consideraba que era demasiado joven para una relación. Le dije que ni se le ocurriera oponerse, porque a esa edad de rebeldía, cuanto más te dijeran por ahí no, más te ibas a meter, que del novio se cansaría más pronto que tarde. Y así ocurrió, unos 2 años después. Efectivamente, eran demasiado jóvenes para ennoviarse, y cuando maduraron rompieron, pero porque lo vieron ellos solos, no porque nadie les obligara.

Me estás preguntando cuando tú tienes tomada una decisión: no dejar de hacer lo que quieres por mantener todo como está.

Suponte que dejas de hacer el master, y en dos o tres años la relación se rompe, que es algo que entra dentro de las probabilidades porque habéis empezado siendo extremadamente jóvenes, y aún tenéis que cambiar y madurar mucho. Te sentirías frustrada, y le echarías en cara que dejaste lo que deseabas hacer por él.
Sé que las relaciones a distancia son casi insostenibles, pero tu vida no se debe regir solo por tu relación amorosa, o estarás perdida. Si realmente te quiere y te respeta no puede pedirte que renuncies. Ya conoces el refrán “si amas a alguien déjale libre”. ¿Cuánto dura el máster? ¿Un año o dos? Nadie os impide que os veáis cuando podáis, y si la relación resiste eso, será muy sólida. Si no, será un recuerdo precioso, y seguiréis siendo amigos, sin echaros nada en cara y sin frustraciones ni renuncias.
No sé si te he ayudado.
Un beso, niña.

[A, email. Santo Domingo] Hola Pepa, me gusta mucho tu blog, como escribes y te expresas, te encontré porque no hace poco, entre en el mundo de las citas online, Tengo 32, después de dos hijos una ruptura y dos años solas me decidí, empece a hablar con muchos,  pero hasta la fecha solo me anime a salir con uno, el tiene 40,  es  de otra nacionalidad pero trabaja en mi país, aunque vive en otra ciudad no muy lejos de la mía, soltero hasta donde sé, un hijo,  nuestra primera cita fue en un bar el me gusto yo le guste, fue una buena cita, hubo química, en la tercera cita nos acostamos, el sexo fue mas o menos, seguimos por whatsapp, por el messenger de fb el siempre me escribe, aveces llama, me invita a salir, aveces acepto aveces no, no todos los encuentros se han tratado de sexo, no vivimos en la misma ciudad, pero ambos encontramos la forma de vernos ocasionalmente, en eso pasaron unos 5 meses, el me gusta mucho no niego que me estoy enamorando, el se ve muy bien, creo que yo también, nos conectamos de manera intelectual, el sexo ha mejorado bastante y me parece que yo también le gusto, me lo ha hecho saber aunque no tengo muy claro ¿A que nivel?, pero el es un hombre de esos que trata de no involucrarse sentimentalmente, un poco frió,  me ha hecho saber sutilmente que también sale  con “amigas”  y que no busca establecerse exclusivamente, me cuenta historias que le han pasado con otras chicas en otros momentos, compartimos intereses e ideas en común, aveces parecemos mas amigos que otra cosa, excepto cuando nos vemos, por lo que decidí cortar comunicación con él, sin darle explicaciones ya que me gusta para algo mas y no solo sexo así como tampoco me siento conforme al saber que el sale con otras. El punto es, que después de mas de dos semanas sin comunicarnos me envía un link de un articulo de un escritor que compartimos interés en común, como para buscarme el lado y no se si deba contestarle o seguir evitándolo por que soy débil y temo caer en el circulo vicioso de estar con el y luego sentirme mal por que quiero más, quiero exclusividad etc.

Hola, A. En primer lugar, muchas gracias por leerme.
Yo creo que el mayor problema que tienes con esta relación es tu falta de sinceridad, y no me malinterpretes, me refiero a cómo quieres que este hombre sepa lo que tú esperas de él si no se lo dices.

Por otro lado, si él vive en otra ciudad y sale con más mujeres, y eso te incomoda, quizá deberías ponerle final a esta historia.

Yo me sinceraría y le contaría lo que sientes. Puede que te sorprenda y él también sienta lo mismo, y que se “proteja” de implicarse emocionalmente poniendo distancia. O puede ser que solo le intereses como amiga y compañera de cama.
En todo caso, saldrás de dudas, que es lo que necesitas.
Un beso, querida.

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PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

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Remember me

Siempre os he dicho que no creo que haya un número de parejas sexuales “apropiado” o “normal”. Habrá a quien seis en toda su vida le parezcan una locura y a quien diez le parezcan “un verano malo”.

No hay un tope, ni un baremo. Eso no se puede medir. Es una gilipollez, además.

No voy a decir cuántas parejas sexuales he tenido hasta la fecha, porque a nadie le interesa (no me interesa ni a mí), pero más de diez seguro.

Lo que sí puedo asegurar es que me acuerdo de todos. Puedo haber estado más o menos pedo. Puede que hayan pasado más o menos años. Algunos fueron más un desencuentro, algo que no salió bien por lo que fuera (llamar “error” a una persona está muy feo), que otra cosa. Otros no tanto. Pero los recuerdo a todos. Me parece un signo de respeto.

No recordar a alguien con quien te hayas acostado es tan tremendo… Es como si consideraras a esa persona como algo desechable, algo que te cruzaste en un momento de necesidad, como la hamburguesa de las tres de la mañana, o los churros cuando volvías de recogida a casa.

Yo, por no olvidar, a veces hago ejercicios de memoria. No recorriendo una lista, pero sí recordando nombres. Pura gimnasia mental.

El otro día me encasquillé. Tenía metido en la memoria un nombre que sabía, estaba segura, que no era exactamente así. Le daba vueltas. Que era, que no era. Al final claudiqué y pregunté a un par de amigas:
– “Oye, el niño este, ¿se llamaba así o asao?”
–  “Espera, canija, que te mando una foto y me dices si es este…”
[BING]
–  “Es es”
–  “Pues tal”
–  “Ya decía yo… si es que sabía que el nombre empezaba así, pero no era”

Y ya me quedé tranquila… Porque no soy de volver atrás ni retomar historias pasadas, pero sí que me gusta dejar los recuerdos tal como son. A ser posible, con su nombre verdadero, no con el que tergiverse esta cabecita que tengo, que de tanta gente que conozco cualquier día me compra Google.

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Pregúntale a Pepa (XIV)

Woman writing her dairy.

[M, email Hola Pepa: No se como comenzar,  hace dos años inicie una relación super linda, la cual duro un año y medio, por motivo de inseguridades, osea celos y ciertos mensajes, terminamos, después de casi un año de separarnos y no volver a mandarnos ni siquiera un mensaje,él  regresa buscándome diciendo que quiere que seamos los mejores amigos, hemos seguido en contacto mediante mensajes y llamadas, a veces cuando esta ebrio me llama y me dice que me ama, al día siguiente se muestra distante y me dice seamos amigos, no sé que hacer quiero dejar de estar en contacto con él por que aún me duele, pero no puedo, que hago ?

Querida M:
¿Estás segura de que quieres andar con un tipo que solo se acuerda de ti cuando está borracho? porque vaya desgracia de vida te espera, mi niña.
Te va a seguir doliendo si no cortas tú la cuerda, porque tú estás aún enamorada, y él quiere que “seáis amigos”. No vais a ser amigos, y lo sabes. Así que deja de sufrir, que en esta vida estamos solo un rato, como para andar desperdiciando el tiempo.
Corta la historia, hazme caso.
Un beso enorme, niña.

[M, email] Hola Pepa,
Soy M , tengo 27 años y te escribo desde Perú .
Estoy tan entusiasmada con esto del tinder que se lo cuento a todo el mundo, pero necesito una opinión del alguien mas.
Estoy soltera hace un año termine una relación de 11 años con mi ex , buen en fin , hace exactamente un mes salí con un grupo de amigos a la playa , note que dos de ellos estaban super pegados con el tinder , me llamo la atención y decidí descargarlo , mientras entendía como funcionaba di un par de likes , a los 15 o 20 minutos me entro un mensaje y era el susodicho , empezamos hablar muchísimo esa tarde , me pregunto que haría y bueno yo estaba en la playa así que iría a una de las discotecas del lugar , la conversación fluyo como si nos conociéramos de antes me contó varias cosas que yo no contaría tan rápido en fin salí a divertirme y me olvide del tema.
Al día siguiente me volvió a escribir para preguntarme que tal la noche , le conté , y bueno ahí quedo la conversación , hasta que me agrego al facebook e instagram ese mismo día en la noche y empezamos hablar por el fb chat , luego de un par de días hablando por fb , le dije que mejor habláramos por whatsapp , me dio su numero y seguimos así hasta el día de hoy que ya se cumplió un mes , hablamos todos pero todos los días.Me contó que no tiene novia hace 3 años y me ha contado también varias cosas personales.
Pero lo que me rompe la cabeza es por que no me dice para quedar y salir la verdad es que después de este mes hablando mandándonos audios contándonos cosas etc , he empezado a sentir cosas , me siento bien hablando con el creo que me gusta , pero por que demonios no da el siguiente paso , si no le interesara de repente ya no hablaría conmigo ? , no se estoy confundida , y he decidido decirle para quedar , sera lo correcto ? o pensara que soy muy rápida no se , necesito un consejo.
Espero me puedas dar un consejito.
saludos , 

Querida M:

Te cuento. La inmensa mayoría de personas que juegan con Tinder lo hacen con el propósito de conocer físicamente a alguien, casi siempre para tener sexo, y en algunas ocasiones, pocas, para encontrar el amor.
Desde luego para tener una bonita amistad de chat no.
Personalmente, esa prisa por añadirte a IG, a Facebook, etc, me da un poco de repelús, porque alguien a quien no conoces de nada (por más cosas que te haya contado, estas pueden ser verdad o no, no te fíes de nadie), de repente tiene acceso a tus amistades, tus movimientos, en fin, tu vida. No abras las puerta tan pronto, niña, que puede entrar algún bicho.
No obstante, si quieres conocerle en persona, díselo, pregúntale si no quiere conocerte. Si empieza con excusas, una tras otra, te digo que no es trigo limpio, algo pasa.
En estos juegos se trata de descubrir lo más posible del otro antes de dejarle entrar. Las sorpresas no siempre son agradables, y hay mucho mentiroso y algún que otro loco por ahí.
Si quedas con alguien, siempre en un sitio público, de donde te puedas marchar sin peligro, y, por supuesto, ten informado a alguien (hermanos, amigos) de dónde y con quién vas a quedar, a qué hora vas a llamar para asegurar que todo va bien, etc.
La idea es que te diviertas sin correr riesgos, mi niña.
Espero haberte servido de ayuda.
Un beso enorme.

[C, email] Buenas tardes Pepa,
Ante todo darte la enhorabuena por tu blog, he de decirte que me requetechifla y que soy una fiel seguidora.
Mi vida en el terreno amoroso es un caos y si no lo es ya me busco yo que lo sea. Llevo años sin tener una relación estable porque no se ha dado la oportunidad, pienso yo. He conocido chicos pero sólo van a lo que van…En septiembre del año pasado si conocí a un chico con el que empece una relación a distancia pero no cuajó. Nos llevamos muy bien pero nada.
Tengo 32 años y ya es que pienso que me voy a quedar soltera para los restos….Pero tampoco me importa quedarme soltera, es más, es que hasta me gusta. Estoy demasiado agusto jaja.
Pero aquí viene el bombazo….En diciembre del año pasado me reencontré con un antiguo compañero de trabajo y ese mismo día que nos reencontramos él quiso besarme, tal…Pero yo le dí la espalda por una razón de peso ya que está casado y tiene una niña de unos 3 años ( un cabronazo autentico vaya).
Desde ese día nos escribíamos mucho, tal….y durante un mes estuvo dándome el coñazo para quedar y yo no quise.
Llegó Febrero…..y tras muchos cafes, ahí tuvimos nuestros encuentros fogosos en su oficina. Las primeras veces me sentía super mal, sucia y no se qué cosas más…Pero hasta el día de hoy hemos seguido teniendo nuestros encuentros…pero mi cabeza unos días dice que lo estoy haciendo fatal y otros que el casado es él, no yo y que por disfrutar no pasa nada.
Pero yo ahora tengo un jaleo monumental porque ahora no me besa como al principio, ahora es más cariñoso y no se, he notado cambio de las primeras veces hasta ahora.
Yo se lo que hay, se que él no va a dejar a su mujer y que probablemente no soy ni la única ni la última pero no se como desengancharme. A mí me gusta, hay muchísima atracción pero no estoy enamorada (de momento….).
Intenté bloquearlo en WhatsApp pero aun así me seguía escribiendo sms.
Yo siempre he criticado esto y ahora me veo envuelta y no se como afrontarlo ahora……
¿Qué se hace en estos casos Pepa?
A ver si me puedes iluminar un poco,
Gracias!!

Hola, C. Hija, muchas gracias por los piropos, me hace muchisima ilusión cuando me contáis que me leéis. Snifff.
Vayamos por partes:
1) “soltera y contenta de estarlo”. Bien, perfecto, esa es la actitud.
2) menudo marronaco el casado, querida.
Es un lío de manual. Sé que esto que te estoy contando no te ayuda en absoluto, pero no puede ser más cliché: casado y con una hija pequeña. Te sientes mal porque sabes que no es una historia limpia, que luego él vuelve a su casita con su mujer y tú te quedas con el runrún.
Puedes bloquear sus llamadas, no solo en whatsapp. Si tienes un teléfono Android, pulsa el icono de la llamada. En algunos teléfonos aparecen tres puntitos, en otros el icono de las tres rayitas de menú abajo a la derecha. Pulsas y te aparecen una serie de opciones: pulsa “Filtro de acoso”. Ahí aparecerá “Mensajes”, “Llamadas” y “Lista negra”. Añade su número en la lista negra (tienes que tener activada la opción de “flitro de acoso” según “regla” y en “regla” que aparezca por “lista negra”). Te mando unos pantallazos por si no te aclaras.

Ya te he enseñado cómo bloquearle del todo. Ahora depende de ti, si quieres hacerlo o no. Y a mí me da en la nariz que no tienes ninguna gana de bloquearle.
Veo que al final te vas a colgar de él, que está ahí tan pichi, su amante para cuando se tercia y su mujercita y su niña en casa. Lo tiene todo, el ladrón.
Me duele la boca de deciros que los casados son UN MARRÓN, pero no me hacéis caso. Sé que el patio está fatal, pero nena, ¿a qué meterse en un taxi ocupado cuando hay tantos libres?
Creo que no te he ayudado en más que en enseñarte cómo bloquearle del todo… pero por algo se empieza. La decisión, como ya te he dicho antes, es tuya.
Un beso enorme.

[C, email] Hola Pepa, me encontré hace unas semanas el blog y es un sitio genial, te escribo desde muy lejos para pedirte un consejo, la historia esta así:
Tengo 22 años recién cumplidos, cuando tenía 17 años conocí al chico que se convertiría en mi primer amor, al inicio yo no quería iniciar nada porque ambos tomaríamos rumbos distintos por la universidad, pero amor es amor y no me detuve hasta que el se marchó, le pedí a secas que cuando conociera a alguien importante me lo contase y lo hizo, me destrozó el corazón, pero valoro su honestidad a pesar de todo,  añade a todo esto que es guitarrista (estudia en un conservatorio), ahora no puedo escuchar una guitarra sin recordarle, han pasado años y aún seguimos en contacto, volverá a dar un concierto a la ciudad donde vivo, me invitó  y decidí ir a verlo,solo nos hablamos en ocasiones especiales como cumpleaños, navidades , inicios de año, y alguna que otra vez ocasionalmente,  te pido que me ayudes pues después que el se fue yo no he tenido a nadie más, y  he salido con algunos otros pero nadie ha logrado engancharme, no se si soy yo la que no se deja, o de verdad debo esperar a que llegue el indicado, ¿Está bien que vaya al concierto? ¿En mi lugar, que harías?, ¡saludos Pepa!, te leo siempre.

Hola, C.
Muchas gracias por leerme, me emociona cada vez que me lo decís.
Respecto a tu duda, te diré que yo sí iría al concierto. Si le ves lo mismo desmitificas ese recuerdo que tienes de él (solemos quedarnos colgados del recuerdo de la persona, más que de la relación que tuvimos en realidad), y además es probable que si tiene pareja, también acuda al concierto, que le acompañe. Sí ya sé que eso te rompería nuevamente el corazón, pero es más fácil arreglar un corazón roto que uno que aún sigue enamorado sin ser correspondido. Lo que está claro es que después de tantos años él te ve como una amiga entrañable y tú le sigues viendo como tu primer amor. El recuerdo es bonito, pero es eso, solo un recuerdo.
Eres muy joven, y el amor te va a llegar. No tengas prisa por enamorarte, pero tampoco te quedes encerrada. Sal con más chicos, no tiene nada de malo que te diviertas, que conozcas gente…
Un beso. Gracias de nuevo por leerme.

Hola Pepa!!
Me llamo María.
Lo primero, me encanta tu blog. Te sigo desde que descubrí que existias…
Hablas de temas muy interesantes desde sexo sin pudor hasta la importancia de que las mujeres  entendamos lo importante que es que nos sepamos valorar y hacernos valorar.
Nunca he sentido la necesidad de escribirte, al menos hasta hoy.
Me encantaría que me leyeras y, si es posible, que mi texto (al menos la parte de él que atañe al transfondo del asunto), lo pudieran leer las mujeres y hombres que te siguen en el blog, pero eso lo dejo a tu elección.
Primero he pensado en publicar mi indignación en mi muro de Fb, pero luego he preferido hacerlo aquí por múltiples razones que me ahorraré para no aburrirte.
Bien, ahí voy.
Soy mamá de mellizas de 7 años, divorciada desde hace 3 y con un papá,… llamémosle “papá visitador y tocapelotas profesional”, por ser generosa.
(Te diré que tengo mucha memoria y que lo que te voy a contar ha sucedido tal cual y con esas frases).
Hoy, después de un día duro y de estar 2 horas en el dentista, he ido a hacer la compra; afortunadamente sin niñas ya que hoy es día de visita.
Salgo del súper con un carro hasta los  topes, voy hacia el coche apartando el carro para que los coches que se iban pudieran pasar sin tener que esperase a que yo pasara (la mayoría de ellos me sonríen agradecidos y yo les devuelvo amablemente la sonrisa, satisfecha) y llego a mi coche.
Dejo el carro para que no moleste en un lateral y comienzo a cargar mi maletero. Me apercibo de que el coche de la plaza de al lado quiere salir y está haciendo maniobras para no tocar mi carro. Está pasando a un par de dedos de mi carro y, (horror!!), cometo la ¨torpeza” de gritar: ¨El carro”” y corro hacia él y lo aparto.  Como el Sr. que conduce el coche tiene la ventanilla subida, digo ” No se ha enterao” y ainssss,… ” Qué torpeza la mía”, lo he dicho en voz alta!! 😝
El Sr. baja la ventanilla, me mira con desprecio y con muy mala leche me dice ” Bonica, si que me he enterado y al carro no le iba a dar, un poquito más de educación” y yo le contesto: “lo siento, mi única intención era que no se hiciera un rascón en su coche”.
No contento con eso, mira el lateral de mi coche y me suelta : ¨No soy yo el que lleva un rascón ” y ahí si que noooooo!!
Total que le digo, disculpe caballero, a ud que da lecciones de educación, me permito a mi misma perder mi tiempo para  decirle que:
Afortunadamente, no tengo la misma educación que ud.
Yo, he cometido un “error”, ser impulsiva e interpretar que podía no controlar lo suficiente para esquivar  mi carro, pero los suyos han sido múltiples y, para resumir, lo dejaré en 3:
1.- Suponer que por el hecho de ser un hombre, está seguro de que conduce mejor que yo.
2- Suponer que el coche es mío y el rascón se lo he hecho yo (esto me pasa a menudo, ya es una costumbre)
y el más importante:
Llamarme “bonica”!!!!. Ni le conozco a ud. de nada, ni  le he dado permiso para que en vez de sra o de ud, se refiera a mi con ese término.
Y, finalmente, le he dicho: es obvio que no tengo la misma educación que ud, porque yo hubiera bajado la ventanilla para decirle:
“Gracias, está controlado” y le hubiera sonreído.
Se ha callado y se ha ha ido.
¿Qué por qué me indigna tanto?
Esta claro que en la terreta , decimos bonica/o, tete y mil cosas cariñosas a casi cualquiera, peroooo, este sr. me está hablando de mi falta de educación,  cuando ha sido un grosero y todo su comportamiento denota un puntillo de machito herido en su orgullo deconductor experimentado que echa pa´ tras.
Y, al respecto, he de añadir que molesta más cuando:
Nunca se hubiera comportado así con un hombre!!!
Tengo 42 años, estoy de muy buen ver,  hice una carrera universitaria, leo mucho y muy variado , tengo una carrera profesional currada a pulso con mucho sacrificio en la que, ahora no, pero cuando empecé, debía demostrar más que ningún hombre mi valía y no sólo en el trabajo, también en casa a mi propio padre toda la vida  (soy la pequeña de tres hermanos, yo la única chica y no por ello más protegida y querida, sino todo lo contrario -con el apunte de después lo entenderás-), e intento día a día cultivar la paciencia y mi mundo interior para crecer como persona (no siempre lo consigo , jijiji).
Además,  no sólo tengo el permiso de conducir más de 20 años , nunca he tenido un accidente (y he esquivado muchos) y el único parte que he hecho en mi vida ha sido un golpe que me dio una chica por despiste y por detrás, estando yo parada en un semáforo en rojo.
A mayor abundamiento (como dicen en sus sentencias mis compis de curro) no sólo dispongo del permiso B, sino que también me saque el A2, y el C+E (aquí es donde te explico que me lo saqué porque estaba hasta los… de que mis hermanos los tuvieran y María no  a ojos de su padre y bien sabe Dios que lo más probable es que no los use nunca), pero, he de decir que estoy bien contenta de haberlo hecho, porque me los saqué en tiempo récord y dí en las narices a más de uno y porque mi profesor de prácticas era un Dios!!,  Ufff, Qué hombre!! Entonces yo tenía 40, él 36 y vaya tela, no sólo tuvimos un rollo superbonito y disfrute como una enana sexualmente, siino que, me hizo darme cuenta de lo buena que estaba y que debía valorarme más y… lo mejor:
Hoy en día no necesitaría sacarme el carné de trailer ni que un tío bueno me echara los trastos para confiar en mi misma y saber que puedo hacer todo lo que me proponga.
Aún así, lo de hoy me ha servido para entender aún más que las mujeres nos pasamos la vida “dejando pasar” actitudes y palabras  machistas, que cuando nos quejamos somos unas feminazis  feas que no nos depilamos  o frígidas y resentidas y que esto no va a cambiar mientras no nos concienciemos todos de educar a nuestros hijos en el feminismo, que no hay otra opción y que feminismo es igualdad y nada más.
Un abrazo enorme,
María

Querida María:
Me postro de hinojos, sinceramente. Ole tu coño moreno, querida. Eres de las mías, está claro.
Nos pasamos todo el santo día esquivando o, directamente, obviando todas estas actitudes.
Tú estás hasta el coño. Yo estoy hasta el coño. Pero tú y yo somos de la generación que de verdad ha dicho “hasta aquí”, aunque nos haya costado insultos, desprecios… lo más grande.
Pero ¿sabes lo que más miedo me da? Que las niñas de ahora están todavía más perdiditas que nosotras. Que les están vendiendo la moto de la liberación femenina, cuando tú y yo sabemos que es una falacia, que ahora no solo hay que luchar contra las actitudes machistas, sino contra las actitudes que obvian que siguen existiendo comportamientos sexistas en casi en todos los aspectos de la sociedad.
Este imbécil del aparcamiento. Tu jefe que pone a un tío a desarrollar un proyecto en tu departamento, cuando deberías haberlo hecho tú. El subnormal que centra la noticia en cómo iba vestida la mujer de George Clooney, en vez de a quién estaba defendiendo Amal Alamuddin (que tiene nombre, por cierto).
Esto es así, todo el rato.
Y seguiremos peleando, enfrentándonos a quien sea necesario, exponiendo esta vergüenza de la diferencia de trato por sexo.
Claro que voy a publicar tu arrebato, y mi respuesta también. Quizá tengamos suerte y removamos conciencias. Conciencias, a ser posible, sin género.
Un beso grande, querida.

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PREGÚNTALE A PEPA
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Manual de uso

Sí, ayer fue el Día del Libro, ese día en el que todos suben (sí, “suben”, yo paso) fotos de los libros que supuestamente han comprado este día. Ojalá fuera verdad y se leyera tanto…

Las librerías están plagadas de libros de autoayuda, de instrucciones de “Cómo hacer esto, o cómo hacer lo otro”, “Aprender a decir NO con educación”, “Cómo pisar el cuello a tus subordinados y hacerles creer que están trabajando en equipo”…

A mí me escriben para preguntarme alguna lectura que enseñe cómo ser mejor en la cama. ¿Mejor en comparación con quién, con Sasha Grey o contigo misma?

Aunque esta introducción parezca cargada de ironía, en realidad no lo está. Nos estamos convirtiendo en individuos que necesitamos un manual de instrucciones claro para casi cualquier cuestión de nuestra vida. Y para manejar una Thermomix hay manual de instrucciones, pero para follar, pues no, lo lamento mucho.

Ahora bien, sí que hay tres o cuatro reglas (no sé si llamarlos “trucos”) para hacer que funcione: la primera (principal, fundamental) que el otro te guste. Si no te pone, ya te puedes mentalizar, tomarte dos tequilas o hacer el pino-puente… te va a gustar de regular para abajo.
La segunda: improvisa, haz caso de tu instinto, que para eso lo tienes. Olvídate de las novelas eróticas o de las pelis porno. Mírale a la cara y ve observando cómo reacciona. ESE es tu mapa del tesoro.
La tercera: esto es un juego, y en los juegos lo importante es participar. No te quedes haciendo la estrellita de mar. Toma el mando de vez en cuando (o siempre, como surja…)
La cuarta: las prisas no son buenas. Las ansias, tampoco. Correrse está fenomenal, pero no es la meta. La meta es pasárselo bien o, si puede ser, muy bien.

Me preguntáis muy a menudo por novela y cine erótico, por mis listas de “lo que hay que ver o lo que hay que leer”, y lamento decir que a mí con la novela y el cine erótico me pasa como con el teatro, me da mucha vergüenza ajena, no me lo creo, y muy pocas cosas puedo recomendaros en este sentido.

Independientemente de las dotes físicas de cada uno, quien folla bien es por una cuestión de práctica y sobre todo de interés. Todos hemos sido bastante inútiles al principio. Con los años y la experiencia te vas soltando.

Y no, ni hay manuales en Youtube ni escuelas para aprender a hacerlo… hay que practicar para hacerlo bien.

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PREGÚNTALE A PEPA
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Pregúntale a Pepa (XIII)

Woman writing her dairy.

Anónima. Hola, Pepa. Te sigo hace más de un año. Me gusta lo que escribes, y tu punto de vista tan realista. Nunca pensé que iba a preguntarte algo, pero mi vida está patas arriba.
Tengo 42 años. Me casé a los 27 con mi novio de siempre. No he conocido más hombre que él. No quisimos tener hijos, o al menos esa fue la decisión que tomamos juntos. O eso pensaba yo.
Hace un mes mi vida se fue a la mierda. Me dijo que ya no me quería, que no era feliz y quería separarse. Me dió un ataque de ansiedad, me puse a llorar, le pregunté qué había hecho mal, le pedí que lo pensara, que me diera una oportunidad… Nada, que lo había meditado mucho, que sentía el daño que me hacía, pero no había vuelta atrás.
Llamé a mis padres, que vinieron a buscarme y me llevaron a su casa, tal era mi estado. En el trabajo dije que estaba enferma, porque no paraba de llorar y tenía un aspecto terrible.
Hace dos semanas me enteré que está liado con una compañera del trabajo, casada y con dos niños pequeños. Planean irse a vivir juntos. Él ha alquilado un piso ya.
Con niños, Pepa, esos niños que decía que le daban alergia…
Me da la sensación de que estoy en una pesadilla y me voy a despertar en cualquier momento. Pero no.
Ayer me mandó un email, porque no se ha atrevido a hablar conmigo cara a cara, y que por teléfono dice que estoy histérica, diciéndome que tenemos que ir ya al abogado, que quiere vender la casa, que necesita el dinero…
Me siento como una mierda, como algo que se tira a la basura. No levanto cabeza.
He averiguado dónde vive ella, y su marido, porque, esto es muy grande, aún no lo ha dejado.
Mi pregunta es la siguiente: ¿Tú llamarías al marido para contarle todo, o te quedarías quieta mientras te pisotean?
Estoy desesperada. Gracias, Pepa.

Hola, anónima. Vaya situación, muy común, desgraciadamente, aunque esto no sea ningún alivio para ti.

Siento de veras por lo que estás pasando, porque ahora es justo el peor momento. Va a pasar, te lo prometo, pero no va a ser ni en un día ni en dos.

Lo primero que voy a contestar es a tu pregunta: no, radicalmente no. No llames a ese pobre hombre, no te metas, que él no tiene culpa de nada, ni los niños. Puedes convertir una separación más o menos civilizada en una guerra, y las víctimas serían los niños. No lo hagas.

Sé que es una mierda, que es muy duro, pero nena, tienes solo 42 años, y solo has estado con él. Eres muy joven, y hay tíos geniales por ahí deseando hacerte feliz.

Este tipo ya no merece ni tu dolor ni tu rabia. Alguien que te trata de este modo, que no es capaz de enfrentarse cara a cara a la persona con la que ha compartido su vida 15 años… nena, este hombre YA NO.

Por lo que veo no va a ser un divorcio de mutuo acuerdo que, de corazón te lo digo, es lo mejor que podríais hacer, para terminar cuanto antes esta historia. Hasta que no la finiquites, no vas a empezar a vivir de nuevo. Piensa que, por suerte para ti, no tenéis hijos, así que una vez resulta la parte económica, no vas a tener que volverle a ver. Así que tanta paz lleve como descanso deja.

Olvídate de venganzas. El rencor solo te va a hacer daño a ti. A él, por lo que se ve, se la sopla.

Un beso enorme, niña.
Pepa

[S. email] Hola Pepa:Lo primero de todo: ENHORABUENA POR EL BLOG. ES MARAVILLOSO. Te escribía no para contarte nada cerca de mi, aunque algunos consejos no me vendrían mal. Si es posible, me encantaría que recomendaras un buen libro erótico o varios, según venga el caso. La cuestión, es que últimamente ando un poco picantona y estresada a la vez y a ver si me animo un poco leyendo este tipo de literatura. Muchas gracias de antemano. Me encanta lo que hacer. No dejes de darnos buenos consejos 😀😊😉 ç

Un gran abrazo,
S.

Gracias por los piropos, querida. Creo que os voy a empezar a llamar Pepaliebers o algo así… me abrumáis, en serio.
Creo que hace unos meses recomendé a una lectora algunos libros te temática erótica. Aquí tienes el link, por si te sirve:
http://el-amor-en-tiempos-de-tinder.blogs.harpersbazaar.es/2016/08/26/preguntale-a-pepa-ii/
Mira que no soy muy de este tipo de lectura, porque me parece bastante fatua en general, y soy más de clásicos de siempre, como “El click” de Milo Manara, etc, más visual que otra cosa.
Si estás, como dices, un poco “traviesilla” y estresada… ¿por qué no pruebas a escribir estos relatos tú? Mira que contar aventuras propias o fantasear y ponerlo por escrito puede ser tremendamente excitante. ¿Por qué dejar que sean otros los que describan tus fantasías?
Piénsalo…
Un beso grande.

[A. email] Hola reinamora! Acabo de encontrar tu blog y me has alegrado el día, o la semana y eso que estamos en fiestas en mi ciudad.
Te quiero contar mi historia de tinder. Conocí a un chico hace 6 meses, desde el principio hablábamos muchísimo por whatsapp y a la semana quedamos. Nos lo pasamos muy bien juntos aunque me pareció un chico muy tímido y con pocas habilidades sociales. Acabamos durmiendo juntos. Seguimos hablando todos los días y a todas horas, y más porque él me escribía porque para mí no era normal hablar tanto pero me dejé llevar. A los 3 días volvimos a hacer una cerveza rápida porque pasaba por mi casa y al cabo de dos días deja de escribirme. Le digo al día siguiente que si le apetece quedar y me dice que “no está para tener una relación y que me lo quiere decir porque no quiere hacerme daño”. Yo le digo que yo tampoco quiero una relación porque no le conozco. El caso es que eso es lo primero raro que hizo. A los dos días me escribe un “ei” que acaba en volver a retomar las conversaciones constantes. Seguimos viéndonos a menudo. Un par de veces nos acostamos, pero muchas otras tomamos un café y ni un beso y casi siempre los encuentros son porque nos encontramos por ahí de fiesta. Pasamos un mes sin vernos porque yo me voy de viaje. También me sorprendió que no quisiese dormir conmigo para despedirse antes de irme (quedamos para almorzar y ni un beso). El caso es que durante mi viaje seguimos teniendo contacto y a mi vuelta volvemos a quedar, pero una de cal y una de arena. Nos encontramos una noche, está toda la noche contándome sus problemas, nos liamos, luego todo el rato escribiéndome. Decimos de quedar dos días después para ver una serie que vimos juntos. Qué casualidad, una hora antes no puede, y se le traga la tierra toda esa noche. A la semana volvemos a encontrarnos por la noche y dormimos juntos. Vamos teniendo encuentros de cafélitos o cervezas rápidas. Le digo a la semana siguiente de quedar como dios manda(quería hablar con él y preguntarle qué piensa) y me dice que le apetece pero que si tiene no sé qué de su trabajo y que cuando lo acabe. La cuestión es que no me pude aguantar y le dije que no entendía que estuviésemos hablando todo el día por wasap y no fuésemos capaces de quedar para cenar tranquilamente y dormir juntos y que entendía que después de varias propuestas no le apetece quedar, que me gustaría saber lo que piensa. Me dice que prefiere hablarlo en persona. Bueno, nunca me dijo de quedar para hablarlo. La cuestión es que seguía hablándome de tonterias y yo esperando que me dijese de quedar porque tampoco quería agobiarlo. A las 3 semanas de eso se me ocurre decirle que si le apetece tomar una cerveza como última intentona y me dice “estoy escalando”. Al día siguiente me escribe “qué tal” a lo que le respondo que “para qué me escribe si no quiere verme”, y va y me dice que sí que quiere verme pero que está liado! Jajajajaja, la cuestión es que se lo expliqué un poco para que supiese que no soy tonta e incluso le pedí disculpas por si algo que había dicho le había incomodado! Desde entonces se le ha comido la tierra. ¿Soy víctima de benching? Sé que no me interesa una persona que no es capaz de mantener una conversación pero me cuesta asumir que se ha acabado todo no se aún por qué! Qué piensas? Ya no sé si soy yo la loca o qué. Lo de volver a escribirle ni de coña, no?
Tío raro, me he desinstalado el Tinder.
Gracias por abrirnos los ojos riendo! 🙂

Querida niña:
No sé yo si este tipo te hace benching o directamente es subnormal, me inclino por lo segundo, porque el benching no da opción ni de quedar pa una caña.
Lo que sí me parece es que eres un repuesto porque anda detrás de otra.

Los “no quiero una relación” habitualmente significan “no quiero una relación… contigo”. ¿Que debería decirlo a las claras y dejar de marear? Correcto, pero ninguno o casi ninguno lo hace. Misterios de esos que sirven para escribir libros titulados “los hombres son de Marte y las mujeres de Venus” (que yo retitularía “qué hostia tienes”).

Me parece bien lo de desconectar Tinder para despejar. De las apps también hay que descansar, y volver a los métodos analógicos, por salud mental más que nada.

Lo que me temo es que te lo vas a encontrar por ahí de fies, y más estando en fiestas. Si es así “hola ¿Qué tal? Venga hasta luego” todo seguido y sin respirar, media vuelta y para otro lado.

Chica, es que es un pesao. De corazón te lo digo. Qué pereza de hombre.
Un beso, reina

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Si me engañas, al menos que esté buena

“Niñaaaaa, ¿quiereh un novio feo, pa que nadie te lo quiteeee?”

Los albañiles que trabajaban en la obra de la esquina de mi casa, me gritaban esto desde lo alto del andamio, cada mañana, cuando salía de casa para ir al instituto. Andamios y burradas, un binomio indisoluble.

Pero, sin pretenderlo, el comentario encerraba uno de los mayores temores cuando anda una en una relación: que otra más guapa (más joven, más delgada, etc) te levante el novio. Podríamos llamarlo “el síndrome Jennifer Aniston”.

Nos flipamos mucho con esto. Nos ponemos celosas porque la nueva compañera de nuestro chico parece una súpermodelo. Pero, si nos atenemos a lo que pasa en la vida real, es más probable que la mosquita muerta insulsa de la ofi sea la que al final se lo lleve, y no la otra. ¿Por qué? Porque estaba a mano. Es así de sencillo.

Que oye, a mí me ha pasado, y cuando me he enterado de la infidelidad, me ha jodido más aún que haya sido con alguien que ni fu ni fa (o incluso bastante orco de Mordor), que si hubiera sido con una buenorra. Es como una doble humillación ¿no?

Me pasó con mi primer novio. No sé si durante los tres años que estuvimos juntos pasaría con alguna más, pero cuando me enteré de la última… angelamaría… si era como uno de los All Blacks, pero con pendientes… No sé, lo mismo le hizo el haka y no se pudo resistir, pero madredelamorhermoso…

Y después me ha pasado más veces, no muchas, quizá un par, y no con novios, sino con rolletes, y en serio que nunca ha sido con la más guapa ni la más sexy.

Quiero deciros, en esta nueva edición de la abuela Cebolleta cuenta sus batallitas”, que si alguien os es infiel es porque andaba predispuesto a ello, no porque la tentación sea irresistible (pobre, no puede dominar su entrepierna… bullshit). Así que dejad los celos guardaditos en el cajón que menos uséis de la casa o, aún mejor, tiradlos a la basura, como todo lo que no sirve para nada.

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