Archivos de la categoría sexo

El Tinder de los guapos

La semana pasada leí en varias publicaciones la noticia de que existía un Tinder secreto, exclusivo, al que solo se accedía por invitación de algún miembro. Se destacaba que era un filtro que se autoimponían los usuarios del exclusivo club, para que, en resumidas cuentas, no entraran ni feos ni pobretones.

Desde que comenzaran a funcionar las dating apps, es más, desde mucho antes, con las agencias matrimoniales (devenidas hoy en día en coaches sentimentales, ejem), han surgido muchas maneras de capar de un modo u otro el acceso a según quién.

Las agencias de comunicación saben (pobres) que cada vez que me han contactado para probar una app que implicara algún tipo de veto al usuario (ejemplo, las apps donde los chicos “solicitan” entrar y tienen que esperar a que una chica “les deje”), me he negado en rotundo, porque me parece que desvirtúa totalmente el concepto, que es acceder a gente que no conoces. Es más, me parece humillante (y la sublimación del “contigo no, bicho”) dejar en manos de un o una completa desconocida tu idoneidad para pertenecer al club.

Ricachones que solo quieren salir con modelos o gente que se cree demasiado guapa para ver en pantalla la foto de alguien que no responda a sus cánones estéticos. Que a saber cuáles son, por otra parte, porque ser bello y estar forrao y tener que acudir a una app para ligar… llámame mal pensada, pero me veo que ese garito está lleno de feos con pasta y escorts.

¿Sabéis por qué creo que mucha gente está desengañada con las aplicaciones para ligar? Aparte de las expectativas, que no son muy realistas que digamos, es porque todo el mundo miente. Las que dicen que son deportistas y ponen fotos vestidas con su súper equipación de colores fosforitos… que se han puesto para ir a comprar el pan. Los que afirman que les encanta la ópera y no saben nombrarte ni una sola aria de Rigoletto (por ponerlo facilito, que conste). Los que te dicen que se van a pasar la noche follándote y, cuando por fin te pillan, en menos de 10 minutos (preliminares incluidos) ya están con el pantalón del pijama y preguntándote si pedís una pizza y veis la tele. Mentir como un bellaco y pretender conquistar por lo que eres… si no lo sabes ni tú, criatura.

No mintáis, en serio, que es mucho peor, y luego os desencantáis, y soñáis con ese club exclusivo, lleno de buenorros y buenorras, y CEOs forraos de pasta, que se van a encaprichar de vosotros y os van a llevar a recorrer el mundo en primera clase, como si fueseis el toy boy de Madonna.

Me pregunto cuántos y cuántas habrán picado el anzuelo y se habrán hecho Premium con la esperanza de que les dejen pasar.

Lo dicho: criaturicas…

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Pregúntale a Pepa (XII)

Woman writing her dairy.

Hola Pepa, nos encanta tu blog y siempre que podemos lo leemos y además lo comentamos entre nosotras. Somos dos amigas de 29 años del País Vasco, vascas vascas, de esas que no ligan mucho jaja. Te escribimos por que yo, Amaia, tengo dolores de cabeza con un chico. Hemos estudiado juntos toda la vida, y siempre hemos conectado muy bien. Ha habido temporadas que apenas nos hemos visto, pero cuando nos vemos hay una atracción sexual que creo que es por parte de los dos y los demás parece ser que lo notan. Tampoco siempre a sido una relación idílica, ya que él es muy inestable y a veces ha conseguido hacerme daño con sus desplantes. Pero hay algo en él que consigue que le perdone haga lo que haga. Estas navidades, después de muchos años acabamos en la cama (en el País Vasco no puedes perder una oportunidad así). Es verdad que he tenido pareja y he tenido rollos, pero al final él siempre vuelve.

Soy Ane, la amiga de Amaia. Ya no se como hacerlo para que vea que ese chico no le conviene y le he obligado a escribirte. Nunca he entendido como mi amiga llega a perdonar los feos que le hace ese chico. Es verdad que cuando él tiene buen día (por que mi amiga siempre tiene), se nota feeling entre ellos, pero estoy segura que no es sólo con ella, y cuando a él se le tuerce el día es capaz de discutir con ella como si fuera su novio (y además celoso). Vivimos en un pueblo pequeño, y se sabe que él se enrolla con todo bicho viviente, a sido infiel a sus parejas y mi amiga erre que erre solo tiene ojos para él. Yo creo que este chico es muy inteligente y sabe camelarsela. Aunque ella se da cuenta de eso, le da igual. El tema es que siempre estamos hablando de él y aunque intentemos no darle importancia, nos es imposible ya que es un chico que lo vemos hasta en la sopa y si no nos llega información sobre él.
¿Tu crees que dos personas que ya se han faltado el respeto, aunque tengan mucha atracción sexual, pueden llegar a algo? ¿Finalizará alguna vez esa atracción?
Gracias por leernos.
Un beso.

Queridas niñas, me ha encantado que me escribáis al alimón.

Me parece que Ane está profundamente preocupada por ti, Amaia, y yo estoy preocupada porque dos chicas tan jóvenes se anden comiendo la cabeza por un tipo que, a simple vista, no merece tanta fatiga.
Creo que Amaia está enferma del mal más antiguo: quiere lo que no puede conseguir. Y este tipo, que se ve que tiene de listo lo que de problemático, lo sabe. Lo sabe y lo utiliza.
Esto es una especie de enfermedad, una que solo se puede curar con la voluntad del enfermo. Porque si te hace sufrir, si te monta pollos absurdos, si se folla una mosca en el aire frente a tus narices y tú sigues erre que erre, es que no quieres curarte, Amaia, no hay más.
Mira, yo estuve 11 años con el padre de mi hijo. Los cinco primeros fueron muy buenos, luego tuvimos al niño y se abrió la caja de Pandora. Me la jugó mil veces, se portó como el culo. Y yo siempre le perdonaba… hasta que no. Un día me di cuenta de que mi futuro iba a ser más de lo mismo, pero incrementándose a peor cada año. Ese día le mandé a la mierda, y mi vida cambió por completo.
Plantéate, Amaia, si eres así de desgraciada sin ser nada tuyo (ni novio ni amante) ¿qué te espera en el futuro? No va a cambiar, va a ser el mismo cabrón. Te ha faltado a respeto tantas veces… Cuando te pierden el respeto no hay vuelta atrás.
Como te dije antes, si no te quieres curar no hay nada que hacer. Solo puedes hacerlo tú.
En cuanto al tema del ligar en vuestra tierra, chicas, abríos un Tinder y geolocalizáos en otro sitio con más material, una ciudad grande. Hacerse una excursión de caza un fin de semana puede solucionar dos cosas: follar y quitarse de la vista del elemento. Y como nadie os conoce, nadie puede chismorrear.
Ane: ten paciencia. A los amigos hay que quererlos como a los hijos, como vienen, y hasta que no se pegan el tortazo no escuchan lo que le estás diciendo.
No sé si os he ayudado o no. En todo caso MILLONES DE GRACIAS por leerme y confiar en mí.
Besos, Pepa

Hola Pepa, me llamo S… Te escribo porque seguro me darás una opinión 100% objetiva. Verás, tengo 23 años y siempre me han gustado los hombres mayores. Ahora llevo casi 3 años con mi novio (de casi 40) y la verdad es que me trata muy bien, nos queremos muchísimo, lo pasamos genial y es súper inteligente, pero en la cama hay algunos problemas.. Además, vivimos juntos. Desde que empezamos ya me sentía atraída sexualmente por otros hombres, pero pensé que se me pasaría. Nunca le he sido infiel. Hace poco he conocido a un hombre casado y con hijos de 50 años que la verdad es que me pone un montón y lo estoy empezando a pasar un poco mal. No es que mi novio no me ponga, pero al haber esos “problemas” no disfruto demasiado del sexo y a él le frenan a la hora de tener relaciones conmigo. Aunque sí que me encantaría estar en un futuro con el y casarnos y que se solucione todo. Tengo un buen cacao.. PD: Soy adicta a tu blog! Un besazo.

Hola, S.
Gracias por confiar en mí.
Te voy a contar cómo lo veo yo: tienes solo 23 años. Estar con un hombre de casi 40 es, siendo como eres tan joven, poco o nada extraordinario. Es bastante habitual a tu edad. Yo tuve un rollete con 17 años con un tipo de 37. Visto en la distancia él no era tan mayor. El problema es que yo apenas era una niña, muy suelta, pero una niña. No es que él fuera un viejo con 37. Es que yo apenas empezaba. El desfase era más que evidente.
Pero me cuentas que te sientes atraída por hombres bastante mayores que tú de manera habitual, y esto más que una opción empieza a parecerme algún tipo de filia. No tengo ABSOLUTAMENTE nada en contra de las filias, vaya por delante, pero quizá oculta otro tipo de problema.
Por lo que sé, por mi experiencia y por las mujeres que tengo alrededor, cuando una chica tan joven siente atracción por hombres que le sacan dos décadas o más, están buscando no solo la experiencia y la paciencia que ya tiene un hombre de esos años, sino la seguridad.
Los hombres mayores no suelen ser tan volátiles como los jóvenes, más que nada porque ya no les acompaña ni las fuerzas ni el físico, y estar con una mujer mucho más joven refuerza su autoestima y su virilidad. Les rejuvenece, por así decirlo.
Si detrás de esta preferencia que tienes se oculta el deseo de protección, la figura paternal, es algo que no me corresponde decirlo a mí, sino a un profesional (un psicólogo o un sexólogo), pero a simple vista es lo que parece.
No me dices si has tenido relaciones o te atraen también hombres de una edad más parecida a la tuya. Si no es así, me inclino a pensar lo que te he dicho al principio, que se trata de algún tipo de proyección. Porque recalcas mucho la edad del hombre con el que tienes una relación y la edad del hombre con el que fantaseas. En teoría tendrías que pensar que estás con un hombre y te atrae otro, sin más. Si pones por delante la edad que tienen… no sé, ahí veo yo que si le das tanta importancia es por algo.
No es fácil este tema… en realidad ningún tema que tenga que ver con las relaciones lo es. Pero hacer examen de conciencia, pararse a pensar por qué hace una las cosas, por qué se relaciona con tal o con cual, es lo que más ayuda. Párate a pensar quién eres y por qué haces lo que haces. Ser honesta con nosotras mismas habitualmente es la única salida.
Besos mil.

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Frágiles

Dicen que estamos criando generaciones de niños frágiles, flojitos. No sé, puede que sí y puede que no.

Yo soy la pequeña de siete hermanos. Todo el mundo me decía mimada y blandita, y al final he salido resistente como una vara verde.

Creo que lo que nos hace débiles es no querer enfrentarnos a los problemas, no estar más o menos preparados desde la infancia.

Enseñar que caerse no es motivo de vergüenza, que equivocarse es la única manera de aprender, que decir NO ante lo que nos incomoda es un derecho, que llorar sirve para aliviar tensiones, que no existen los príncipes ni las princesas azules, sino personas que a veces encajan con nosotros y otras veces no, y no pasa nada si no nos enamoramos o no se enamoran de nosotros.

Todas o casi todas las consultas que me enviáis giran en torno a lo mismo: yo quiero, él no quiere, me deja, me hundo, me levanto, él vuelve, caigo otra vez, me vuelve a dejar. Y no tiene que ver con la edad. Sois chicas desde veintipocos a cincuenta, y más. No es una cuestión de generación: es una cuestión de fragilidad.

Hay que levantarse, sacudirse la ropa, ponerse una tirita en el desconchón de la rodilla, y memorizar dónde está el socavón en el patio del recreo, para no volver a caer justo ahí.

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Pregúntale a Pepa (XI)

Woman writing her dairy.

Hola Pepa está es la primera vez que escribo en un blog de estos pero necesito consejo porque me estoy comiendo mucho la cabeza.
Me llamo L. y tengo 25 años y llevo un par de meses hablando con un chico por WhatsApp al principio encajamos muy bien y me decía que se divertía mucho con migo la cosa fue tan bien hasta el punto que hacíamos sexting mandarnos fotos y vídeos guarros mutuamente vamos !! El problema surge cuando cada vez que le decía de quedar me ignoraba o me cambia de tema y luego todo normal con sexting y hablando de nuestras cosas . Pero últimamente veo que ha cambiado la cosa el ya no me escribe soy yo la que inició la conversación y el siempre poniendome excusas
Hace una semana le volví a repetir que quería quedar para verlo y simplemente no me contesto y a la semana me dice que estaba fuera por trabajo
Pero en si la cosa se ha enfriado mucho y desde esa vez de hecho no le he vuelto a escribir ni el a mi , me encanta pero no pienso volver a decirle nada porque no entiendo su actitud porque si se supone que te gusta alguien lo que quieres es verlo y quedar en persona no ?  
De hecho le dije que si no quisiera que le hablara más me lo dijiera que no pasaba nada y me dijo que no era eso ni muxo menos  en fin estoy hecha un lío.

Hola, L.
Ay, nena, te has encontrado un pajillero, como me encontré yo en su día.
Siento ser tan poco sutil, pero es que de veras no creo que sea otra cosa. Dos meses, haciendo sexting, y no puede quedar nunca… tch tch. No quiere nada más. Le has dado material ¿Para qué se va a molestar en quedar contigo?
Eres muy joven y tienes demasiada paciencia, me parece. Mándale a la mierda. No le mandes más mensajes. Bloquéale. ¿En serio crees que no tiene ni un momento para verte? Vengaaaaaaa. O no quiere o tiene pareja.
En cualquier caso. No merece la pena. De verdad te lo digo.
Habrá hombres a patadas que quieran estar contigo, antes que uno de estos, niña…
Venga, hazme caso y mándale a la porra.
El que te quiere te busca.
Besos mil. Pepa

Hola Pepa, Soy L., tengo 34 años, y …. creo que me estoy volviendo loca ja ja.
Después de 4 años con mi pareja, me decidí a irme, después de cuernos, engaños, y un largo etc… Me decidí a desaparecer y así lo hice. Estuve mal, con depresión y me tiraba a lo que primero que se me ponía por delante, digamos,,,,por rencor.
Hace unos meses, después de 5 años…sonó mi teléfono….era él. Me había localizado por unos amigos que le habían dado mi teléfono al ser por un tema importante. Y quedamos,…..lo vi después de 5 años, y después de haberse casado y separado de la “otra”, hablamos, me pidió perdón, y bueno, yo mantenía las distancias, y bueno, salí airosa de esa “cita”, pero la segunda…se fué todo a la mierda y acabamos en la cama, y desde entonces quedamos bastante a menudo,y bueno SÉ QUE ES UN ERROR. Mis amigos están “enfadados”. Ni yo misma me entiendo. Pero desde que lo dejamos, no he sentido nada por otro hombre, no sé como explicarlo… no me llama la atención ninguno, no disfruto totalmente del sexo con ninguno… Sé que tengo que dejarlo…lo sé, pero y si nunca más vuelvo a sentir esto….lo he intentado, lo juro, he salido con tíos, y he estado abierta y receptiva y oye…NADA. Y lo que es más difícil…¿como vuelvo a romper este vinculo otra vez? Sé que esta vez, él no me lo va a poner tan fácil (la primera estaba con la otra y le hacía un favor realmente) . ¿Porqué a veces los hombres lo hacen todo tan difícil?
Me encanta leerte Pepa¡¡
Un beso, L.

Querida Lucía, tú no necesitas un consejo, necesitas un exorcismo.
Ay ay ay, que mira que os lo digo siempre, que acostarse con un ex es necrofilia, pero ni puto caso me hacéis.
Lo que a ti te pasa es que en 5 años no te lo has quitado de la cabeza, por más tíos que te hayas tirado, porque tenías ahí las espinita clavada, que te engañó y el reconcome. No era una historia cerrada. Pero de no dejar todo finiquitado, a volver a caer en las fauces del lobo… niña, estás tonta, en serio te lo digo.
No ha cambiado. NADIE cambia. Él lo que ha hecho ha sido aprovechar la oportunidad, te ha visto la carita de enamorada y ha pensado que el campo ya estaba arado. Se lo has puesto fácil.
No eres la primera ni la última que sigue enamorada de su ex aunque pasen años y años. Para esto no hay consejo que valga (me reitero en lo del exorcismo), excepto que te pienses muy seriamente si estás dispuesta a pasar por el mismo calvario. Yo soy de la opinión de que no hay polvo que valga tanta miseria. Pero chica, tú misma.
No seas boba, mujer. Tropezar dos veces en la misma piedra no es sano.
Besos mil.
Pepa

 

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Palabritas de amor… se las lleva el viento

No me creo los te quiero de estar follando, pero si me creo otras cosas que se dicen cuando no hay obligación de decirlas.

Ya os he confesado que soy atípica, por tanto, un hombre típico no encaja en el molde.

Me gustan las cosas tan poco típicas que dice Amante cuando estamos juntos… Él, que no es hombre de palabras vanas, y que huye como del diablo de las manifestaciones del amor y las expresiones grandilocuentes (y vacías), me dice lo suficiente para hacerme entender lo que pasa por su cabeza, lo que siente.

Para mí, tan acostumbrada a palabras que luego no se corresponden con la acción, encontrarme con alguien tan cabal en sus ideas es refrescante.

Todos somos presa de los estereotipos, de lo que hay que decir y en el momento que hay que decirlo. No dejarse llevar por las circunstancias ni la costumbre es un gran mérito. Lo fácil sería lo contrario.

Estereotipos. Mañana nos espera uno de los más grandes estereotipos que existen (junto al de la Navidad y sus deseos de paz y buen rollo): San Valentín o, como yo le llamo, San Calentín.

Bombones, bragas rojas y tartas en forma de corazón, topicazos hechos regalo. Canciones dedicadas, tarjetas manuscritas con frases que no dices ni loco los restantes 364 días del año, o (mis favoritos) los regalos absurdos, como, por ejemplo, una caja “llena de besos” (una caja vacía en la que alguien escribe “está llena de besos para ti”).

¿Dónde están todas esas tarjetas, esas rosas, esas cenas, esas palabras? ¿Eres capaz de acordarte de todos los regalos que te han hecho por San Valentín? Yo no, ni tampoco creo que ninguno de mis ex novios conserve alguno de mis regalos, o recuerde ni remotamente lo que le dije ese día. Ni tampoco lo espero, que conste.

Recuerdo que hace un año llevé a Amante a un viaje sorpresa a La Rioja. Y él se acuerda siempre de ese viaje y de la canción que escuchábamos casi todo el tiempo. Esos son los regalos que importan, los recuerdos, la memoria.

Las tarjetas, las palabritas de amor, se las lleva el viento.

 

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Lujuria a primera vista

En un episodio de Sexo en Nueva York, Carrie le pregunta a Big si cree en el amor a primera vista. Él le responde que cree en la lujuria a primera vista.

Varias veces me ha preguntado Amante qué fue lo que pensé/sentí la primera vez que le vi, nada más abrirle la puerta de mi casa. Siempre le decía que nada en concreto, que me pareció un encanto por molestarse en traer una planta y una botella de vino como regalo, y que me gustó mucho cuando le vi.

Pero al volver a ver este episodio de Sexo en NY, caí en la cuenta de que Big había definido perfectamente lo que sentí en ese momento: lujuria.

La lujuria, el deseo, no se puede disimular ni fingir. Un hombre puede parecerte guapísimo, amable, un encanto… pero si no estás pensando cuando le ves “virgensita, quiero que me empotre”, esa va a ser una historia anodina, pero fijo.

Y por eso nos sentimos atraídas muchas por tipos que son todo lo contrario, ni guapos, ni amables ni atentos… unos capullos, pero unos capullos que nos ponen como una perra.

Lo llamamos lujuria como lo llamamos química sexual, y si se pudiera sintetizar y vender, quien lo hiciera se forraría. Pero, hasta la fecha, nadie ha podido hacerlo.

(No, la colonia esa que vende Rafa Mora tiene menos base científica, que él sentido de la elegancia).

¿Se pasa el efecto de esta borrachera química? Pues depende. A veces se pasa después del primer polvo. Otras se pasa después de semanas o meses. Hay a quien se le pasa después de casarse. Y hay quien se busca la vida para mantener si no viva la llama, sí unas buenas brasas para seguir al calorcito.

Ahora, cuando abro la puerta para recibir a Amante, ya no pienso “virgensita, que me empotre” (porque SÉ que me va a empotrar), pienso que me gusta, que es un encanto… y cuánto tiempo va a pasar desde que cruce el umbral de la puerta hasta que le tenga desnudo en mi cama (muy poco, pobrecito mío, no le doy opción… aunque no veo que le moleste). Me parece a mí que la Lujuria, de momento, no se nos ha pasado…

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Preguntale a Pepa (X)

Woman writing her dairy.

Hola Pepa,
Estoy algo nervioso porque nunca había escrito a nadie sobre esto. De hecho, tampoco es que suela dar la cara… Me llamo Pablo Gafas, tengo 23 años y tengo un blog de temática gay, donde explico mis experiencias sexuales, mis amores y en fin, mi vida..
Te cuento un poco mi última experiencia amorosa. Conocí a un chico el sábado pasado y fue un flechazo por ambas partes. Eso creía. Después de conocernos por Grindr y de charlar por Whatsapp durante un tiempo, decidimos quedar en una cafetería para conocernos en persona. La cosa fue de cuento, él no paraba de tirarme la caña, yo le seguía el juego, incluso me llegó a invitar, vamos que me pagó él el café. Salimos de la cafetería, ya era oscuro y estábamos en un callejón. Nos dimos dos besos, me acerqué para darle un beso de película y se apartó. Me quedé muy fastidiado porque no comprendía nada. Me fuí para casa y de repente me suena el móvil: “Me ha encantado conocerte, eres muy mono”. Al día siguiente volvimos a hablar, me dijo de ir al cine, pero al final ambos no pudimos. Hablamos todo el lunes y antes de irme a dormir le deseé suerte porque el martes tenía una entrevista de trabajo. Ya no me contestó. El miércoles le pregunté cómo le había ido y todavía espero respuesta. Llegué a plantearme cosas horribles: ¿Y si se ha muerto?, ¿Y si le ha pasado algo grave?. No leía mis mensajes, ni tan siquiera miraba mis historias de Instagram.
Las aguas volvieron a su cauce cuando el sábado, el señorito C subió una historia en Instagram, cenando y ríendose a carcajadas.
Si tienes una explicación es que eres maravillosa.
¡Te admiro mucho y te leo siempre, Pepa!

No sé si te interesaría leer mi blog, pero te lo dejo aquí por si te apetece.
Un beso muy grande, preciosa.

 

Hola, Pablo.
¡Qué joven eres y cuánta ternura me provocas! Ay, mi niño, que esto es una selva… cuánto me gustaría haceros a todos de mamma y protegeros. Pero no puede ser, porque el que no se cae no aprende a levantarse solo.
Por más “maricón” de corazón que me sienta, me temo que en las relaciones entre chicos solo puedo hablar de lo que han visto, sufrido y experimentado mis amigos (que son aproximadamente el 80% de mis amistades masculinas) y que, por supuesto, me hayan contado. Pero voy a echar mano de la más obvia de las sabidurías: mis 47 años y el sentido común.
A mí el sentido común me dice (respecto a tu consulta) que:
a) el que quiere verte te ve; si no te llama es que pasa de ti, no hay más, no le busques, y tampoco andes stalkeando su perfil de IG… ¡qué necesidad de sufrir!
b) el te beso-no te beso es un evidente “no me gustas mucho, pero voy a probar si me pones lo suficiente… mira, pues no”. Lo siento, me leo y veo que de tan clara puedo llegar a ser un poco malaje, pero es que, mi niño, no hay que perder el tiempo con quien no lo merece.
c) que al principio después de quedar te haya contestado mensajes y haya seguido hablando contigo, lo único que significa es que tiene modales, aunque le hayan durado poco.
d) las malas noticias vuelan. No vuelvas a pensar que le ha pasado algo malo a quien no te devuelve la llamada, porque lo que pasa es (vuelve al punto a).
e) no le mandes más mensajes ni intentes averiguar nada de él y verás como más pronto que tarde vuelve a dar señales de vida (un mes máximo, podría apostar). El que se va sin despedirse vuelve sin que le llamen, corazón. Cuando aparezca ni le contestes. No hay que buscar la venganza, pero desaprovecharla es un desperdicio.
No puedo darte una explicación sobre lo que te ha pasado o por qué ha actuado así. Solo se me ocurre que es gilipollas… ¡qué vulgaridad! con todos los que hay…
Un beso enorme, chéri.

Pepa

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

El truco es no dar nada por sentado

Uno de los grandes errores en toda relación (amorosa, sexual, de amistad e incluso profesional) es dar por sentado determinadas cosas: la fidelidad, el apoyo o el reconocimiento de tu valía.

Por eso las parejas se apoltronan, se acostumbran, creen de veras que una vez que estás con alguien, nada va a cambiar. Pero la vida es perpetuo movimiento.

A pesar de mi aparente facilidad para cambiar de pareja, en cada una de mis relaciones he creído firmemente que esa, ESA, iba a ser para toda la vida. Corrijo, todas menos una, porque abusaba de mí… Pero en las otras lo creí, aposté, tuve una fe ciega…

Bueno, para eso sirve la vida, para darte lecciones y hacerte más sabio. Y aparte de verlas venir desde lejos, los años me han enseñado (por fin) que no tengo que dar nada por supuesto, y mucho menos el amor.

Reconozco que después de mi último divorcio era bastante cínica (más de lo habitual) y descreída en los asuntos amorosos. O quizá es que había descubierto que prefería mil veces la sinceridad de un hombre que solo me quería en la cama, antes que al vendedor de humo al que lo único que le motiva es hacerte creer que te quiere.

Que te quiere… ja.

Me enamoré de Amante hace tiempo ya, pero no fue enseguida, de hecho tardó bastante. No porque no me gustara (que me gustaba mucho), ni tuviera todas las cualidades que podrían hacer que me enamorara. Lo hice porque me tomé mi tiempo en descubrirle, en saber quién era, algo que no había hecho anteriormente, porque siempre me dejé llevar por las mariposas en el estómago, las palabras dulces y las buenas intenciones.

Ahora, desde la distancia, pienso que eran en cierto modo relaciones un poco extrañas, dependientes. Se podría decir que cada uno invadía el terreno y el espacio del otro, con la sana intención de unirse completamente, sí, pero con mal resultado. Nos empeñamos en fusionarnos cuando deberíamos celebrar la individualidad…

Mi amiga Chus dice que el secreto de su relación es que aunque su novio y ella viven juntos, apenas se ven entre semana, y solo el sábado y el domingo están juntos full time. Con Amante me pasa algo parecido: nos vemos poco, estamos siempre con la logística de los días y horas libres, y no vivimos juntos. Por eso no damos nunca nada por sentado, ni que nos vamos a ver tal día, ni que los días libres hagamos algo juntos, ni que las vacaciones las coordinemos…

¿El secreto de las relaciones es la inseguridad? No, el secreto de las relaciones es atreverse y currárselo todo el tiempo. Que dure lo que dure, pero que mientras dure sea estupendo, cohone.

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Pepa, soy feo

serge gainsbourg jane birkin

Pensaba incluir esta pregunta entre las del consultorio, pero creo que el tema merece capítulo aparte.

“Hola, Pepa. Me llamo Juan Fer y tengo un problema gordo. Mira a ver si me puedes dar algunos consejos. Mi problema es que soy feo. No es que yo lo diga, es que lo soy. También soy muy currante y no soy un golfo, pero no ligo ni a tiros.
Me apunté en Adopta un tio y no me hace caso nadie.
Todas las mujeres que conozco (porque tengo amigas) dicen que soy muy buen muchacho, pero claro, ninguna quiere nada conmigo.
¿Qué hago, Pepa? Estoy harto de tener amigas. Yo lo que quiero es follar, y si no es mucho pedir, una novia, como todo el mundo”.

Hola, Juan Fer. Gracias por confiar en mí. Si me das permiso voy a exponer tu caso en el blog, porque me parece que tu historia pone de manifiesto el mayor de los inconvenientes de las apps y portales para ligar: el rechazo.

Si solo ligaran los guapos, la raza humana se extinguiría, eso tenlo por seguro. Además, creo que el mayor índice de parejas de tío feo de cojones y jaca espectacular se da en el mundo de la música, el rock, concretamente. Y si nos retrotraemos en el tiempo, más feo que Serge Gainsbourg no creo que seas, y Brigitte Bardot y Jane Birkin no tuvieron ni medio problema con eso.

¿Estoy diciendo que deberías meterte a músico o cantante? Pues chico, no lo sé, pero parece que tener algún tipo de habilidad en este sentido suma puntos de atractivo y los resta de fealdad.

Bromas aparte, te diré que me faltan datos (edad, dónde vives, a qué te dedicas, etc), pero si bien la Naturaleza ha sido injusta contigo en cuestiones estéticas, hay muchas cosas que puedes hacer por enmendar el error. Ejemplo: un tipo que vaya siempre impecable suma puntos. Y con impecable me refiero a: ser extremadamente limpio (higiene, ropa, calzado), el pelo arreglado, etc. Ensaya si te favorece la barba, que es el Wonderbra de muchos tíos. Las gafas dan un aire de intelectualidad, pero si eres muy miope, te lo dan de Sr. Barragán (y aquí lo mismo sí que tendrías que pensarte si te operas o no la vista).

En cuanto al cuerpo, ya sabes que hay mil maneras de esculpirlo. Pero tampoco te pases: convertirse en Hulk es un error grave, que acentuará más aún la falta de simetría y/o belleza del rostro. Fibrado sí; The Rock, no.

Y ahora te voy a contar algo que probablemente no te guste un pelo: ¿acaso le has dado like o le has mandado mensajes a chicas que consideras feas? Porque esto me lo dicen MUY a menudo chicas que me escriben, que están gorditas o no son demasiado guapas y nadie les hace ni puñetero caso. A lo mejor deberíamos practicar eso que pedimos para nosotros mismos: la tolerancia a los defectos ajenos. Sé que es un cliché, pero la belleza es pasajera, y al final lo que queda es lo que llevas dentro.

Las aplicaciones y portales para ligar no son un buen lugar para subirte la autoestima si, como tú dices, eres feo. Van a producir el efecto contrario a lo que buscas. Te aconsejo que amplíes tu círculo de otro modo más analógico: clases de cocina, tai chi en El Retiro (o donde sea que vivas; seguro que hay algún grupo), voluntariado (no te servirá para ligar, pero te hará sentirte mejor persona y te subirá la autoestima), gente que queda para hacer excursiones en bici o rutas de senderismo… hay mil cosas ahí fuera.

Piensa que, como dice mi madre, siempre hay un tiesto para una maceta. A veces hay que buscar un poco más.

Un beso grande y no te agobies, que los feos también moláis.
Pepa.

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

El de reconciliación

Naked couple, woman resting head on man's chest, blurred effect (B&W)

Ava Gardner y Frank Sinatra eran famosos por resolver sus muchas disputas matrimoniales en la cama. Fuera de ella, su vida era una lucha constante.

Casi todos hemos tenido una relación tempestuosa, de esas en las que el ardor entre las piernas es directamente proporcional a la habilidad del otro para sacarnos de quicio. Broncas que se resuelven con el famoso polvo de reconciliación: nos peleamos, follamos, nos peleamos, follamos… en un ciclo interminable.

Pero el sexo no resuelve nada, apenas amaina un poco la tormenta.

Siempre me ha parecido una especie de enfermedad este enganche absurdo: te odio, pero ahora mismo te arrancaba la ropa. Es una droga, y como las drogas, la intensidad de la sensación se va apagando, dejando nada más que una enorme y aplastante resaca, más emocional que física.

Con la experiencia aprendes a huir de los que te vuelven loca pero en el mal sentido, por más perra que te pongan. Y es que una historia así no compensa. Es un desespero, un trabajo inútil y un mal rollo.

Pero hay mucha y mucho adicto a estos enganches. Los ves encadenar una relación de mierda tras otra. Es más, son incapaces de salir con alguien que no les atormente. Se aburren, no se enamoran… Eso no es amor, es tortura, y no estamos aquí para autolesionarnos, bastante nos jode ya la vida.

Da igual que se te erice la piel solo con mirarle. Que pienses que no sabías lo que era el SEXO (con mayúsculas) hasta que le conociste. El amor no es la lucha constante. Ni ESE dolor que sientes siempre, excepto cuando le tienes entre tus piernas. Ya te dije que coño y corazón son dos cosas distintas, y por tener contento al primero no vas a fastidiar al segundo.

Y mira, hasta Frank y Ava terminaron divorciándose.

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest