Ego te absorbo

maria antonieta perra

En cada pandilla, por desgracia, hay uno o una. Ese que siempre lo sabe todo, que tiene una opinión de todo, que ya ha pasado (o su madre, su hermano, su primo o su tío) por eso que te pasa a ti, y sabe EXACTAMENTE qué es lo que tienes que hacer.

En cada pandilla hay un cansino.

Cuando eres muy joven le toleras, porque es que “fulanito sabe mucho”. Un poco después “fulanito es que es así, hay que quererle como es”. Años más tarde, en cuanto empieza a pontificar, le rehuyes, le bloqueas o desapareces en cuanto asoma la nariz…

Suelen ser personajes que se erigen en fiscales y jueces, y hasta se atribuyen el poder de “perdonar” afrentas por las que nadie les ha pedido perdón, como si fueran el emperador de Roma o poco menos… Yo les llamo ego te absorbo porque todo gira alrededor de su persona.

(Y perdón si alguien se ofende por la similitud con el ego te absolvo de la liturgia católica, pero el juego de palabras es ABSOLUTAMENTE intencionado).

Creo que la mayor muestra de sensatez que puedes tener es asumir que quizá estás equivocado, e incluso cambiar de opinión porque te demuestran que un dogma que creías a pie juntillas no era tal. Y puedes dar tu opinión desde la experiencia (y solo si te preguntan), pero NUNCA pretender que tienes razón. No hay una única verdad.

Los cansinos dan lecciones de maternidad sin haberla experimentado. De resolución de conflictos de pareja cuando no le ha durado un novio más de seis meses. De mediación en problemas laborales sin ser jefe o haber tenido jamás la responsabilidad de manejar un equipo. Y ojo si te declaras feminista, porque son la prima-hermana de @barbijaputa y te dan una arenga que después necesitas un ibuprofeno para el dolor de cabeza

En todo conflicto existen tres verdades: la de una parte, la de la otra, y la que perciben los demás, de manera externa. Ninguna de las tres es cierta por completo, ni falsa.

Un cansino no reconocerá JAMÁS que su versión puede no ser completamente acertada. El “puede que haya ocurrido de otra manera” no entra dentro de su norma. Es fiscal y juez, siempre.

A los cansinos los amigos les duran poco.

No seas un cansino/a: escucha, observa, cambia de opinión si te demuestran que estás equivocado. Sé humilde, porque nadie tiene la razón absoluta.

Y esto se aplica con amigos, pareja, familia y trabajo.

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Abriendo otro melón

Models surrounding powerful man in pajamas at party

En mi post anterior conté la decepción de mi amiga Sara al toparse con un womanizer de esos súper profesionalizado, que maneja dos perfiles en Facebook y hasta tiene dos móviles exactamente iguales para mantener esa doble vida de casado infiel.

Qué tío. Cuánto trabajo cuando sería mucho más fácil permanecer soltero (o divorciarte, si ya te casaste) y no tener que mentir ni andar dando explicaciones.

De veras que no soy capaz de entender estas actitudes, se me escapan los motivos.

Pero lo curioso es que entre los comentarios que habéis dejado, hay algunos en los que me contáis que andáis atrapadas en relaciones con hombres casados. Sin pretenderlo he abierto otro melón, y estaba apepinao.

Mirad, yo no me voy a poner ahora de santurrona ni a decir que nunca he estado con un tipo casado o con novia, porque mentiría. Lo que sí os puedo jurar es que siempre me he enterado de ese compromiso “después”, cuando ya no podía deshacer lo que había ocurrido. Pero también os aseguro que una vez que lo he sabido no se ha vuelto a repetir, y me he alejado del “problema” cuanto he podido. Qué necesidad.

No creo que sea solo cuestión de honradez (no hagas lo que no quieres que te hagan a ti), sino más bien de autoprotección: alguien que no es honesto con su pareja no tiene mucha pinta que vaya a serlo contigo. Llámame susceptible si quieres.

Cuando alguna vez me pedís consejo porque estáis casadas (o tenéis novio) y me contáis que os habéis enamorado de otro, ¿qué os digo siempre? Que antes de comenzar una historia seáis honradas y terminéis con vuestra pareja, porque las historias que comienzan con engaños no tienen un futuro muy halagüeño.

Ser infiel supone tener mala conciencia todo el rato. Eso en el caso de que tengas conciencia, y no como el tipejo de mi amiga Sara

Nota aclaratoria: para evitar herir susceptibilidades, y evitar en la medida de lo posible que alguien me tache de sexista (al centrar este post en los tipos infieles y no en las tipas infieles), aclaro que mis comentarios se basan en los que me han dejado lectoras que decían que tenían una relación con un tipo casado. Si algún lector está en la misma situación (tiene una relación con una mujer casada que no se separa de su marido), POR FAVOR, le ruego que comparta su historia. Prometo proteger su anonimato.

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Un profesional

Os he hablado varias veces de mi aversión al matrimonio, que he sido “novia a la fuga” en tres ocasiones. Creo, eso sí, en el compromiso, y cuando he estado en una relación larga, conviviendo, para mí era un matrimonio, aunque sin papeles ni parafernalia. Es posible que le tenga más respeto a la idea que la gente que se casa “porque toca”, sin implicarse ni estar preparado para ello.

Conozco a unas cuantas parejas que se casaron y se separaron antes del año. He vivido las suficientes relaciones como para saber cuándo una historia empieza a hacer aguas, y lo último que se me ocurriría es casarme con esa persona – o tener un hijo, que esa es otra, o meterme en una hipoteca – para “salvar la relación”. Eso es como encadenarte a la cubierta del Titanic mientras se hunde.

Pero hay quien lo hace, y con ello arrastra al otro, que quizá sí que se casa enamorado o enamorada, y vive en el engaño.

La otra noche una amiga (a la que llamaremos “Sara”) me contó una decepción amorosa que acababa de ocurrirle. Se apuntó a crossfit. Estaba tan motivada que sus compañeros (más avanzados) la añadieron a un grupo de whatsapp donde compartían tips de entrenamientos, dietas, fechas de carreras, retos. En el grupo estaba un chico muy simpático y amable, de esos que siempre saludaban, al que llamaremos “el chico de la Harley”.

Todo estaba normalmente hasta que un día “el chico de la Harley” le mandó un mensaje diciéndole que estaba muy guapa en la foto de perfil, ella le dijo “gracias” y ahí acabó la conversación. Pasaron meses y todo seguía de lo más normal. Él se cambió de horario, porque en el grupo comentó que por motivos de trabajo ya no podía ir por la noche y que iba a seguir pero en el horario de mañana. Pero hace un par de semanas la invitó a salir.

Salieron varias veces, y ella estaba ilusionada con él, porque tenía una conversación interesante, era atractivo, simpático…. Él le decía que ella le encantaba. Hablaban por whatsapp ya todo el tiempo y todo era perfecto. Le escribía a todas horas, preguntándole por todo, que qué tal el día, etc. En una de estas citas se acostaron.

El martes pasado él le dijo que fuera a recogerle a su oficina, y se volvieron a acostar, pero esta vez en la casa de él, ya que estaba al lado de su oficina. Pero había algo extraño. En su cuarto no habia nada más que la cama, las zapatillas de entrenar, espuma del pelo y un cepillo. Ni fotos, ni objetos de decoración, nada.

Cuando la llevó de regreso a casa, ella le pidió que la agregara en facebook. Una vez a solas, bicheó en su página, y no había nada fuera de lo común: fotos de él, de su entrenamiento. Pero Sara andaba con la mosca detrás de la oreja. Sabía que algo raro pasaba. Él se dedica a decorar espacios, y en su cuarto no había nada.

Así que le buscó en facebook desde el perfil de otra amiga… y BINGO, el tipo está casado. Desde hace menos de un año, además. Le enfrentó, y él le respondió que lo sentía, que “ojalá se hubieran conocido en otras circunstancias”. Flipante. Las circunstancias las manejó él. A ella no le ha dado opción de decidir si quiere estar con un tipo casado o no.

Sara está hecha polvo. Se siente estafada, porque se estaba haciendo ilusiones con él, y engañada por un profesional de esto. Porque alguien que tiene dos perfiles en Facebook (el de casado y el de soltero) no es la primera vez que hace algo así.

Y yo me pregunto ¿para qué te casas, alma de cántaro? Le estás arruinando la vida a esa pobre que se ha casado contigo y vive engañada. Porque a Sara ya no la engañas más, pero seguirás con el modus operandi hasta que te pillen.

Que oye, sería una suerte que su mujer leyera Harpers Bazaar y descubriera el pastel ¿no?. Y mira, por si pita la flauta, vamos a dejarle un rastro de lunares, 34 para ser exactos, je.

lunares

 

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

El conejito de Duracell

conejito de duracell

Tengo más vidas que un gato, o eso dicen – medio en broma, medio en serio – mis compañeras. Al principio de conocerme, todas piensan que me invento la mitad de las cosas que me han pasado. Luego se dan cuenta de que no, es más, flipan porque ven que me han pasado muchas más de las que cuento. ¡Qué puedo decir! Tuve una juventud inquieta y no soy de quedarme en casa esperando que la vida me encuentre, salgo yo a buscarla.

Y eso que ahora estoy mucho más tranquila. A ello contribuye la edad, el hijo, que me da pereza socializar – excepto con un grupo de personas muy escogidas -, que siempre me ha parecido muy triste ser el más viejo o vieja de la disco… vamos, que en mi casa o con Amante estoy muy a gusto y no necesito más.

Con los años aprendes que más vale un zapato bueno que cinco malos. Y con el sexo es igual: más vale un polvo bueno que cinco conejeros.

Pared con pared tengo viviendo a una parejita. Los 50 metros de su casa son en realidad una parte de lo que antaño fue la mía, que es de estos pisazos señoriales tan propios del barrio de Salamanca de Madrid. Pisos de “gente bien”, enormes, en los que criaban a sus tropecientos hijos. Pero me desvío de la historia… El caso es que la división de la casa la hicieron de manera bastante chapucera, y la pared que nos separa es apenas un ladrillo, de tal modo que les escucho (y ellos a mí, supongo) hasta respirar.

Estos chicos (chico y chica) tendrán unos veintipocos años, creo que son colombianos (por el acento), y no montan demasiados jaleos. Aguna vez se les va la pinza, tienen visita y se quedan hasta las tantas charlando, que aunque se les oye no es para llamar a la policía. Pero el caso es que nunca les he escuchado follar. No es que tenga especial interés en escuchar polvos ajenos, pero siendo jóvenes me resultaba muy extraño. A mí me han escuchado seguro, porque aunque no soy muy de montar el numerito alguna vez se te escapa un ahhhhh más fuerte. Ellos nada. He llegado a pensar que o eran hermanos o sus escarceos sexuales tenían lugar cuando yo estaba en el trabajo. Pero la otra noche, que les escuché regresar de las vacaciones, por fin les oí. Bueno, no a ellos, al cabecero de su cama golpeando contra la pared. Lo que puede contar un cabecero de cama. A mí el suyo me dijo que sus polvos eran del tipo conejero: pumpumpumpum, dos minutos y a la ducha. Qué pena, tan jóvenes, con tanta energía, y desperdiciando así el sexo. Tardo yo más en lavarme los dientes.

Los polvos conejeros son una desgracia. Que sí, que no dudo que habrá a quien le satisfagan (a “ellos”, básicamente), pero a mí personalmente no me da tiempo ni a calentar.

Cuando yo tenía la edad que le calculo a estos chicos (allá por el Pleistoceno) me ligué al Chulito de la Moto, que llevaba una temporada haciéndome la rosca, y una noche me cogió más sandunguera y le dije que sí. Cuatro polvos en una hora. Yo no me enteré de ninguno. Con el primero pensé que el hombre andaba nervioso. Al segundo flipaba. Al tercero me dió la risa. Al cuarto me intenté concentrar, a ver si por acumulación de “arranques en falso” me enteraba de algo. Después de ese le mandé a su casa. Porque no creáis que intentaba que yo disfrutara de otras formas. No, el hombre iba a meter y ya. Era como el conejito de Duracell. Menuda pesadilla.

Por eso ahora cuando alguna amiga me cuenta que tal le echó cuatro polvos en una hora, le doy mi más sentido pésame, porque pienso que no se enteró de ninguno de ellos.

Chicos, hay que ponerle interés y dedicarle su tiempo. Es como lo de los zapatos: mejor uno bueno que cuatro malos.

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Los tontos y los muertos son los únicos que no cambian de opinión

Este mes de agosto que termina ha sido intenso por muchas razones. Regresé de las vacaciones con un par de kilos de más de los que ya me sobraban antes de irme, me puse las pilas y he perdido cinco solo en este mes (*). Asumí funciones de jefa (sin ser nada de eso y sin llevar “galones”) y resultó que es como lo de andar en bicicleta o follar, no se olvida, o como dice Madame C (mi directora) es algo que me sale de forma natural (sí, ya lo he sido antes). He dejado total y absolutamente de beber, que no es que fuera Jessica Jones, pero la cervecita (las, en plural) al llegar a casa del curro, y las cañas o vinos de los fines de semana han sido fulminados; curiosamente, no lo echo de menos, yo que pensaba que tenía espíritu de Sue Ellen, ya ves… He alterado mi día a día para no consentir que las circunstancias me superen y poner orden.

He organizado mi vida y mis quehaceres diarios de forma tan espartana que no es que me sobre el tiempo, pero ahora tengo tiempo para todo, hasta para leer. Y continuando con la desconexión de las vacaciones, a partir de cierta hora desecho el ipad y el móvil y leo, revistas, libros, y cómics.

En mi colección tengo algunos ejemplares de la serie “Mujeres Alteradas” de Maitena (este en concreto se publicó en España en el año 2000, justo hace 17 años) que me enganchó por deslenguada y por veraz. Le pasa un poco como a Ralph König, que se ríe de su sombra y de la tuya, de los estereotipos de género y los sociales. Ella lo cuenta como lo ve, un poco quizá como yo, aunque en su caso sabe dibujar, un talento que yo no tengo.

“[…] una mujer alterada es una persona que está cambiando.
Si bien es cierto que una cosa es sufrir un cambio y otra muy distinta es hacérselo sufrir a los otros, convengamos que uno cambia cuando no soporta más lo que le pasa, por mucho que le pese a los que no pueden soportarlo”.

Me comentaba la otra noche una amiga cómo es posible que el hombre que se negaba a que publicara fotos de ellos juntos en Instagram, porque no quería que oficializaran lo suyo en las redes, aparece ahora en el IG de “la otra” como si nada. Me preguntaba por qué los tíos cuando terminan una relación se apresuran a hacer con la nueva todo lo que te ha negado a ti.

No creo que sea una cuestión de género, porque las mujeres también lo hacemos, lo que pasa es que creo que nosotras somos más dadas a pequeñas “alteraciones” (un corte de pelo o un tinte, bajar de peso, comenzar a hacer deporte, salir con un hombre mucho más joven), y ellos cuando terminan una historia quieren cambiarlo todo para borrar el recuerdo de la anterior. Por eso dejan los dockers y las camisas de rayas y empiezan a vestir tejanos y chupas de cuero. Y se compran una moto. Y se meten en el gimnasio y se convierten en aspirante a Gianluca Vacchi. Es como si quisieran eliminar su antiguo yo.

Y no me parece mal. Cómo me va a parecer mal si yo misma he mudado de piel unas cuantas veces a lo largo de mi vida. Creo además que es sano. Uno crece y se alimenta con las experiencias, con los fracasos, con los cambios.

Estar “alterado” es cambiar, aunque no siempre sea para mejor. Si ese cambio viene porque hemos aprendido de los errores del pasado, y no queremos repetirlos, bienvenido sea. Pero el cambio debe surgir de forma natural, que sea por nuestro propio bien. Si hacemos algo que antes no hacíamos ni locas solo por complacer “al nuevo” o joder “al ex”, mal, no hemos cambiado, ni hemos aprendido nada. Es fachada, es máscara, y caerá más pronto que tarde.

“Los tontos y los muertos son los únicos que no cambian de opinión”. Pues mira, yo prefiero ser una ALTERADA toda mi vida antes que tonta o muerta.

Para mi Deo Aguilar, mi mujer alterada favorita.

(*) nota aclaratoria: trabajar en revistas femeninas no ha modificado la percepción de mi propia imagen, y no estoy haciendo apología de la delgadez excesiva ni la paranoia con la báscula. Mi peso desde enero sufrió un ascenso inexplicable e incontrolable, y una vez desechadas las causas hormonales – ¿menopausia, eres tú? – había que atajar el despiporre, por una cuestión de salud, sí, pero también práctica: soy demasiado pobre para cambiar de talla, je.

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Que lo apagues…

“El Tinder y toda esa mierda de aplicaciones para ligar son una basura. Deshumanizan las relaciones”, me dice sentado en su sofá, con el mando en una mano y el móvil en la otra, mirando su facebook, el twitter, y los cinco grupos de pádel a los que está apuntado en whatsapp, sin hacerle ni puto caso a su mujer, a la que tiene sentada al lado, con la que no ha cruzado ni dos palabras en la hora que llevo allí, y que está haciendo justo lo mismo que él: mirando el móvil. ¡Qué pereza de gente! Va a venir a tomar café otra vez quien yo me sé.

“Deshumanizar” dice…

¿Habéis ido últimamente al cine? ¿Os habéis fijado que en los minutos anteriores al comienzo de la peli prácticamente todo el mundo está mirando el móvil? ¿A cuántas parejas veis hablando entre sí? A pocas ¿verdad? Y pasa en el cine o en las terrazas de los bares… a poco que te fijes lo ves por todos lados.

Yo, que soy muy de fijarme en la gente (mi vena de antropóloga), había observado esta actitud en parejas muy mayores, esas que se sientan al caer la tarde en una terraza, con un refresco y un agua con gas, y se tiran una hora sentados, mirando cada uno para un lado y sin hablarse. Los ves y piensas que llevan tanto tiempo juntos que ya no tienen nada que decirse, o no se aguantan… o las dos cosas

Creo que Amante y yo mantenemos ese punto de tener siempre ganas de vernos no solo porque nos veamos poco (menos aún este mes, que mi hijo está conmigo full time), sino porque cuando nos vemos hablamos mucho, nos reímos, “hacemos trajes” juntos… y sí, también follamos, por supuesto, pero ya sea en casa o en la calle estamos pendientes el uno del otro, sin engolfarnos con los móviles.

Las redes y las apps y los móviles están muy bien para cuando no tienes a nadie al lado con quien charlar (o hacer otras cosas infinitamente más entretenidas), pero si lo tienes, piensa que ese tiempo que te tiras atontado o atontada mirando el móvil, es un tiempo desaprovechado para ver, tocar, hablar, sentir, follar, reír…

Ese tiempo no se recupera, y no hay “like” que pueda compensarlo. Cuando estés con alguien, APAGA EL PUTO MÓVIL.

PD (más aún si la invitas a tomar café… un respeto, por favor)

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Minimalismo

woman minimalism

Hace unos días vi un documental que se titula así, Minimalism. Cuenta la experiencia de dos tipos que se desprendieron prácticamente de todas sus posesiones, excepto lo imprescindible, escribieron un libro, y ahora viajan dando conferencias por toda USA hablando de los beneficios de eliminar todo lo que sobra.

Pero no solo de cosas materiales va la historia. En el mismo documental un prestigioso presentador de noticias, Dan Harris, hablaba de cómo su ritmo frenético de trabajo, y su ambición por llegar a la cima del éxito, le llevaron a sufrir un colapso en directo. La tensión, los nervios, el estrés se le acumularon como fardos, y petó.

Después de ver el documental, me planteé cuántas cosas tenía que ni usaba ni me hacían feliz. Y las tiré.

También pensé si guardaba emociones dentro de mí que fueran basura, odios, rencores, decepciones… y vi que, aunque me quedaba alguna por ahí que no tenía resuelta del todo, no andaba mal de espacio.

Creo que se lo debo en gran medida a Amante. Él me ha enseñado a no ofuscarme por gilipolleces o gente absurda. Su filosofía de pasar de todo lo que no sea importante (que para él son cuatro cosas), se me ha “pegado” en cierto modo.

En vuestros correos pidiéndome consejo, el 99% de las veces estáis preocupadas por cosas que ni siquiera han pasado aún, por pasos que no habéis dado. Os preocupáis (nos preocupamos, que yo peco todavía alguna vez) antes de tiempo. Nunca pasa nada importante si te quedas esperando al margen, pero nadie puede decirte qué va a pasar si haces o dejas de hacer algo, y mucho menos yo.

Esos miedos, ese temor al fracaso, ese pánico al pensar que vas a estar sola si cortas con esa relación tóxica, eso es chatarra emocional, y debes desprenderte de ella.

Que esto de tirar todas las camisetas viejas, o tu colección de vogues está muy bien, pero quitarte de encima la culpa, el odio y el rencor, está infinitamente mejor, porque la ropa y el papel se reciclan, pero la basura emocional no hay punto limpio que la recoja.

 

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Pregúntale a Pepa (XIX)

Woman writing her dairy.

[I, email]
hola pepa, me decido a escribirte porque siento un poco de frustración con mis relaciones con los hombres y desde hace tiempo te leo y siempre me ha tentado hacerte una consulta.
Tengo 26 años, profesión estable y soy una persona bastante madura y responsable. Nunca he tenido una relación larga, novio vaya, siempre he tenido historias cortas y que estaban abocadas al fracaso desde el minuto 1. Dentro de lo que cabe esto no me preocupa. El problema que detecto es que me cuesta ligar, y es curioso porque soy muy abierta, sociable y decidida, pero me doy cuenta de que parece que proyecto una imagen de mujer díficil o demasiado madura o sincera (esto es opinión de amigos y amigas).
He ligado siempre más por personalidad que por físico, y la verdad es que en conjunto soy una chica bastante mona (si no me lo creo yo, quien se lo va a creer). Y eso es lo que me molesta, para ser joven y en el mercado tengo muy poca “actividad” porque me cuesta encontrar una persona que me guste y parece ser que yo tampoco tengo mucha capacidad de atracción.
¿Cuál es tu opinión al respecto? A veces me planteo un cambio de actitud pero también pienso que cada uno es cómo es y por qué tengo que cambiar por los hombres? Gracias de antemano y enhorabuena por el blog
un abrazo.

Querida I.
En primer lugar, gracias por leerme, sé que a veces mis opiniones son un poco radicales, pero yo escribo tal y como hablo…
Personalmente creo que no hay que fingir ser otra persona (más dócil, como bien dices) si lo que quieres es una relación duradera. Otra cosa es si solo quieres tontear, sexo y nada más, que no es que sea muy honrado, pero siempre y cuando no se llegue lejos en la historia, tampoco me parece muy grave.
También habría que ver si el entorno que tienes te motiva o no. A lo mejor deberías probar con las apps (no necesariamente Tinder) e iniciar conversaciones con hombres que no sean de tu círculo. Quizá con el “escudo” de las redes, eliminas esa falta de recursos para ligar cara a cara que dices que tienes (mira que lo dudo ¿eh?).
La mayoría de las veces el problema es la falta de estímulo. Y me da a mí que los tíos que tienes alrededor no te motivan…
Anda, prueba a tontear con el ligoteo online. Por lo menos te divertirás un rato, eso te lo prometo.
Un beso.
Pepa

[S, email] Hola Pepa
Te escribo porque me encanta tu blog y lo objetiva que eres co  tus opiniones…te cuento mi historia a ver que opinas….
Después de 25 años me volví a encontrar en Tinder con un amigo de amigos que una noche me beso sin más.. y me enfade
Ahora los dos divorciados, así que quedamos un par de veces y lo veía muy animado….asi que la tercera vez cuando me beso acabamos en mis casa…nunca había sido yo tan rapida….
El tema es que después de ese día empezó a desaparecer y le.pregunte que ocurria…me dijo que necesitaba distancia, que ya le habia pasado antes que conocía a alguien se emocionaba pero que luego le entraban dudas de si podía haber futuro y que no quería jugar conmigo. Después de mucho hablar quedamos de ser amigos y tomar algo de vez en cuando
Pero nos encontramos.en otra página y me.volvio es escribir, el haciendo el camino de Santiago y yo cerca. Me propuso si quería hacer alguna etapa y le.dije que ibamos viendo, y me.escribia todos los dias…. al final no cuadro pero le dije que si quería como.me.iba bien lo acercaba hasta nuestra ciudad. Y allí me fui, me invitó a comer y me propuso ir a un spa, porque estaba molido de caminar y todo fenomenal pero como amigos…hablamos, hablamos y hablamos pero ninguno nos movimos, no salió el tema de esa noche ni hubo reproches….
No se que hacer , si continuar con la amistad o pasar, no se.que quiere ni porque quiso quedar…
Tu que opinas?
Gracias, un beso muy grande

Querida Sara, gracias por leerme y por tu confianza.
Lo que voy a decirte me temo que no te va a gustar, ¿qué quería cuando empezó a hablarte de nuevo? Pues eso, hablar. No sois quinceañeros ninguno de los dos, me parece, y tú (como todas las mujeres) te comes la cabeza pensando si hay intención detrás de lo que hace y por qué lo hace. Y los hombres son más directos que nosotras: no va “dejando pistas”, si te ha dicho que no quiere nada es que no lo quiere, y ya está, no le des más vueltas.
¿Te interesa tenerle solo como amigo? Sigue hablando con él. ¿Que no? Pues corta, no hay más. Eres tú la que decide.
No entiendo, no obstante, el tema de no embarcarse en algo por no saber si va a tener o no futuro. Suena a la típica excusa de “no eres tú, soy yo”. Es, a mi parecer, una manera delicada de decir que no quiere nada contigo, más que amistad, pero el mensaje está bien claro, es que no.
No sé si te he ayudado o te he jodido la noche, querida, pero me pedís que sea objetiva y sincera, y así os digo cómo lo veo.
No te agobies, mujer, que hay muchos hombres por ahí loquitos por hacerte caso.
Un beso grande,

[C, email] Hola Pepa!! Cómo estás?? No paro de recomendar a mis amigas y a hombres más grandes tu blog, para mí una guía espiritual.
ANTES QUE NADA, PERDON POR LA EXTENSIÓN, JURO QUE NO PUDE ACORTARLO MÁS y si decides no publicarlo lo entiendo perfectamente
Es la segunda vez que escribo, pero esta vez algo que me pasa hace bastante tiempo, diria más de un año.
Lo gracioso es que antes de escribir este mail, volví a leer algunos de tus posts y ahí mismo están las respuestas…el problema siempre es el mismo…la mujer que espera que el amor platónico se la juegue por ella y le declare todo el amor como cuento de Disney…
Creo que en otra vida me gustaría nacer hombre para tener una mente más fría y sufrir menos por amor (aunque hay hombres que lo sufren tmb..)
La cuestión es que en el 2015 conocí a un chico en Europa, yo de Argentina, el de Uruguay. Nos llevamos 3 años, yo más grande con 25, el de 22. El comienzo de la relación fue increíble, tanto que parece de película, pero en la vida real nunca terminan bien.
Yo había cortado con mi ex y sentía que nunca más iba a enamorarme (un clásico), hasta que apareció él. “Un clavo saca a otro clavo” pero el apareció sin buscarlo y nos enganchamos al instante. 6 meses de relación a distancia, pero que estuvo espectacular, hasta que no aguantamos más la distancia y cortamos. Pero nunca dejamos de hablar y cada tanto planeamos un reencuentro.
Mi cabeza tiene las ideas y sueños más locos del mundo por el, sueño que nos casemos en su país, en las playas de Punta del Este y ser felices x siempre.
La edad no era un impedimento, salvando que él sigue en la universidad.
La cuestión es que siempre me histeriqueó más el que yo. Me habla y me dice que cada día estoy más linda, que vaya a visitarlo. Resulta que yo el proximo viernes viajo a Uruguay con mis amigas, pero esta vez decidí avisarle sobre la fecha, para tantear el terreno y prepararme para el encuentro, (aunque obvio mis amigas no lo aprueban). Pero resulta que el viernes luego de decirme muchas cosas lindas..me clavó el visto, nunca más me respondió y recién ayer me escribe “hola, perdon recien lo leo, me mandaron muchos mensajes”.
Te podrás imaginar todo lo que lo maldije en mi cabeza, pero esta vez no le respondí nada y decidí no contarle de mi viaje. Probablemente se va a enterar que estoy allá por mi instagram, y se va a querer matar.
Se que lo mejor es dejar de pensar en el y en fantasear con una relación, pero realmente no puedo, su forma de ser y como fue nuestra relación todo ese tiempo fue algo increible que jamás había sentido y el es buena persona. Me cuesta tener que volver a cortar con otro chico y hacer de cuenta que no existe. Pero seguir con la idea de amigos con derecho ya no funciona para mí porque deseo algo más, y yo se que en el fondo el tmb quisiera pero no va a pasar.
Que me sugeris de acá al viernes para cuando yo viaje este fin de semana?
Te leo siempre, gracias por tanto!!

Hola, C, claro, me acuerdo de ti.
¿Cómo andas? Bueno, ya me contaste… ja ja ja
Mira, yo creo que de los cobardes nunca se escribió nada, así que si quieres algo más, adelante, niña, no tienes nada que perder. Bueno, quizá si te dice que no dejes de montarte esas fantasías de boda, que son muy bonitas, pero solo son eso, fantasías.
Lo único que cuéntale que vas, no vayas a llevarte una sorpresa de las malas.
No sé qué más decirte, excepto que veo que sigues coladita por sus huesos. Así que adelante, guerrera.
Un beso enorme.

[Diana, email] Hola Pepa te escribo de Ecuador =) son fan de tus historias y la verdad me parecen tan reales…. a Todas nos ha pasado LO MISMO la mayoria de veces a lo menos a mi…
Soy divorciada, dos hijos, 33 años, una buena relación con el papá de mis hijos en fin… para no ser cansona te comparto en términos generales mi situación:
Dos años de relación con un profesor de arte de la universidad… artista y con sus cucos en la cabeza característicos de esas personas. Me he dado cuenta sin ofender a nadie…. jeje. Una mejor amiga de él involucrada en toooodo lo que hace, deja de hacer etc etc que luego de varios problemas ya ni somos amigas, pero influye en Marco como no tienes idea y ademas le presenta unas amigas en reuniones en las que estoy excluida siempre…y que han pasado varios deslices por parte de el, que estoy consciente que solo es es el que toma la decisión de ser o no fiel, pero igual me molesta… termine hace un mes y una semana por eso y cuestiones de diferencias personales de actitud, pensamiento y las que te comente antes….Me sigue buscando ahora que ya terminamos como suele pasar..
Se complica cuando conozco a una persona 42 años divorciado una hija de 10 años y trabaja fuera de la cuidad la mayoría del año,salimos unas veces nos gustamos y asi de poco a poco ya no se si estoy de novia… de amigovia o que, los amigos de èl no se como supieron que sale conmigo, y los míos tb empezaron a preguntar y saber de las salidas que tenemos (segun yo todo iba a ser medio bajo perfl hasta que pase un tiempo de mi separacion de marco). Es atento… es educado y me gusta. me da miedo pensar que es un desfogue por mi relación anterior … que debí darme un tiempo mas sola… ser sincera y cortar definitivamente con marco cosa que tampoco estoy 100 por ciento segura…
todo se complico y no se si estoy haciendo bien en empezar a salir con alguien mas en tan poco tiempo… AYUDAAA

Querida Diana:
En primer lugar, NI SE TE OCURRA VOLVER CON EL LIANTE ESE DE MARCO. Tiene el gatillo fácil, por decirlo suavemente, y tú misma me cuentas que te da más disgustos que alegrías, Así que nada, ciao, tanta paz lleve como descanso deja.
Ahora vamos con tu amigovio. Una pregunta ¿estáis bien? ¿Te hace feliz tener una relación con él? Entonces no le pongas etiquetas, mujer, que no sirven para nada. Si alguien te pregunta le dices que es tu amante y ya, que amante implica un esfuerzo por mantener la llama que un novio no requiere, pir establecido.
¿Has hecho bien en comenzar una relación tan pronto? ¿Es que acaso tenías que guardarle luto al tal Marco? No, ¿Verdad? Pues ya está mujer, no te hagas líos en la cabeza. No anticipes dónde irás o dónde llevará. Actúa con honestidad y cuidándote de los malos rollos, y todo fluirá como debe.
Un beso grande,
Pepa

[Farida, Comentarios del blog]
Estoy en un jodido dilema. Soy un hombre casado, tengo hijos y tengo nietos, pero siempre me he sentido mujer. En privado me gusta vestir con ropas femeninas, tacones etc.. El caso es que quiero realizarme como mujer buscarme un hombre que me trate como mujer y mantener una relación oculta ya que no quiero echar por la borda una relación familiar de casi cuarenta años. Tengo que contarte muchas cosas más, pero esta es mi situación a groso modo para ver si puedes aconsejarme algo ya que no tengo a nadie a quien contárselo y confiar en tu consejo. Gracias.Farida

Querida Farida:
Tienes un problema enorme de identidad que te está matando. Pero yo no soy la persona más adecuada para ayudarte. Deberías acudir primero al psicólogo para que te ayudara a afrontar la realidad, y que te de las herramientas necesarias para aguantar todo el revuelo que vas a causar. No sé cómo llevas tanto tiempo viviendo una mentira así, debes sufrir infinitamente.
No te voy a mentir, es posible que parte de tu familia lo tome como una traición, y los pierdas, pero los que te quieren de verdad como eres, como persona, independientemente de tu género, te apoyarán.
Te garantizo que va a ser duro, pero solo tienes una vida, no la desperdicies.
Acude a un psicólogo, hazte fuerte antes de luchar.
Besos.
Pepa.

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

El monstruo verde

jealous

Iago – O, beware, my lord, of jealousy! / It is the green-eyed monster which doth mock / The meat it feeds on
Yago Oh, mi señor, ¡cuidado con los celos!/ Son el monstruo de ojos verdes que se burla/ de la carne con que se nutre

Otelo (Shakespeare)

Pobre de ti como un día te atrapen los celos. Ningún sentimiento me ha producido tanta desazón, me ha hecho sentir tan miserable, como sentir celos. Son algo irracional, te desquician, y, como bien decía Shakespeare, te consumen la carne.

Hace unos días una lectora me pidió consejo a través de Facebook. Había conocido a su novio a través de Tinder, y todo bien excepto que él estaba todo el tiempo sospechando de ella: cada vez que recibía un mensaje en el móvil, pensaba que era de un tío y que se la estaba pegando. ¡Qué sentimiento tan terrible! Cuánta inseguridad.

No somos dueños de la persona que elige estar con nosotros como pareja. Nunca, en ningún momento, tenemos la propiedad de la vida presente ni futura de esa persona. Menos aún podemos exigirle que borre el pasado antes de conocernos. Sin su pasado no sería la persona que es en este momento, cuando la amamos.

Los celos no manifiestan más que la propia inseguridad. Si esa persona está contigo es porque quiere. ¿Podría estar con otro o con otra? Pues claro, pero ESTÁ CONTIGO. Eso debería bastarte.

Por supuesto que pueden aparecer “fantasmas del pasado” (no olvidemos a mi pajillero -al final del post puedes encontrar la historia completa-, ese que tanto nos ha hecho reír), pero somos mujeres (y hombres) lo suficientemente maduros como para decir “no, gracias, vengahastaluego”. De hecho, siempre aparece algún fantasma por ahí, ya sea un ex compañero de trabajo que te tiraba la caña, un ex rollete de una noche, el amigo de un amigo que se quedó colgado de ti en aquella fiesta… siempre hay alguien, y no tienes ningún control sobre cómo y cuándo van a aparecer, y estar celoso por esos fantasmas es, digámoslo claro, MUY INFANTIL.

Los celos, aún siendo fundados, no hacen más que llevarte a la locura, a convertirte en un detective, en la persona más susceptible del mundo a los detalles, a asfixiar al otro.

Yo he sido celosa, lo reconozco. Me dieron motivos, y además estaba en lo cierto pero ¿me sirvió de algo la angustia que pasé antes de destapar el pastel? No, no me sirvió de nada. Llevar razón no me sirvió más que para prolongar el mal rato que tuve que pasar.

Por eso os animo a que reforcéis la seguridad en vosotras mismas. Si vuestra pareja os la pega y le descubrís, pensad que es un imbécil por jugársela y perder a una maravilla como vosotras. Cerrad capítulo y comenzad a escribir el siguiente. Pero no perdáis el tiempo en sospechar, espiar y controlar al otro. Él (o ella) se lo pierden…

POST RELACIONADOS
1 – El Amante Interruptus
2 – Un fantasma del pasado ataca de nuevo
3 – No hay dos sin tres

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

 

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

Biscotes

maría félix

Días que son como esos biscotes sin sal ni nada, de marca blanca, que saben igual que si te comieras el cartón de la caja. Como esos ramos de rosas de franquicia de floristería, con buena apariencia, pero sin olor.

De esos días tuve muchos, seguidos uno tras otro, durante muchos años. Años en los que una se anestesia en la rutina y las obligaciones maternas, y pasan, idénticos, sin pena ni gloria.

Pero pena sí hay. La pena de que se te pasa la vida flotando en la nada, la calma chicha, la ausencia de estímulos vitales.

El trabajo… bueno, sí, normal. Los niños… bueno, sí, creciendo. La pareja… bueno, sí, como siempre. Y ese “como siempre” pronunciado sin ningún atisbo de entusiasmo.

Hasta que un día uno de los dos se cansa de los biscotes sin sal. Que quiere volver a encontrarle sabor a lo que coma, coño, aunque engorde, aunque le siente mal. Entonces saldrá al mundo y se hartará de pan gallego.

Y si eres tú el que te quedas con los biscotes, te sabrán muy amargos durante un tiempo. Pero llegará un día en que te darás cuenta de que quizás el otro llevaba razón, que la vida no es vida si no te comes una rebanada de pan gallego, y tiras la caja de biscotes de mierda y sales al mundo a buscar una panadería en condiciones.

(Como diría el gran Rooster de The Ranch, cuando empecé esta analogía no sabía dónde iba a parar, pero me ha quedao de puta madre).

Citando a la divina María Félix,

A un hombre hay que llorarle tres días… Y al cuarto, te pones tacones y ropa nueva

pd (se nota que estoy a dieta: hasta las analogías me saben a pan…)

///////////////////

PREGÚNTALE A PEPA
¿Tienes un dilema sentimental que no puedes contar en tu entorno? ¿Necesitas compartir tu historia? ¿No tienes ni idea de cómo empezar a utilizar una app para citas y quieres consejo? ¿Te apetece ponerme a caer de un burro? No te cortes, escríbeme a amorentinder@gmail.com o por Twitter a @amorentinder o en Facebook a Pepa Marcos – El amor en tiempos de Tinder

 

 

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest